Este no ha sido un domingo más para la familia real danesa. Era un día muy especial y esperado por todos: por fin podían reencontrarse a la princesa Isabella, de 19 años, quien ingresó en el Ejército el pasado 3 de agosto. Ha sido la Casa Real danesa la encargada de difundir las imágenes de toda la familia durante la jornada de visitas del Regimiento de Húsares de la Guardia, en la base de Antvorskov, en Slagelse. Se trata de un día en el que los reclutas pueden invitar a sus familias para mostrarles su rutina y su entorno militar.
Los reyes Federico X y Mary, acompañados por el príncipe heredero Christian, el príncipe Vincent y la princesa Josephine, acudieron este 13 de septiembre por la mañana para ver a la princesa en su nuevo hogar durante casi un año. Con esta visita, “tuvieron la oportunidad de ver y conocer a Su Alteza Real la Princesa Isabella en su nuevo entorno y reunirse con sus compañeros reclutas”, según recogía el comunicado de la Casa Real.
El comunicado también recalcaba que la princesa Isabella se encuentra entre los primeros en cumplir un periodo de servicio militar obligatorio de 11 meses y que ya está plenamente integrada en su vida como recluta del Regimiento de Húsares de la Guardia en Slagelse. La base se encuentra a una hora de Copenhague y es una de las más grandes y modernas del país, con campos de entrenamiento, barracones para los soldados, salas de mando y establos, puesto que el regimiento también incluye a la guardia montada.
Toda la familia eligió un look informal para la visita de Isabella, salvo su padre, el rey Federico, que lució uniforme militar al igual que su hija. El Rey se mostró especialmente cariñoso con la princesa, segunda en la línea de sucesión al trono, abrazándola y dándole un tierno beso en la mejilla.
Por su parte, la reina Mary eligió unos cómodos vaqueros y un jersey de rombos, que completó con un abrigo azul oscuro. Llamaron la atención las gafas que lucía y su sencillo peinado: una coleta baja. Una imagen maternal y llena de cariño que refleja la magnífica conexión que hay entre ellas y lo mucho que tienen que contarse después de estar tantos días separadas.
Pero antes del ansiado reencuentro con su familia, la joven princesa participó en la formación matinal junto al resto de reclutas y asistió a la revista que realizó el Rey en el patio del cuartel. Federico de Dinamarca es como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Dinamarca y ostenta los rangos militares más altos de los tres ejércitos.
En su uniforme militar, como muestran las fotos, la princesa llevaba una placa con el nombre “Fredensborg”, mientras que cuando el príncipe Christian fue reclutado, en su placa ponía “Trekroner”, según recoge el diario danés Ekstra Bladet.
La princesa realiza su instrucción en el Regimiento de Húsares de la Guardia, el mismo cuerpo en el que sirvieron su padre, el rey Federico X, y su hermano mayor, el príncipe heredero Christian. Christian completó allí su periodo de instrucción antes de iniciar su formación como oficial, mientras que Federico X también pasó por este regimiento antes de ser nombrado teniente de la reserva.
De las primeras mujeres en Dinamarca en incorporarse al servicio militar
Isabella comenzó su servicio militar hace 40 días, apenas unas semanas después de haberse graduado en el instituto Øregård. Con su ingreso en el ejercito se convierte en una de las primeras mujeres en Dinamarca en incorporarse al nuevo modelo de conscripción de 11 meses, que combina cinco meses de instrucción básica y seis de servicio operativo. La Casa Real ha confirmado que la princesa “ya está plenamente integrada en su vida como recluta”, formando parte del primer grupo que estrena la reforma del servicio militar. Isabella llegó sola el primer día, sin escolta y sin acompañamiento familiar, tal como recogieron los medios daneses, que destacaron su actitud serena y su disposición a seguir el mismo proceso que cualquier otro recluta.
La segunda hija de los reyes de Dinamarca es la primera mujer de la familia real en ingresar en el Ejército tras la reforma legislativa aprobada en 2025, que obliga a todas las mujeres mayores de 18 años a registrarse para evaluación militar en igualdad de condiciones con los hombres. Estaba previsto que esta entrara en vigor en 2027 pero se adelantó un año, así que obligo a la joven princesa a modificar sus planes: disfrutar de un año sabático.
Una vida castrense sin privilegios
Como el resto de reclutas, Isabella comparte habitación en literas, realiza las comidas en el comedor común y sigue las mismas normas y horarios que sus compañeros. Renunció voluntariamente al sueldo y a la asignación alimentaria que corresponde a los reclutas, igual que hizo su hermano Christian en su momento. Tal como informa Ekstra Bladete, un recluta normalmente recibe un salario de poco más de 9.000 coronas danesas al mes, además de alrededor de 8.000 coronas mensuales en concepto de subsidio de manutención libre de impuestos, según la página web de las Fuerzas Armadas danesas. Así que su formación militar se financiará, por tanto, dentro del presupuesto anual asignado a los monarcas.












