Salena Sainz, nutricionista, sobre comer un kiwi todos los días: "Contiene una enzima que ayuda a descomponer las proteínas y puede favorecer la digestión"


El kiwi es mucho más que vitamina C. Nuestra experta te explica qué le pasa a tu cuerpo cuando tienes el hábito de consumirlo con frecuencia.


chica kiwi© Getty Images
9 de octubre de 2026 a las 12:57 CEST

Hay frutas que asociamos casi automáticamente con un beneficio. Pensamos en la naranja y nos viene a la cabeza la vitamina C; hablamos del plátano y pensamos en el potasio. Con el kiwi ocurre algo parecido: solemos relacionarlo con las defensas y, sobre todo, con el estreñimiento. Pero ¿qué sucede realmente en nuestro organismo si comemos un kiwi todos los días?

Esta fruta tiene una composición nutricional que hace que pueda ser interesante incluirla de forma habitual en nuestra alimentación. Y no solo por su conocida vitamina C. Eso no significa que tengamos que convertir el kiwi en un alimento imprescindible ni esperar cambios extraordinarios por tomar uno cada mañana. Como recuerda Salena Sainz, dietista-nutricionista de Naturae Nutrición, sus beneficios cobran sentido cuando forma parte de una alimentación variada y de unos hábitos saludables mantenidos en el tiempo.

chica comiendo fruta kiwi© Getty Images

¿Qué pasa si comes un kiwi todos los días?

"Incorporar un kiwi al día puede ser una forma sencilla de aumentar el consumo de fruta", explica Salena Sainz. Y con ese pequeño gesto añadimos a la dieta fibra, vitamina C, folatos, potasio, vitamina K, carotenoides, polifenoles y otros compuestos antioxidantes.

Uno de sus componentes menos conocidos es la actinidina, una enzima proteolítica. Dicho de una forma sencilla, participa en la descomposición de las proteínas y puede favorecer su digestión. Pero para la nutricionista hay otro aspecto especialmente interesante: la combinación de fibra y agua que encontramos en esta fruta.

Desayuno minimalista con croissant platano y kiwi © Getty Images

Ambas pueden contribuir a mantener un tránsito intestinal adecuado, sobre todo cuando el consumo de kiwi se acompaña de una buena hidratación y de una alimentación en la que abundan los vegetales. Es decir, el efecto no depende únicamente de comernos una pieza de fruta, sino de lo que hacemos durante el resto del día.

A esto se suma su vitamina C, que "contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario y a la protección de las células frente al daño oxidativo", señala la especialista. Conviene, sin embargo, evitar atribuirle propiedades milagrosas. "Ningún alimento por sí solo va a transformar nuestra salud, pero sí puede formar parte de unos hábitos que, mantenidos en el tiempo, tienen un impacto positivo".

Plato de kiwis© Getty Images

¿Por qué el kiwi puede ayudar a ir al baño?

Probablemente sea uno de los motivos por los que más personas incorporan el kiwi al desayuno. Y en este caso hay una explicación relacionada con los distintos tipos de fibra que contiene.

Por un lado, su fibra insoluble contribuye a aumentar el volumen de las heces, algo que puede favorecer una evacuación más regular. Por otro, la fibra soluble tiene capacidad para retener agua, ayudando a que las heces sean más blandas y, por tanto, más fáciles de evacuar.

No se trata únicamente de una asociación popular. Sainz recuerda que existen estudios clínicos en los que se ha observado que el consumo habitual de kiwi puede aumentar la frecuencia de las deposiciones y mejorar algunos síntomas del estreñimiento.

Ahora bien, comer kiwi y beber poca agua o llevar una vida completamente sedentaria no es la mejor estrategia para mejorar el tránsito intestinal. La nutricionista insiste en que la fibra necesita un contexto adecuado para ejercer su función. Una hidratación suficiente y el movimiento diario son importantes, al igual que consumir diferentes frutas y verduras, legumbres, frutos secos y cereales integrales.

chica kiwi© Getty Images

¿El kiwi ayuda a las defensas y al corazón?

Sus beneficios no terminan en el intestino. El kiwi también puede encajar en una alimentación orientada a cuidar el sistema inmunitario y la salud cardiovascular, aunque Salena Sainz introduce aquí un matiz importante: debemos hablar de contribución y no de efectos terapéuticos.

Su contenido en vitamina C participa en el funcionamiento normal del sistema inmunitario. Mientras, nutrientes y compuestos como el potasio, la fibra y los antioxidantes hacen que sea una fruta interesante dentro de un patrón de alimentación cardiosaludable.

La diferencia es importante: comer kiwi no evita por sí solo que enfermemos ni sustituye ningún tratamiento. Lo que sí hace es sumar nutrientes de interés cuando forma parte de una dieta equilibrada. Y es precisamente la repetición de esos pequeños hábitos, más que un alimento concreto, lo que termina definiendo la calidad de nuestra alimentación.

kiwis con yogur y chia© Gtresonline

¿Pueden comer kiwi las personas con diabetes?

El sabor dulce de las frutas hace que todavía exista cierta confusión sobre su consumo cuando necesitamos controlar la glucosa. Sin embargo, en el caso del kiwi, la nutricionista señala que puede formar parte perfectamente de la alimentación de una persona que necesite controlar su glucemia.

Se trata de una fruta con una cantidad moderada de hidratos de carbono que, además, aporta fibra. En una ración habitual, su carga glucémica es relativamente baja.

Por ello, también puede incluirse en la alimentación de personas con diabetes. En estos casos, explica Sainz, habrá que tener en cuenta la cantidad de hidratos de carbono de la ración y la respuesta glucémica individual.

Mujer tomando un desayuno relajada© Getty Images

¿Cuál es el mejor momento del día para comer kiwi?

¿En ayunas? ¿En el desayuno? ¿Por la noche para intentar ir al baño a la mañana siguiente? Para Salena Sainz, no existe una hora que sea mejor para todo el mundo. "Podemos incorporarlo al desayuno, como parte de una merienda o como postre, dependiendo de nuestras preferencias y necesidades", explica. Más que buscar la hora perfecta, lo interesante es encontrar un momento en el que podamos incorporarlo con naturalidad a una alimentación variada.

Y tampoco tenemos que comerlo obligatoriamente cada día. Podemos alternarlo con otras frutas y conseguir nutrientes similares a través de una dieta diversa, algo que además permite ampliar la variedad de vitaminas, minerales y compuestos vegetales que consumimos.

mujer diabética comiendo sano© Getty Images

¿Quién debería evitar o limitar el kiwi?

Aunque para la mayoría de las personas es una fruta perfectamente saludable, existen algunas excepciones. La más evidente es la alergia al kiwi, en cuyo caso debe evitarse su consumo.

Hay, además, una circunstancia menos conocida. Salena Sainz advierte de la posible reactividad cruzada entre la alergia al látex y al kiwi, por lo que las personas con alergia al látex deben tenerlo en cuenta.

También hay quienes pueden experimentar molestias digestivas después de comerlo debido a una sensibilidad individual. En estos casos, la cantidad importa y conviene valorar la tolerancia de cada persona.

Por tanto, comer un kiwi todos los días puede ser un hábito sencillo para aumentar el consumo de fruta, fibra y diferentes micronutrientes, pero no es una obligación. Como resume la especialista, podemos obtener nutrientes similares mediante una alimentación en la que estén presentes diferentes frutas y vegetales. Y quizá esa sea la idea más importante: no existe una fruta capaz de cambiar por sí sola nuestra salud, pero sí pequeños hábitos que, sumados día tras día, ayudan a cuidarla.

Te proponemos estas recetas con kiwi: