Frescos, ligeros y deliciosos: así se hacen los mejillones a la vinagreta que apetecen todo el verano


Esta receta de mejillones que hoy vamos a preparar es perfecta como tapa o entrante para los días más cálidos.


Mejillones a la vinagreta© Shutterstock
22 de julio de 2026 a las 11:00 CEST

Los mejillones a la vinagreta son uno de los aperitivos o entrantes más populares de la cocina española, especialmente en las zonas costeras del norte y del Mediterráneo. Se trata de una receta sencilla que combina el intenso sabor marino de los mejillones cocidos al vapor con una vinagreta fresca elaborada a base de pimientos, cebolla, aceite de oliva virgen extra y vinagre.

Más allá del sabor, esta receta es también muy vistosa y resultona. © Shutterstock
Más allá del sabor, esta receta es también muy vistosa.

El contraste entre la suavidad del molusco y el toque ácido y crujiente de las verduras hace que sea un plato muy refrescante, ideal para servir como primer plato o tapa durante los meses cálidos. Una de las claves de esta receta está en utilizar mejillones muy frescos y una vinagreta bien equilibrada, en la que el aceite suavice la acidez del vinagre sin ocultar el sabor de las verduras.

Preparados con antelación y servidos fríos, los mejillones ganan todavía más sabor, ya que la vinagreta tiene tiempo para impregnar la carne del marisco.

¿POR QUÉ ES UNA RECETA SALUDABLE?

Además de ser una receta fácil (la única dificultad será limpiar bien los mejillones e incluso eso hoy día tiene solución gracias a las bandejas de mejillón vivo ya limpio que podemos encontrar en el mercado), los mejillones con vinagreta son un plato cargado de propiedades.

A las verduras de la vinagreta, altas en vitaminas (y muy bajas en calorías), se suman las propiedades nutricionales del mejillón. Vamos a repasarlas: 

Cargado de propiedades nutricionales, el mejillón es, además, uno de los mariscos más asequibles.© Shutterstock
Cargado de propiedades nutricionales, el mejillón es, además, uno de los mariscos más asequibles.
  • Excelente fuente de proteínas de alta calidad. El mejillón aporta proteínas completas que contienen todos los aminoácidos esenciales, fundamentales para el mantenimiento y la reparación de los tejidos, así como para conservar la masa muscular.
  • Bajo en grasas y calorías. Es un alimento ligero que contiene muy poca grasa y un reducido aporte calórico, por lo que resulta ideal para incluirlo en dietas equilibradas y de control de peso.
  • Rico en ácidos grasos omega-3. Aunque su contenido graso es bajo, aporta grasas saludables que contribuyen al buen funcionamiento del corazón, ayudan a reducir la inflamación y favorecen la salud cardiovascular.
  • Gran aporte de hierro. El mejillón contiene hierro de buena biodisponibilidad, un mineral esencial para la formación de glóbulos rojos y el transporte de oxígeno por todo el organismo.
  • Alto contenido en vitamina B12. Es una de las mejores fuentes naturales de esta vitamina, imprescindible para el funcionamiento del sistema nervioso, la formación de células sanguíneas y la producción de ADN.
  • Alimento muy nutritivo y saciante. Su elevada densidad nutricional permite obtener una gran cantidad de vitaminas, minerales y proteínas con pocas calorías, proporcionando además una sensación de saciedad duradera.
Esta receta permite disfrutar de los mejillones en frío, por lo que se convierte en una opción perfecta para los menús estivales. © Shutterstock
Esta receta permite disfrutar de los mejillones en frío, por lo que se convierte en una opción perfecta para los menús estivales.

MEJILLONES A LA VINAGRETA: RECETA PASO A PASO

Ingredientes (4 personas)

  • 1 kg de mejillones frescos.
  • ½ pimiento rojo.
  • ½ pimiento verde italiano.
  • ½ cebolla dulce o cebolleta.
  • 80 ml de aceite de oliva virgen extra.
  • 30 ml de vinagre de vino blanco o de Jerez.
  • Sal al gusto.
  • Pimienta negra recién molida (opcional).
  • Unas hojas de perejil fresco picado (opcional).

ELABORACIÓN

Los mejillones:

-Antes de comenzar, limpia cuidadosamente los mejillones. Enjuágalos bajo un chorro de agua fría, elimina las barbas tirando de ellas hacia la parte estrecha de la concha y raspa con un cuchillo cualquier resto de suciedad adherida al exterior. Desecha aquellos que estén rotos o que permanezcan abiertos y no se cierren al golpearlos ligeramente.

-Coloca los mejillones en una olla amplia sin añadir apenas agua, ya que ellos mismos soltarán su jugo durante la cocción. Tapa la olla y cocina a fuego medio durante tres o cuatro minutos, removiendo ligeramente la cazuela un par de veces para que todos se abran de manera uniforme. En cuanto las conchas estén abiertas, retíralos inmediatamente del fuego para evitar que la carne se reseque.

-Deja que los mejillones se templen unos minutos y retira una de las dos valvas de cada pieza, conservando la que contiene la carne.

-Colócalos de forma ordenada sobre una fuente amplia y reserva hasta que estén completamente fríos.

La vinagreta:

-Lava muy bien los pimientos y córtalos en dados muy pequeños y regulares para que cada bocado resulte equilibrado.

-Pela la cebolla o la cebolleta y pícalas con el mismo tamaño que los pimientos. Cuanto más fino sea el corte, más elegante será el resultado final.

-Introduce las verduras picadas en un bol y añade el aceite de oliva, el vinagre, una pizca de sal y, si lo deseas, un poco de pimienta negra recién molida.

-Mezcla con una cuchara hasta que todos los ingredientes queden perfectamente integrados. Si prefieres un toque más aromático, incorpora un poco de perejil fresco finamente picado.

Montaje y presentación:

-Cuando los mejillones estén fríos, reparte una cucharada generosa de vinagreta sobre cada uno, procurando que las verduras cubran la carne sin ocultarla por completo. El propio jugo de los mejillones se mezclará con la vinagreta, potenciando aún más el sabor del conjunto.

-Finalmente, deja reposar la fuente en el frigorífico entre veinte y treinta minutos antes de servir. Este breve reposo permite que los sabores se integren y que la vinagreta resulte más fresca y sabrosa.

-Sirve los mejillones bien fríos, acompañados de pan crujiente para aprovechar la vinagreta que quede en la fuente.

Mejillones a la vinagreta© Shutterstock
Mejillones a la vinagreta.

ALGUNOS CONSEJOS A TENER EN CUENTA PARA UNOS MEJILLONES DE DIEZ

  • Si los mejillones son muy grandes, puedes utilizar un poco más de vinagreta sin miedo a enmascarar su sabor.
  • La proporción clásica suele ser de tres partes de aceite por una de vinagre, aunque puedes ajustarla según tu gusto.
  • El vinagre de Jerez aporta un punto más intenso y aromático, mientras que el de vino blanco ofrece un resultado más suave.
  • Preparar la vinagreta media hora antes de utilizarla hace que las verduras se impregnen mejor del aliño y el resultado sea todavía más sabroso.
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