Hay casas que parecen estar siempre listas para una sesión de fotos. Tienen personalidad, piezas que llaman la atención y rincones que hacen pensar que detrás hay un enorme presupuesto. Es el irresistible efecto ‘casa de celebrity’, pero conseguirlo no exige necesariamente gastar como una.
Este septiembre, cuando toca volver a la rutina —y recuperarse también de los excesos del verano—, la decoración puede jugar a favor. Iluminación, escala, continuidad de materiales, arte y textiles son cinco herramientas capaces de transformar un interior. La clave está en saber dónde merece la pena poner el foco.
© Stella RotgerIluminación: una lámpara que también decore cuando está apagada
En muchas casas con personalidad, las lámparas no se eligen únicamente por la luz que proporcionan. Son auténticas piezas decorativas y, en ocasiones, casi esculturas. Basta con sustituir una lámpara de sobremesa, de pie o una suspensión por un modelo con una silueta potente, un material especial o unas proporciones inesperadas.
Y aquí no es imprescindible invertir demasiado. Cerámica, papel, fibras naturales, metal o vidrio permiten encontrar diseños económicos con mucha presencia. Una sola lámpara bien escogida puede elevar visualmente muebles mucho más sencillos. Este comedor forma parte de un proyecto del estudio Punto y Seguido con estilismo de Sol van Dorssen.
© WestwingIluminación: piensa también en cómo se verá tu casa de noche
El segundo secreto está en no iluminar únicamente "para ver". Una casa bonita durante el día puede perder todo su encanto cuando llega la noche si la única opción es encender una luz general desde el techo.
Las casas con ese aire sofisticado que asociamos a las casas de celebrities suelen trabajar la iluminación por capas. Lámparas de mesa, puntos de luz junto al sofá, apliques, una lámpara de pie en un rincón o iluminación indirecta permiten crear pequeñas escenas. En la imagen, todo de Westwing.
© La Redoute InterieursPieza especial: una mesa auxiliar pequeña con carácter
Una pieza especial no tiene que ser necesariamente grande. Una mesa auxiliar bonita puede convertirse en ese detalle que buscas para elevar el estilo y el nivel de un rincón. Pocas piezas resultan tan versátiles como esta.
Una mesa auxiliar puede acompañar al sofá, funcionar como mesita de noche, completar un rincón de lectura junto a una butaca o sumarse a la mesa de centro para crear una composición más dinámica. También puede tener usos menos previsibles. Con una bandeja y unas copas a la vista se transforma en un pequeño mueble bar; y en el baño, junto a una bañera o ducha, puede servir para colocar una vela, unas sales o unas toallas.
Precisamente por su tamaño es una buena pieza para atreverse con algo diferente: un acabado brillante, metal, color, una forma escultórica o un material que contraste con el resto. Una propuesta de La Redoute Interieurs.
© Amador TorilPieza especial: introduce una pieza XL y deja que respire
Uno de los errores más habituales al decorar es pensar que una casa pequeña necesita únicamente muebles y accesorios pequeños. El resultado puede ser justo el contrario: demasiadas piezas diminutas generan más ruido visual.
El efecto sofisticado suele conseguirse escogiendo menos elementos, pero concediendo protagonismo a alguno de ellos. Una lámpara grande sobre una mesa, una planta de porte importante, una alfombra generosa o un espejo de gran formato pueden hacer que el espacio parezca incluso más amplio. La clave está en compensar. Si introduces una pieza XL, no la rodees de demasiadas cosas. Dale aire. En la imagen, un espacio diseñado por la interiorista María Acha con estilismo de Cristina Rodríguez Goitia.
© PETE NAVEYContinuidad: renueva la mesa de centro sin cambiarla
No siempre hay que sustituir el mueble para conseguir un resultado distinto. A veces basta con cambiar su decoración. Por ejemplo, la de la mesa de centro. Un par de libros bonitos de fotografía, arte, moda, arquitectura o viajes funcionan como base; encima puedes colocar una pieza escultórica o un objeto especial. Esto aplica también a un aparador o a una librería.
Añade una vela grande en vaso y algún elemento de cerámica, metal o esmalte para mezclar texturas. Se trata de crear una composición equilibrada con distintas alturas y materiales. Piezas decorativas de la firma Tom Dixon en Espacio con Hache.
© Jordi CanosaContinuidad: repite materiales y colores para que todo parezca más pensado
Busca el hilo conductor a través de los materiales y colores de un espacio. No significa comprar todos los muebles de la misma colección. De hecho, resulta mucho más interesante repetir discretamente dos o tres acabados a lo largo de diferentes estancias. Si aparece madera oscura en el salón, puede repetirse en un marco del recibidor. Si eliges detalles de acero o latón, recupéralos en una lámpara o en algún accesorio. Lo mismo ocurre con el color. Salón diseñado por Pia Capdevila Interiorismo con estilismo de Carmen Figueras.
© @carlospascualfotografoArte: mejor una obra grande que muchas pequeñas sin conexión
El arte es uno de los recursos que más personalidad aporta a una casa y es un imprescindible en las casas de las celebrities. Pero arte grande no significa necesariamente arte caro. Una fotografía, una lámina, una ilustración, un póster de exposición o incluso una obra realizada sobre lienzo pueden convertirse en protagonistas.
Además, una obra grande ayuda a llenar visualmente una pared sin necesidad de añadir muebles. Recuerda, apuesta por pocos elementos, pero bien escogidos. En la imagen, obra de arte contemporáneo de la firma ddduarte en un proyecto de LC Interiores, con Laura Cortázar al frente.
© WestwingArte: trata el espejo como tal
Hay un recurso que las celebrities han convertido casi en imprescindible: el espejo. Ya sea de pared o de cuerpo entero, les sirve para enseñar sus looks. Pero más allá de Instagram, es una pieza decorativa enormemente eficaz.
Un espejo maxi apoyado en el suelo puede funcionar en el dormitorio o el vestidor, pero también en un salón o un recibidor. Multiplica la luz, amplía visualmente y añade profundidad. Y lo mismo uno de pared sobre una consola o aparador o tratado como arte. Para ello, elige un diseño llamativo y original en forma o por su moldura. Espejo joya, de Westwing.
© Lorena CanalsTextiles: cambia el salón empezando por una alfombra que no pase desapercibida
Si hay un elemento capaz de reunir todos los muebles del salón y hacer que parezcan formar parte de una misma composición, es la alfombra. Pero para conseguir ese punto de personalidad, toca abandonar durante un momento la zona de confort. En lugar del eterno modelo beige o gris liso, una alfombra con dibujo, geometrías, rayas, motivos orgánicos o una combinación interesante de colores puede convertirse en el punto de partida de toda la decoración. Alfombra de la colección Color On de Lorena Canals.
© Nômade Temple IbizaTextiles: mezcla tejidos para conseguir ese efecto de casa vivida y sofisticada
Por último, uno de los trucos más sencillos para quitarle a una casa ese aspecto de “todo recién comprado” consiste en mezclar. Lino, algodón, terciopelo, lana, bouclé o tejidos con textura pueden convivir en un mismo espacio siempre que exista cierta relación cromática. No es necesario cambiar el sofá: unos cojines nuevos, una manta bien colocada o unas cortinas con más caída pueden modificar considerablemente su presencia.
En el dormitorio ocurre lo mismo. Combinar ropa de cama lisa con un plaid, diferentes almohadones y alguna textura más marcada ayuda a conseguir ese acabado cuidado que vemos en las casas más fotografiadas.
Porque ese es, en realidad, el secreto final de una casa con efecto celebrity: que parezca personal, no necesariamente cara. En la imagen, un detalle de la mezcla de tejidos y materiales, de uno de los espacios del hotel Nômade Temple Ibiza.




