Es inevitable. Cuando pensamos en formas de incorporar el aguacate a las recetas de verano, una de las primeras ideas que suele venirnos a la cabeza es añadirlo a todo tipo de ensaladas. Y no es para menos. Su textura cremosa y su sabor suave combinan a la perfección con verduras, frutas, legumbres, quesos o pescados, convirtiéndolo en uno de los ingredientes estrella de los platos más frescos de la temporada. De hecho, hace apenas unas semanas os proponíamos un buen puñado de ideas para preparar deliciosas ensaladas con aguacate.
Ahora bien, limitar el aguacate al mundo de las ensaladas sería quedarnos cortos. Este fruto ofrece un sinfín de posibilidades en la cocina estival y puede convertirse en el protagonista de recetas frescas, ligeras y muy apetecibles, ideales para sobrellevar las altas temperaturas. Desde desayunos y aperitivos hasta entrantes, postres e incluso bebidas, su versatilidad permite disfrutar de él de muchas más formas de las que imaginamos.
LA VERSATILIDAD DEL AGUACATE EN VERANO, MÁS ALLÁ DE LAS ENSALADAS
El aguacate es uno de esos ingredientes capaces de adaptarse prácticamente a cualquier momento del día. Para empezar, resulta perfecto para elaborar bebidas refrescantes como smoothies, batidos o smoothie bowls, en los que aporta una textura especialmente cremosa sin necesidad de recurrir a otros ingredientes más pesados.
También tiene un gran recorrido en el terreno de las sopas frías. Combinado con pepino, yogur, tomate, hierbas aromáticas o incluso frutas como el melón, da lugar a cremas ligeras y muy refrescantes, ideales como primer plato en los días más calurosos.
Otra de sus grandes virtudes es que encaja a la perfección en aperitivos y entrantes. Puede utilizarse para preparar tartares, tanto de pescado como de verduras, elaborar canapés, tostas y pinchos o convertirse en la base de todo tipo de dips y cremas para acompañar crudités, nachos o picos de pan.
Además, es un excelente ingrediente para renovar recetas clásicas. Un buen ejemplo son los huevos rellenos, donde puede sustituir parte de la mayonesa o combinarse con atún, salmón, gambas o verduras para conseguir rellenos más cremosos y con un toque diferente.
Su propia piel, por otro lado, puede servir como recipiente natural para presentar preparaciones frías, desde tartares y ensaladillas hasta mezclas de marisco o arroz, logrando una presentación muy vistosa y veraniega.
Y, por si fuera poco, el aguacate también tiene cabida en el capítulo de los postres. Gracias a su textura, es un ingrediente fantástico para elaborar mousses, cremas dulces o incluso helados caseros, aportando cremosidad de forma natural.
QUÉ TENER EN CUENTA A LA HORA DE HACER RECETAS FRÍAS CON AGUACATE
- Escoge el punto de maduración adecuado. Para la mayoría de las recetas frías conviene utilizar aguacates maduros, que cedan ligeramente al presionarlos con suavidad, pero sin estar excesivamente blandos.
- Evita que se oxide. Una vez cortado, el aguacate se oscurece rápidamente al contacto con el aire. Para retrasar este proceso, lo más recomendable es añadir unas gotas de zumo de limón o lima y mantenerlo tapado hasta el momento de servir.
- Prepáralo en el último momento. Siempre que sea posible, córtalo o tritúralo justo antes de consumirlo. Así conservará mejor su color, su textura y su sabor.
- Apuesta por ingredientes frescos. El aguacate combina especialmente bien con frutas de temporada, verduras crujientes, pescados, mariscos, quesos suaves y hierbas aromáticas, una mezcla perfecta para crear platos ligeros y equilibrados.
- No olvides el toque ácido. Limón, lima, vinagretas suaves o incluso un chorrito de vinagre ayudan a potenciar su sabor y a equilibrar su característico punto graso.
- Cuida la textura. El aguacate destaca precisamente por su cremosidad, por lo que conviene combinarlo con ingredientes que aporten contraste, como frutos secos, semillas, verduras crujientes o pan tostado.
10 RECETAS FRÍAS CON AGUACATE PARA UN VERANO DELICIOSO
Vamos ya con nuestra selección de recetas. Para acceder a su modo de elaboración, solo tienes que clicar sobre los botones de Leer más.
Una receta perfecta para arrancar el día con una buena dosis de energía, o para disfrutar de una merienda diferente. Si quieres que quede bien frío, añade un poco de hielo picado y, para experimentar con diferentes sabores, cambia la leche de almendras por cualquier otra bebida vegetal.
Una alternativa ideal para un picoteo sano y riquísimo. Además, resulta muy sencilla de preparar y está cargada de beneficios nutricionales.
Vamos a ir más allá de gazpachos, ajoblancos y vichysoisses con esta sopa fría a la que añadimos aguacate. Le aportamos un toque picante con el jalapeño, pero si no te gusta, puedes suprimirlo. Y si quieres convertir esta receta en vegana, cambia el yogur por alguna bebida vegetal.
El aguacate es una fruta ideal para rellenar, debido al gran hueco que queda cuando retiramos la semilla o hueso central. Se presta especialmente bien a rellenos fríos, tanto de pescado como de marisco, carne y/o vegetales. En esta receta, elegimos unas gambas, un poco de atún y algunos vegetales.
En este caso hacemos una variante de los clásicos huevos rellenos. Para ello vamos a preparar una crema con las propias yemas cocidas y aguacate que dispondremos después en el interior de las claras. Una versión diferente, sencilla e ideal para los menús estivales.
El guacamole tiene una textura de pasta, ideal para untar sobre rebanadas de pan o acompañarlo con nachos o totopos de maíz. Pero esta vez queremos modificarlo ligeramente y presentarlo en textura de mousse, más ligera. Es perfecta para servir en vasitos pequeños y acompañarla con ingredientes como salmón ahumado en tiras o trocitos de tomate.
El aguacate nos da mucho juego a la hora de preparar los aperitivos más vistosos. En este caso lo vamos a servir en unos panecillos tostados con unos daditos de atún fresco con mayonesa y pasta de pimiento. ¡Una combinación de diez!
Aunque el original se hace con carne (el famoso steak tartar) hoy día encontramos versiones de tartares con pescados, incluso tartares con verduras y frutas. En esta variante, por ejemplo, vamos a usar mango y aguacate como ingredientes protagonistas.
La cremosidad que tiene el aguacate es perfecta para convertir esta fruta tropical en un riquísimo helado. Además de leche, huevos y azúcar, también le vamos a poner lima, cuyo sabor cítrico le va de miedo.
Vamos a usar rodajitas de pepino como soporte de un refrescante aperitivo a base de gambas, salmón ahumado y una especie de guacamole exprés.




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