A tan solo seis días de caminar hacia el altar, la expectación y la alegría invaden el universo de Anna Ferrer Padilla. La creadora de contenido, que sellará su bonita historia de amor con Mario Cristóbal el próximo 19 de septiembre en Cádiz, vive unas jornadas repletas de emociones a flor de piel. Con el estilo cercano, dulce y sincero que la caracteriza, la joven ha querido compartir con su comunidad virtual cómo están transcurriendo estos momentos decisivos ante la inminente llegada del gran día: "Estos últimos días han estado llenos de emociones, reencuentros, últimas pruebas, cenitas con amigas, reuniones y mucho. Empiezo a estar nerviosa, ¿vale?".
Rodeada por su círculo de mayor confianza, entre quienes no faltan amigas e inseparables compañeras como Laura Escanes, Sara Baceiredo o Gemma Pinto, la hija de Paz Padilla ultima cada detalle con la máxima ilusión. Entre confidencias, risas y veladas inolvidables, Anna demuestra cómo el amor y el cariño de los suyos son la mejor antesala para un enlace que promete ser inolvidable.
Últimas pruebas de vestido
Uno de los hitos más especiales de toda prometida es, sin duda, la puesta a punto del traje nupcial. Anna acudía recientemente a la cita definitiva con su vestido, un instante lleno de magia que relataba a través de su perfil: "Tengo la última prueba de los vestidos. Estoy un poco nerviosa, os tengo que confesar. ¡Ya no hay marcha atrás!". Pese a que en los primeros encuentros contó con la compañía de su madre, en esta ocasión estuvo arropada por su gran amiga Ana, dejando una divertida anécdota: "No me ha podido acompañar mi madre, pero me ha acompañado mi amiga Ana. ¡Pero bueno, así se va a llevar la sorpresa!". Con la serenidad de haber encontrado el diseño de sus sueños, la joven salía radiante del taller y confesaba con entusiasmo: "¡La prueba de vestido ha ido muy bien!".
Un enlace con sello propio
Fiel a su autenticidad y a su manera de entender la vida, Anna y Mario han decidido diseñar una celebración a su medida, alejándose de los formalismos más rígidos. En un entrañable vídeo la influencer explicaba con total naturalidad los convencionalismos que han decidido reescribir. "Esto es muy personal, pero nosotros vamos a dormir juntos la noche de antes. Y me vais a decir que da mala suerte y me da igual. Porque nada podría hacer que yo empiece peor el día que despertarme sin Mario, o sea, imposible, imposible", revelaba visiblemente enamorada. Además, la pareja ha compartido de cerca la elección de sus vestimentas: "Mario ha visto uno de mis vestidos y yo le he acompañado a su prueba de traje".
Tampoco la disposición del banquete ni el desarrollo legal de la ceremonia seguirán el protocolo tradicional. "Nos vamos a sentar con nuestros amigos, no con nuestra familia", contaba sonriente. Respecto al acto formal, explicaba entre risas: "Yo sé que lo normal en las bodas civiles es casarse o en el momento o antes de la boda, pero nosotros no vamos a poder y nos casaremos después legalmente, así que lo del 19 va a ser un paripé... va a ser paripé. Pero para mí lo del 19 es lo que más cuenta". Asimismo, avanzaba sobre la entrada a la ceremonia: "Y no voy a entrar del brazo de mi padre como es la tradición".
Incluso los detalles de diseño han llevado su impronta personal: "Tampoco hemos hecho las típicas invitaciones de boda, lo que hemos hecho es una web muy chula, bueno cuando digo hemos me refiero a Mario, evidentemente, y hasta hemos hecho un logo y un concepto y una tipografía que hemos dibujado nosotros mismos y me parece mucho más especial".
Cádiz, el refugio del alma y la emoción
La elección del marco gaditano responde al profundo arraigo afectivo que Anna siente por esta tierra. "Siempre quise casarme en septiembre en Cádiz, creo que es el mejor mes para visitarlo, sigue haciendo muy buen tiempo y puedes disfrutar más de sus playas", confesó. "Allí he vivido algunos de los momentos más bonitos de mi vida: guardo mis mejores recuerdos en la playa de Zahara, corriendo por el patio de la casa de mi abuela… Es el lugar al que siempre vuelvo cuando estoy mal, tiene una energía que me cura el alma. Es el lugar en el que he crecido, ahí está toda mi familia, Cádiz es casa. No podía ser en ningún otro sitio".
Su historia, que nació de una sólida amistad de 15 años antes de transformarse en romance, tuvo su momento cumbre durante una escapada a Menorca donde Mario le pidió matrimonio, a lo que ella respondió tajante y emocionada: "Si no eres el amor de mi vida, diré que me equivoqué de vida, pero no de amor. Mil veces sí".
asEn el romántico vídeo con el que anunciaron la fecha, bajo el lema Ni un verano sin ti y al ritmo de Andar conmigo de Julieta Venegas, Mario expresaba de corazón: "Anna es la persona con la que me siento seguro, la persona que siento que es mi casa, a la que quiero volver siempre". Ella, entre miradas de complicidad, bromeaba con un tierno "Pequeñas cosas", para asegurar después con firmeza: "Pase lo que pase, si nos tenemos el uno al otro, yo voy a tirar para delante".












