El funeral de Harald V de Noruega congregará en la Catedral de Oslo a todos y cada uno de los mandatarios más destacados del mundo. Un auténtico despliegue de seguridad que se ha consolidado como el mayor de la historia de Noruega, siendo el homenaje más grande jamás realizado a un monarca del país. Será este 9 de septiembre cuando las monarquías europeas se den cita en el enclave nórdico para abrazar la historia más reciente del país, que se fusionará además con una proyección de la nueva Familia Real que, por primera vez, se asomará al balcón del Palacio Real de Oslo para saludar a todos los ciudadanos que ese día estén presentes ante el histórico edificio. Un momento que entrelaza lo dulce del ascenso al trono de Haakon VIII y la tristeza por la despedida definitiva de quien ha reinado sobre el país en los últimos treinta y cinco años.
Los detalles del último adiós al monarca
Será este miércoles 9 de septiembre cuando el mundo se sumerja en una profunda tristeza a consecuencia del adiós definitivo de Harald V. Un momento en el que todas las Casas Reales de Europa asistirán a este enclave dinástico, donde, desde los reyes Felipe VI y doña Letizia hasta Guillermo y Máxima de Holanda —acompañados por las princesas Beatriz y Amalia—, se reunirán en una cita que comenzará en las primeras horas del día. Será en ese momento cuando una procesión encabezada por una comitiva militar salga desde el Palacio Real de Oslo, trasladando los restos mortales de Harald V, que reposan en el mencionado edificio desde el día de su fallecimiento. Esta comitiva será tan espectacular como simbólica, pues será el broche de oro a una vida marcada por la leyenda, la solidaridad y un histórico reinado.
Escoltado por la policía, la banda musical de las Fuerzas Armadas, la compañía de honor de la Guardia del Rey y el jefe de la Corte, el féretro saldrá con destino a la catedral de Oslo. Será en este momento cuando la familia del rey siga al cuerpo de Harald V en la comitiva, que a su vez irá seguida de los miembros de las familias reales que asistirán al último adiós al monarca noruego. En un sobrecogedor silencio roto únicamente por los gestos de marcar del paso militar, la histórica procesión avanzará por el corazón de Oslo en un despliegue de solemnidad sin precedentes. Un cortejo fúnebre que formará parte de la memoria histórica de las monarquías europeas, aunque será a las 13:00 horas cuando el cuerpo del Rey sea recibido en la Catedral de Oslo para dar inicio a la misa funeral en memoria del soberano.
Bajo las naves del soberbio templo, el servicio litúrgico estará presidido por el obispo Olav Fykse Tveit, con la distinguida participación de la obispa de Oslo, siguiendo el riguroso y sobrio rito fúnebre de la Iglesia de Noruega. La música, pieza central de esta emotiva despedida, envolverá el recinto con la maestría del cantor de la catedral y las celestiales voces del Coro de la Catedral de Oslo. Asimismo, todo esto se romperá con un minuto de silencio que será dictado no solo en la catedral, sino en todo el país que estarán enmarcados en un solemne tañer de tres campanadas que marcarán el principio y el fin de un respetuoso luto nacional. Tras este vibrante recogimiento, el presidente del Storting y el primer ministro pronunciarán sentidos discursos conmemorativos en homenaje a su legado, seguidos por una cálida vigilia a la luz de las velas a cargo de representantes de las diversas confesiones religiosas y corrientes filosóficas. Un auténtico despliegue del que, Jefes de Estado y Reinas de Europa serán testigos de este excepcional evento.
Los invitados más excepcionales al histórico evento
La lista de invitados al funeral del histórico monarca ha ido creciendo en los últimos días, destacándose este evento como una auténtica cumbre de la realeza europea, en la que se evidencian sus profundos lazos compartidos. Entre estos asistentes se encuentran los reyes Federico y Mary, acompañados por el príncipe Christian y la princesa Benedicta de Dinamarca, quienes se desplazarán a este enclave para darse cita con toda la Familia Real sueca, en un gesto que busca poner de relieve los estrechos vínculos entre las casas reinantes escandinavas. Un compromiso al que se sumarán los reyes Felipe y Matilde de Bélgica, al igual que los reyes Guillermo y Máxima, quienes también asistirán al funeral para despedirse —junto a la princesa Amalia y la princesa Beatriz— del difunto rey. Y es que, de una forma u otra, estos destacados miembros de la realeza comparten no solo una responsabilidad institucional, sino un linaje dinástico por el que todos están emparentados entre sí; por lo que, en cierto modo, no se despedirán únicamente de un soberano, sino de alguien con quien mantenían lazos que trascienden el estricto protocolo de la Corte.
No obstante, la lista no se limita únicamente a estos nombres. En representación de Luxemburgo serán los nuevos Grandes Duques quienes se desplacen hasta el enclave, en compañía del gran duque Enrique, para darse cita además con los príncipes herederos de Japón, Akishino y Kiko, quienes también han confirmado su asistencia al histórico funeral. A la ceremonia acudirán asimismo Alberto II de Mónaco, los príncipes Alois y Sophie de Liechtenstein, y los reyes Felipe VI —padrino de la princesa Ingrid de Noruega— y Doña Letizia, que asistirán acompañados por la reina Sofía. Como decíamos, una auténtica cumbre de casas reinantes que pondrá de relieve los lazos compartidos y en la que también estará representada la Corona del Reino Unido. Siguiendo la tradición británica, el rey Carlos III estará representado por el príncipe Guillermo, quien asistirá junto a la princesa Ana. En el caso de Serbia, una de las casas no reinantes presentes en el histórico encuentro, acudirán los príncipes Alejandro y Katherine, según ha desvelado el especializado en Casas Reales, Ángel de la Cruz (@implmaterial en X).
Tras la ceremonia principal, el féretro será trasladado en procesión a la iglesia del castillo de Akershus para un servicio privado con la familia real, mandatarios noruegos y los presidentes de Islandia y Finlandia. Allí, el féretro descenderá a la cripta real para reposar junto a los sarcófagos de Haakon VII, la reina Maud, Olav V y la princesa heredera Marta Luisa. Al finalizar este acto en la fortaleza, dará inicio el cierre del funeral, momento en el que el rey y la reina saldrán al patio, las banderas volverán a alzarse por completo, se disparará una doble salva real y las campanas de las iglesias de todo el país sonarán durante una hora. Tras esto, la familia real regresará en procesión al Palacio Real. Asimismo, como culminación de la jornada, la princesa heredera, la reina Sonia y el príncipe Sverre Magnus realizarán una aparición en el balcón del palacio, seguida de una recepción oficial ofrecida por los reyes a autoridades, representantes de casas reales, jefes de Estado e invitados familiares. Un auténtico despliegue real que será, sin duda, uno de los mayores eventos de nuestro siglo.










