'Un cuento perfecto' en Madrid: así es la casa de Anna Castillo y Álvaro Mel, un hogar de piezas vintage, diseño y mucha personalidad


Coincidiendo con su 31 cumpleaños, recorremos algunos de los rincones de la vivienda que la actriz comparte con su pareja, desde un salón protagonizado por una gran alfombra roja hasta un comedor con muebles de aire retro


La actriz Anna Castillo cumple años hoy© Getty Images
9 de octubre de 2026 a las 9:02 CEST

Anna Castillo se encuentra en uno de sus mejores momentos después del éxito de la serie 'Se tiene que morir mucha gente' de Movistar+, donde ha sido protagonista junto a su amiga y compañera Macarena García y Laura Weissmahr. Además, comparte su vida con el actor Álvaro Mel, al que conoció durante el rodaje de otro de sus éxitos: 'Un Cuento Perfecto'. Una adaptación de la conocida novela de Elisabeth Benavent que triunfó en Netflix e hizo que saltasen chispas entre los actores delante y detrás de cámaras. Consiguieron llevar su historia de amor más allá de las pantallas y ya llevan casi cuatro años juntos. Recientemente ha celebrado su cumpleaños acompañada de su pareja, su familia y amigos, estrenando sus 31 años con una comida especial.

Anna Castillo y Álvaro Mel© nanitita
Anna Castillo y Álvaro Mel

Sin embargo, la actriz española ha demostrado en más de una ocasión que su sensibilidad artística no termina delante de los sets de rodaje. Recientemente ha compartido en sus redes sociales imágenes de su piso en el centro de Madrid en el que vive con su pareja y su gato Catipán (al que cariñosamente llaman Capi). Un piso que ya han convertido en su hogar, donde la decoración no responde a una única tendencia, sino que conviven muebles de inspiración retro y elementos contemporáneos con naturalidad. El resultado es una casa donde cada rincón parecer guardar algo que contar.

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La casa de Anna Castillo y Álvaro Mel en Madrid© nanitita

Calidez en tonos neutros

El salón es uno de los espacios que mejor refleja la personalidad de la vivienda. Con una base de tonos neutros, las paredes blancas y un amplio sofá en color crema como protagonista. La estancia consigue combinar piezas de diferentes estilos manteniendo una sensación de calidez y armonía. Los cojines, del mismo tono claro que el sofá, mezclados con la tenue luz de fondo, consiguen proporcionar volumen y hacer que la sala de estar resulte especialmente acogedora. La lámpara de techo, de inspiración retro, pone el toque más singular. Mientras que los diferentes cuadros que hay en las paredes introducen color y refuerzan el carácter artístico de la casa. También hay una mesa de centro de cristal con una original estructura de formas curvas, una pieza mucho más contemporánea. La madera del suelo, colocada en forma de espiga, termina de aportar esa sensación de calidez, de hogar.

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La casa de Anna Castillo y Álvaro Mel en Madrid© nanitita

Cuando el rojo toma el salón

Pero si hay un elemento en la sala de estar que consigue capturar todas las miradas, es sin lugar a dudas la gran alfombra roja que ocupa gran parte del suelo de, como señala la actriz en sus redes sociales, Kuatro Carpets. De inspiración oriental y con un estampado repleto de motivos geométricos, se convierte en el punto de color más potente de la estancia y contrasta con la neutralidad del sofá y las paredes. Aporta carácter y profundidad a un salón dominado por tonos más clásicos como son el beige y la madera. Demuestra cómo un único elemento puede ser suficiente para transformar una habitación y convertirla en un espacio mucho más personal.

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La casa de Anna Castillo y Álvaro Mel en Madrid© nanitita

El rincón favorito de Capitán

También podemos conocer un poco más de la característica personalidad del piso a través de pequeños rincones, como este. Donde una sencilla butaca de madera de inspiración vintage se convierte en el lugar perfecto para sentarse y disfrutar de la luz natural que entra por la ventana. Sobre la butaca, una manta de textura suave y con un pequeño toque de color azul, aporta un punto más cálido y doméstico. Mientras que los dos pequeños cuadros que decoran la pared continúan con la apuesta de la actriz por rodearse de arte e ilustraciones. El resultado es una composición sencilla pero cargada de identidad, en la que incluso su gato, Capitán, encuentra un rincón perfecto en el que relajarse. Un ejemplo claro de cómo los objetos cotidianos también forman parte de la decoración.

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La casa de Anna Castillo y Álvaro Mel en Madrid© nanitita

Donde las estancias se encuentran

La distribución de la vivienda permite que las diferentes estancias queden visualmente conectadas entre sí. Desde la zona del comedor se puede apreciar el salón al fondo, donde vuelve a aparecer la característica alfombra roja, creando una continuidad visual entre los espacios. Las puertas interiores con molduras blancas y los techos altos mantienen ese aire clásico de los pisos madrileños. Mientras que el suelo de madera en forma de espiga aporta calidez a todo el conjunto. Son los cuadros de las paredes los que, de nuevo, proporcionan el punto de color y personalidad a la sala, demostrando que,para Anna Castillo y Álvaro Mel, estas obras no son un elemento secundario, sino una parte fundamental de la decoración. El resultado es un espacio luminoso y sin una separación exagerada entre las estancias, en el que los muebles, las diferentes texturas y las piezas decorativas consiguen que cada rincón tenga su propia identidad.

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Media Image© nanitita

Mezcla de épocas y estilos

Si algo define el interiorismo de este piso, es la combinación de estilos, de piezas que pertenecen a momentos y estéticas diferentes. Uno de los mejores ejemplos es el comedor. Una mesa de madera de líneas sencillas que se acompaña de sillas negras de inspiración mid-century. Sobre la mesa, un mantel de cuadros vichy que es el que aporta el toque de color a la escena con un tono verde botella. Al rededor de la mesa de comedor, vuelven a aparecer los cuadros y las plantas, dos constantes en la decoración de la actriz. Y al fondo, una de las piezas que más carácter aporta a la estancia, una vitrina de madera oscura con puertas de cristal. Su estética podría transportarnos a otra época y contrasta con la sencillez de las paredes y el suelo de madera clara. Tanto sobre la mesa del comedor, como dentro y encima de la especial vitrina, podemos encontrar objetos de uso cotidiano como comida, botellas o copas. Es precisamente esta acumulación controlada de objetos la que hace que el espacio tenga una personalidad hogareña sin llegar a resultar excesivo.

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La casa de Anna Castillo y Álvaro Mel en Madrid© nanitita

Luz con personalidad

Otro de los elementos más reconocibles del piso de Anna Castillo son las lámparas. En todos los puntos de la casa encontramos iluminaciones diferentes pero cargadas de personalidad. En este pequeño rincón por ejemplo, encontramos una lámpara de pie de gran tamaño, que aporta calidez y crea un punto de luz ambiental. Contrasta de forma elegante con los muebles de madera de tono oscuro de su alrededor. Con líneas sencillas y cierto aire retro. En uno de los laterales también se aprecia un jarrón con flores secas, otra de las constantes en la decoración del piso, las plantas. Todos estos elementos crean una combinación en la que las piezas de inspiración vintage conviven con otras más contemporáneas sin que ninguna pierda protagonismo.

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El piso de Anna Castillo y Álvaro Mel© nanitita
El piso de Anna Castillo y Álvaro Mel

La casa de Anna Castillo demuestra que para conseguir un interior con personalidad no es necesario que todos los elementos sigan una misma tendencia o pertenezcan a la misma colección. Todo lo contrario. La mezcla de piezas de inspiración vintage, muebles contemporáneos, obras de arte, textiles y objetos cotidianos es precisamente lo que consigue que tenga su propio carácter.

El resultado es un piso que se siente personal y, sobre todo, hogareño. Un espacio que no parece hecho para ser un catálogo de muebles de diseño, sino como un hogar pensado para vivir en él: con cuadros, plantas, cenas y comidas alrededor de la mesa del comedor, luz natural entrando por las ventanas e incluso rincones donde hasta su gato es capaz de relajarse. Porque justo ahí está su verdadero encanto: no busca ser perfecto, sino tener personalidad propia.