Formaban una pareja inseparable y sin fisuras, pero el pasado diciembre Carlos Alcaraz dejó atónito al mundo del tenis al anunciar el fin de su relación profesional con Juan Carlos Ferrero, su mentor de toda la vida. A punto de cumplirse el primer año de su ruptura, la sacudida inicial continúa y muchos se siguen planteando cómo habrían ido las cosas si Ferrero no se hubiera separado del murciano. Ahora, con motivo de la presentación de su nuevo libro, 'Mentalidad ganadora' (Planeta), Ferrero ha destapado nuevos aspectos de su trabajo con la joven estrella del deporte.
El extenista ha asistido al programa 'El Larguero' de la Cadena SER para promocionar el libro, que combina la autobiografía deportiva con el desarrollo personal, el liderazgo y la disciplina. Uno de los capítulos más esperados es el que aborda su etapa con Alcaraz. Cómo fue el trabajo diario de moldeado, preparación mental y toma de decisiones para guiar a Carlos desde que era un adolescente hasta convertirse en campeón de Grand Slam y número 1 del mundo. Durante la entrevista, el técnico comentó el fin de su relación con Alcaraz a finales del año pasado, y advirtió que prefiere guardar detalles sobre lo que sucedió entonces: “Son cosas personales, no hay que decir a los cuatro vientos lo que pasa interiormente. Entre la familia y yo hubo aspectos en los que no nos pusimos de acuerdo y ya está, no pasa nada”, ha desvelado. "Supongo que la historia de mi ruptura con Carlos daría para otro libro”, explicó sobre la que ha sido sin duda, una de sus relaciones profesionales más comentadas y que más titulares han ocupado en la prensa deportiva.
"Le decía que no mirase las redes... pero eso fue una batalla perdida”
El entrenador también ha confesado qué es lo que más le costó conseguir de su trabajo con Carlos: “En lo que más trabajé con Carlos fue en controlarse a sí mismo. También le avisé sobre las compañías, las amistades peligrosas, y le advertía quién es su amigo y quien iba por interés, que tuviese mucho cuidado por la noche" . Le decía que no mirase las redes... pero eso fue una batalla perdida”. “Siempre ha sido un jugador muy emocional. El control de las emociones es una de las cosas que más trabajamos”, ha explicado Ferrero durante su entrevista.
"Difícil de controlar"
La juventud del campeón murciano fue otro de los aspectos que el entrenador tenía que tener en cuenta: “Era muy joven y ha tenido que madurar muy joven”, ha señalado. A todo esto se sumaba su carácter perfeccionista, algo que para Carlos podía jugar en su contra: “Al ser tan perfeccionista, a la que no le salía bien, se castigaba mucho”, ha confesado. Ferrero ha reconocido además que hubo una particular batalla que terminó perdiendo. Esta no es otra que la de las salidas nocturnas, pues era inevitable que Alcaraz quisiera pasar tiempo de ocio y relacionarse con sus seres queridos como cualquier otro joven de su edad: “Perdí la batalla... No fueron pocas. En todos los aspectos estábamos muy de acuerdo, pero en este era difícil de controlar”.
Ferrero no oculta sus ganas de regresar al circuito ATP, aunque matiza que de cara a 2027 aún no tiene ningún acuerdo cerrado: “Está naciendo en mí ese instinto de volver a la competición”. Al ser preguntado por Rafa Jódar, se mostró muy abierto a trabajar con él: “A Jódar se le ve mucha hambre y muchas ganas. No me cierro la puerta a entrenarle. Tiene muchísimo potencial, tiene muchas ganas, es joven, quiere comerse el mundo y si viene la oferta, la estudiaré”. Tampoco esquivó el rumor que lo vincula con Jannik Sinner, pese al morbo que supondría entrenar al gran adversario del murciano: “Quiero seguir creciendo como entrenador y no quiero cerrarme esa puerta. Y los que dicen que no es ético que entrenase a Sinner por haber entrenado a Alcaraz, no piensan en mí. Si fuese su técnico y Sinner juega contra Alcaraz, tendría que controlarme”. Finalmente Ferrero ha querido destacar el gran cariño que siente por Carlos: “Carlos Alcaraz me tiene enamorado viéndolo por televisión y lo disfruto jugando”.








