Hoy, cuando se reforma una cocina, especialmente cuando se abre al salón o al comedor, su diseño busca ligereza, continuidad visual y una estética más cercana al resto de la casa.
Por eso, cada vez vemos menos frentes llenos de armarios altos y más estantes corridos, no solo como tendencia sino como una solución que aligera el diseño y deja respirar la pared. Además, resulta funcional para exhibir decoración o tener a mano los objetos de más uso.
Además, al final, te damos ideas de almacenaje abierto, más allá de las baldas. Eso sí, como explica Olga Roig, interiorista y fundadora de ATIC17 ESTUDIO, no se trata de quitar muebles sin más, sino de diseñar con intención.
© CARLA CAPDEVILAEstantes corridos para una cocina abierta
En el frente de trabajo de esta cocina, diseñada por la interiorista Montse Morales, los muebles altos se sustituyen por un estante corrido. Y ¡voilá! frente despejado.
La interiorista Olga Roig, al frente de ATIC17 ESTDUIO (www.atic17.com), lo resume así: “Los armarios altos siguen siendo útiles, pero cuando ocupan todo el frente pueden generar una sensación demasiado pesada, demasiado cocina equipada”. Frente a ello, el estante corrido “permite liberar la parte superior, dejar respirar la pared y construir un frente mucho más ligero”.
© maria pujolPiezas especiales en la pared
Atrévete con baldas y estantes que no sean los tradicionales de madera o en un acabado laminado con efecto madera. Hay modelos de metal lacado en distintos tonos que pueden añadir un toque distintivo a la pared de la cocina y color. En este proyecto de Jorba Design Studio se ha apostado por un estante en L en acabado inox, coordinado con la campana decorativa, y con una línea muy minimal.
© maria pujolUn estante no siempre sustituye al armario alto
Combinar mobiliario alto de cocina con una zona abierta de estantes siempre es una buena idea para restar peso visual sin perder la capaccidad que ofrece el módulo alto. Es una solución intermedia muy práctica.
La interiorista Olga Roig matiza que ella no plantearía los estantes "como sustitutos directos de los armarios altos. No tienen la misma capacidad ni la misma protección. Los entiendo más como una herramienta para equilibrar funcionalidad y ligereza visual”.
En la imagen, una cocina de estas características con mobiliario de la firma Rekker en un proyecto firmado por el estudio de arquitectura e interiorismo con sede en La Garriga (Barcelona) Estudi Nualart.
© ATIC17 ESTUDIOCon iluminación integrada en el estante
Aquí, ATIC17 ESTUDIO ha diseñado el frente con estantes corridos en el mismo acabado que el mobiliario bajo de la cocina. Este proyecto aporta una idea: la de integrar la iluminación lineal bajo la balda para iluminar bien la zona de trabajo.
Como recuerda Olga Roig, “al quitar muebles altos, muchas veces se pierde la posibilidad de colocar luz bajo mueble”. Por eso conviene prever apliques, tiras LED integradas, focos orientables o soluciones que garanticen una buena luz sobre la encimera.
© Patricia LizaldeApliques sobre la balda
Esta otra cocina, diseñada por la interiorista Patricia Lizalde, invita a apostar por apliques de luz en el frente abierto. Ubicados sobre la balda permiten iluminar la zona de trabajo. La clave está en que la luz del foco salve el fondo de la balda, por eso son buena opción los apliques con brazo, modelos orientables o modelos de los que se fijan a la propia balda con pinza.
© CARLA CAPDEVILAEntre muebles en columna
En esta cocina, planteada por la interiorista Montse Morales, las columnas laterales de madera aportan capacidad de almacenaje, mientras la balda central se reserva para objetos seleccionados: tarros, vajilla, piezas de uso diario o pequeños detalles decorativos.
Para Olga Roig, esta es una de las claves: “La situación ideal es una cocina donde el almacenaje principal ya está resuelto en otro lugar. Entonces el estante no es una solución de emergencia, sino una decisión de diseño”.
© PALOMA PACHECO TURNESBalda larga: ¿expositor o almacenaje?
En esta cocina la balda recorre buena parte del frente y permite que el revestimiento de piedra o porcelánico tenga más protagonismo porque, de alguna manera, lo enmarca. “Cuando sustituimos parte de esos armarios por estantes, la pared recupera presencia. Se ve más revestimiento, más fondo, más luz. El espacio respira mejor”, explica Olga Roig.
Este es un proyecto de Cocinas Río junto al estudio de arquitectura Konzept para la influencer Dulceida (Aida Domènech).
© Sergio PradanaEstantes de obra para un diseño integrado
En esta cocina, los estantes corridos se han realizado de obra. La opción puede ser usar placas de cartón yeso —tipo Pladur— y pintarlos en el mismo tono que la pared. Es un proyecto de Amina Camilleri con mobiliario de la firma Cubro.
© RekkerLa ubicación adecuada para los estantes
Una buena idea es alejar el estante abierto de la zona de cocción para evitar la suciedad directa. Ubicarlo sobre ls zona de preparación o la de lavado, es más apropiado. Además, de esta manera, el estante puede apoyar en al módulo que integre la solución de extracción sobre la placa.
Olga Roig recomienda guardar en las soluciones de almacenaje cerrado “todo aquello que acumula grasa o polvo con facilidad”. Esto no significa que no pueda haber baldas cerca de la placa, pero sí que conviene elegir bien qué se coloca en ellas. Cocina con mobiliario de la colección Zabalak, de Rekker.
© Jordi FolchNo solo estantes: otro tipo de estanterías en la cocina
Para Olga Roig, “un estante corrido bien planteado puede acompañar la longitud de la encimera, reforzar la horizontalidad y dar continuidad al diseño”. Esa horizontalidad es precisamente lo que hace que el espacio parezca más amplio y sereno.
Pero no solo se consigue con baldas y estantes, hay otro tipo de soluciones de estanterías que son adecuadas para la cocina, a modo de hornacina o con paredes laterales. Esta cocina juega con ese diseño abierto aunque integrado como parte del módulo alto. Es un diseño de Brákara Studio.
© Gunni & Trentino MallorcaMás allá de la balda: una estantería apoyada en encimera
Ya hemos visto que no hay que recurrir únicamente a la balda corrida convencional para "sustituir" un mueble alto. Esta imagen propone otra solución igual de interesante: una estantería vertical apoyada en la encimera. Se prolonga hasta el techo, por lo que aporta bastante almacenaje abierto ¡y resulta muy personal!
Su fuerza está en el acabado diferente que introduce (destaca no solo por diseño sino por color); y en el diseño dinámico de huecos asimétricos. Es un proyecto de Gunni & Trentino Mallorca.
© Aria MeilerEstanterías de suelo como despensa
O para el menaje. Todo a mano y a la vista. Esta última imagen del artículo resume la idea de que hoy, dejar cosas a la vista es tendencia en la cocina. No solo se llena de armarios el espacio. Estantes corridos, baldas abiertas, estanterías altas y composiciones ligeras responden a una forma distinta de vivir el espacio.
Solo hay que planificar mejor, cerrar lo que queda oculto y ser consciente de que lo que se queda a la vista debe estar bien ordenado y resultar estético, no un caos. Este proyecto pertenece a una vivienda, gestionada por The New Madrid.




