A principios de año quise iluminar mi cabello castaño oscuro de forma sutil con mechas babylights, y aunque me encanta el resultado, tengo que reconocer que no me emociona tanto su mantenimiento. En realidad es sencillo: en mi caso basta con acudir cada dos meses (más o menos) a que me las retoquen, pero cuando tengo un evento importante, el retoque requiere de un cálculo perfecto a la hora de pedir cita en mi peluquería. Con este pensamiento en mente —tengo una boda en octubre y ya estoy cavilando qué día debería acudir a matizarme—, me quise meter en la piel de las protagonistas del gran día.
Porque si las invitadas que llevamos este tipo de mechas le damos vueltas, ¿qué ocurre cuando eres tú quien se casa y sabes que ese color quedará para siempre retratado en las fotografías? ¿Es mejor hacerse las mechas unos días antes para que estén perfectas o conviene dejar que se asienten? ¿Qué pasa si nunca te has teñido? ¿Y si el resultado no es el esperado?
Para resolver todas estas dudas hemos hablado con Javier Mateo, cofundador de los salones THE LAB Beauty Studio, y hay una primera conclusión tranquilizadora: con una buena planificación, el color del pelo puede dejar de ser uno de esos pequeños motivos de estrés de las semanas previas a la boda.
Babylights, balayage o contouring capilar: cada técnica tiene un objetivo distinto
¿Sabes que quieres darte mechas, pero no tienes claro de qué tipo? Nuestro experto nos explica cuál escoger en función del resultado que queramos obtener. Aunque también nos recuerda: "En muchos casos, la mejor opción no es elegir una sola técnica, sino combinarlas para conseguir un resultado totalmente personalizado".
- Las babylights consisten en reflejos muy finos y delicados que imitan el aclarado natural del cabello. Son perfectas para dar luz sin que se perciba un contraste evidente.
- Las balayage crean un efecto degradado y natural, aportando profundidad y luminosidad de medios a puntas. Son ideales para novias que buscan un resultado elegante, sofisticado y de bajo mantenimiento.
- El contouring capilar utiliza puntos estratégicos de luz alrededor del rostro para resaltar facciones, suavizar rasgos y aportar un efecto rejuvenecedor. Para novias suele ser una de las técnicas más favorecedoras porque potencia la luminosidad facial tanto en persona como en fotografía.
Si nunca te has teñido, la boda no es el momento de arriesgar
Una de las dudas más habituales entre las novias es qué hacer cuando llevan toda la vida con su color natural y quieren verse diferentes para el gran día. Sin embargo, Javier Mateo nos asegura que la boda no debería ser el momento para una transformación radical. Si aun así las novias quieren probar con las mechas, nos cuenta cómo hacer que el cambio no resulte demasiado brusco.
"En cabellos vírgenes o muy oscuros solemos optar por reflejos suaves, babylights o contouring alrededor del rostro, utilizando tonos uno o dos niveles más claros que la base natural”, explica. El objetivo es aportar luz y movimiento sin que la novia sienta que lleva un color que no representa su personalidad. Además, recomienda hacer siempre una prueba con margen suficiente para comprobar cómo evoluciona el color y poder ajustar el resultado si fuera necesario.
La fecha perfecta para darte mechas antes de la boda
Aunque muchas novias piensan que lo ideal es salir de la peluquería con las mechas recién hechas pocos días antes del enlace, la realidad es que el color necesita tiempo para asentarse. "La recomendación general es realizar el servicio principal de color entre dos y cuatro semanas antes de la boda", apunta el experto. Ese margen permite que el tono gane naturalidad y deja espacio para solucionar cualquier pequeño ajuste que pueda surgir.
En el caso de una novia que nunca se ha hecho mechas o quiere un cambio importante, lo recomendable es empezar varios meses antes para trabajar el color de forma progresiva y evitar sorpresas.
El peinado de novia también empieza en el color
Qué tipo de mechas elegir según el peinado de novia
El color y la forma en la que se tiene previsto peinar el cabello para el día de la boda, deben trabajar juntos. "Las mechas aportan profundidad, relieve y contraste visual, por lo que ayudan a destacar la forma de recogidos, ondas y trenzados", cuenta Javier Mateo. Las ondas suaves o los recogidos con textura se benefician especialmente de esos juegos de luz y sombra, mientras que en peinados más pulidos ayudan a evitar que el cabello se vea plano.
Por eso es importante que el colorista conozca el peinado previsto para la boda: "Cuanta más información tenga sobre el estilo final, mejor podrá distribuir los puntos de luz para potenciar el resultado".
Cómo cuidar las mechas los días antes de la boda
Una vez realizado el color, el objetivo es mantener el cabello brillante e hidratado. Para ello, el experto recomienda utilizar champús específicos para cabello coloreado, aplicar mascarillas nutritivas una o dos veces por semana y evitar tanto el agua demasiado caliente como la exposición prolongada al sol, al cloro o al agua salada. También aconseja reducir el uso de herramientas térmicas y, sobre todo, no probar productos nuevos en los días previos a la boda.
¿Y si el balayage no queda como esperabas? Aunque es uno de los mayores miedos de muchas novias, un resultado que no convence no siempre significa que no tenga solución. "En la mayoría de los casos sí se puede corregir, pero el tiempo juega un papel fundamental", advierte. Mateo. "Los reflejos demasiado marcados, los matices no deseados o un exceso de contraste pueden solucionarse con matizaciones, baños de color o técnicas de corrección. Lo más complicado es recuperar un cabello dañado por una decoloración agresiva".
El estilista nos confiesa que las ondas suaves, los recogidos románticos, las coletas pulidas y los semirrecogidos siguen siendo algunos de los peinados de novia más demandados en los salones. Pero nada de transformaciones radicales para un día así, pues como resume el experto, el mejor resultado es aquel en el que la novia sigue reconociéndose frente al espejo, pero en una versión especialmente cuidada y luminosa.












