Seguro que te ha pasado decenas de veces. Tienes un aguacate en casa; por fin consigues que haya madurado al punto de que te gusta. Lo abres y utilizas una mitad para hacer, por ejemplo, unas tostadas o usarlo como ingrediente de una ensalada… ¿Y qué ocurre con la otra mitad? Sabemos de sobra lo rapidísimo que se deteriora el aguacate una vez abierto. Sin embargo, quizá no quieras usar esa otra mitad justo al día siguiente.
En la medida que podamos, lo ideal sería usar el aguacate entero, pero lo cierto es que sí existen algunos tips para alargar un poco más la vida útil de ese aguacate, una vez abierto.
CONSEJOS PARA QUE EL AGUACATE DURE MÁS UNA VEZ ABIERTO
- Deja el hueso.
Si solo has usado una mitad, la parte que queda protegida por el hueso suele oxidarse más lentamente, ya que una menor superficie de la pulpa queda expuesta al aire. - Añade unas gotas de limón o lima sobre la superficie cortada
La acidez de estos cítricos ayuda a retrasar el oscurecimiento causado por la oxidación. Es el mismo principio que se utiliza para evitar que frutas como la manzana o la pera se ennegrezcan tras cortarlas. - Cubre toda la superficie con film transparente en contacto directo.
Lo que se conoce como cubrir a piel . Lo importante es que el plástico toque directamente la pulpa para minimizar al máximo la presencia de aire. - Guárdalo en un recipiente hermético bien cerrado.
Cuanto menos oxígeno entre en contacto con el aguacate, más tiempo conservará su color, sabor y textura.
- Utiliza una fina capa de aceite de oliva sobre la pulpa expuesta.
El aceite crea una barrera física que reduce el contacto con el aire y ayuda a retrasar la oxidación. - Refrigéralo siempre después de abrirlo.
Aunque parezca obvio, el frío reduce la velocidad de los procesos que provocan su deterioro. Fuera de la nevera, la pérdida de calidad se acelera considerablemente. - Si ya está muy maduro, consérvalo triturado con unas gotas de limón.
En forma de puré o guacamole, puede conservarse mejor si se guarda en un recipiente hermético, reduciendo al máximo la cantidad de aire en su interior. - El truco de la cebolla (con ciertas precauciones)
Guarda el aguacate en un recipiente cerrado con rodajas de cebolla sin que se toquen; los gases del azufre frenarán la oxidación. El inconveniente: como el aguacate es rico en grasas, absorberá inevitablemente el olor y sabor a cebolla a través del aire. Por eso, úsalo solo para recetas saladas. - Combinación de consejos
Puedes combinar varios de estos consejos. En casa, la fórmula que mejor suele funcionar es: hueso + limón + film pegado a la superficie + recipiente hermético en la nevera. Con este método, muchos aguacates pueden mantenerse en buen estado entre 2 y 4 días.
¿EL AGUACATE SE PUEDE CONGELAR?
Sí, el aguacate se puede congelar, pero con matices. Si tu intención es luego descongelarlo para cortarlo en láminas y usarlo en una tostada o una ensalada, probablemente el resultado te decepcione. El aguacate contiene una gran cantidad de agua. Durante la congelación se forman cristales de hielo que dañan la estructura de sus células. Como consecuencia, al descongelarse pierde buena parte de su textura firme y cremosa, volviéndose más blando e incluso algo acuoso.
Sin embargo, esto no significa que congelarlo sea una mala idea. Para preparaciones como guacamole, purés, salsas, batidos o cremas, puede ser una solución práctica.
CÓMO CONGELAR EL AGUACATE CORRECTAMENTE
Así pues, lo ideal sería triturarlo antes de congelarlo. Para ello:
- Tritura la pulpa hasta obtener un puré homogéneo.
- Añade una cucharadita de zumo de limón o lima, que ayudará a retrasar el oscurecimiento.
- Guárdalo minimizando el contacto con el aire. Puedes usar una bolsa de congelación expulsando todo el aire posible o un recipiente hermético con film transparente pegado directamente sobre la superficie del puré.
- Congélalo inmediatamente.
Con este método, el aguacate mantiene una buena calidad durante unos 4 o 5 meses en el congelador.








