El pasado viernes 28 de agosto, Europa se despedía del penúltimo rey de la vieja guardia. Harald V de Noruega, en el trono desde el 17 de enero de 1991, falleció después de 24 horas de gran incertidumbre donde su familia no se separó de él. "Con profunda tristeza anunciamos el fallecimiento de Su Majestad el Rey Harald. El rey Harald falleció en paz en el Hospital Nacional el viernes 28 de agosto a las 6:35 horas", expresó la Casa Real noruega. Este miércoles tiene lugar su funeral en Oslo, evento al que acudirán los Reyes Felipe VI y Letizia junto a la Reina Sofía, y que contará con la presencia de infinidad de rostros asociados a las grandes monarquías europeas.
Su hijo, Haakon VIII, el nuevo Rey, será la cara más visible de una familia real noruega que capea el temporal en un momento clave y complicado de su historia tras unos meses plagados de controversia -la condena a prisión de Marius Borg, el estado de salud de su madre, la ya reina Mette-Marit, sus vínculos con Jeffrey Epstein...-. La ceremonia estará presidida por Olav Fykse Tveit, obispo presidente de la Iglesia de Noruega, y posteriormente el monarca será enterrado en la fortaleza de Akershus. El acto comenzará a las 13:00 horas en la catedral de Oslo, escenario que ya acogió en enero de 1991 las exequias del rey Olav, padre de Harald V.
Antes de viajar a Oslo, la Casa Real de Dinamarca ha querido despedirse de un miembro real con el que mantenía una relación estrecha. No en vano, las monarquías escandinavas se profesan entre sí un inmenso amor, un gesto que se ha trasladado a lo largo de los siglos. Harald ha sido una figura indispensable para la familia real danesa, presente en sus grandes hitos y mostrando un apoyo constante a la corona del país vecino. Por eso, sus miembros reales han querido lanzar un precioso y emotivo mensaje en redes sociales antes de su entierro. "Esta semana tendrá lugar la última despedida del rey Harald V de Noruega", ha comenzado diciendo el mensaje compartido en su cuenta oficial, y al que acompañan de infinidad de imágenes que narran la pletórica relación entre el monarca noruego y la familia real danesa.
"A lo largo de los años, la familia real danesa ha mantenido una relación estrecha y cordial con el rey de Noruega y su familia: desde visitas de Estado y actos oficiales hasta vacaciones familiares y reuniones privadas, tanto en Noruega como en Dinamarca", continúa el mensaje. "Durante la visita de Estado de la pareja real a Noruega en mayo de 2024, Su Majestad el Rey Federico expresó personalmente en un discurso la relación especial que une a las dos casas reales: 'Queridos tío Harald y tía Sonia. Mary y yo siempre esperamos con ilusión visitar Noruega. Disfrutamos mucho de vuestra compañía y de la de la pareja de príncipes herederos, pues no solo somos vecinos y colegas, sino también familia y amigos'".
La familia real ha confirmado que al funeral acudirán el Rey Federico y la Reina Mary, el Príncipe Heredero Cristian y la Princesa Benedicta. Lamentablemente, la Reina Margarita, que mantenía un vínculo estrecho con Harald, se ha visto obligada a cancelar su asistencia a raíz de una hospitalización reciente y de urgencia. La indisposición responde a un "nuevo hematoma en la región de la cadera así como una deshidratación leve". La Casa Real danesa explicó que ambas condiciones deben ser tratadas, por lo que permanecerá bajo observación médica especializada hasta que los médicos lo consideren pertinente. En el comunicado, la familia real aseguró que la reina se encuentra "de buen ánimo, atendiendo a las circunstancias".
Una salud que se fue deteriorando
El Rey Harald había tenido en los últimos tiempos múltiples achaques de salud, los más recientes debido a infecciones que le obligaron a entrar y salir del hospital con frecuencia, la última vez, el pasado 17 de agosto a causa de una anemia hemolítica que le fue deteriorando hasta la extrema gravedad, lo que le hizo ausentarse de la vida pública. Pese a todo, siempre lograba reponerse y seguir con sus compromisos públicos, lo que le valió el apodo del 'vikingo invencible'. A pesar de su avanzada edad y tras las renuncias de muchos monarcas de su generación, Harald dejó claro que nunca abdicaría y cumplió su juramento hasta el final, como hicieron sus antecesores . En muchas ocasiones demostraron que la monarquía era su vida, pero la familia era lo primero.
Días después de conocerse la noticia de su fallecimiento, la reina Mary de Dinamarca habló sobre él, visiblemente emocionada. "Harald fue muy buena persona. Siempre ha sido un placer especial estar en su compañía", dijo. "Entiendo a la perfección que sea conocido como el abuelo de Noruega, porque siempre tuvo ojos para todo el mundo", recordó la esposa de Federico X.













