Después de tres días repletos de actos en Finlandia, donde viajó junto al rey Felipe con motivo de un viaje de Estado que buscaba reforzar los lazos entre ambos países, la reina Letizia retoma su agenda en solitario y cierra la semana con una cita en Madrid. Ha acudido al acto institucional del Día Mundial de la salud mental 2026, una causa con la que siempre se ha mostrado muy concienciada. Tras dejarnos looks de alto impacto a su paso por el país nórdico, con joyas históricas, vestidos de gala y estrenos de lujo, hoy ha abogado, como era de esperar, por la sencillez, cediendo el absoluto protagonismo al evento.
La moda como herramienta de comunicación
No hay duda alguna de que la Reina es una excelente comunicadora, pero no solo por sus impecables discursos, su dicción y la forma en la que modula la voz, sino también por lo que es capaz de hablar sin pronunciar palabra. A lo largo de los años, ha encontrado en su armario una poderosa herramienta para lanzar mensajes, y ninguno de sus looks está elegido al azar. A principios de semana, como decíamos, viajó a Finlandia, donde hizo gala de su imagen más regia, recurriendo a piezas históricas, joyas de pasar y looks que no pasaron desapercibidos, muy elegantes y más lujosos de lo que suele llevar en su día a día.
Ahora, a su regreso a Madrid, recupera su estilo más sencillo para ceder todo el protagonismo al evento al que acude, ya que se trata de un tema delicado y muy importante para ella tanto a nivel profesional como personal. Por eso, evita los excesos y vuelve a su adorado estilo sastre, un conjunto con el que es imposible fallar.
Ha vuelto a lucir un set de chaqueta de Carolina Herrera en verde petróleo que ya le habíamos visto en anteriores ocasiones y que destaca por su corte clásico y favorecedor. Lejos de buscar protagonismo a través de su vestuario, doña Letizia ha apostado por una fórmula sobria que le permite mantener la elegancia sin desviar la atención de lo verdaderamente importante. Una elección que reafirma que, cuando la causa lo requiere, la discreción es también parte del mensaje.
En los últimos años, el traje de chaqueta se ha convertido en una apuesta recurrente en el armario de numerosas royals, entre ellas, la reina Letizia, quien ha encontrado en él su mejor "uniforme" para el día a día. Cristian Salomoni, experto en comunicación, nos explica que es un look muy versátil. Puede parecer más o menos informal dependiendo de los colores y tejidos en los que haya sido elaborado, y variar fácilmente gracias a los accesorios. También se trata de piezas que se adaptan a los diferentes protocolos, que no llaman excesivamente la atención y, por tanto, "evitan eclipsar el mensaje político con el estilismo". Algo que podría suceder si se decantaran por otra prenda. Y, por último, como apunta este profesional, "evitan lecturas sexistas que se pueden suscitar con el largo de la falda o el escote".
Ha completado el look con unos Mary Jane de Sézane en tono caramelo, un diseño de inspiración clásica con tiras sobre el empeine y cierre de hebilla, además de contar con un tacón ancho perfecto para alargar la pierna y aportar sofisticación sin renunciar a la comodidad. Su color marrón, más suave que el negro, aporta calidez al conjunto y se presenta como una alternativa perfecta a los clásicos negros o nudes.









