Cuando se acercan los momentos más vulnerables para el cabello, adoptar un plan de acción previo a que el daño sea irreparable es el enfoque que recomiendan todos los especialistas para conseguir resultados. Ellos ya nos avisaban en agosto que era entonces cuando había que pensar en la caída de pelo estacional que comienza a notarse a finales de septiembre: del número de lavados semanales a la suplementación controlada o seguir una dieta saludable y rica en nutrientes a medida, el paso a paso que fortalece la melena destaca por su carácter holístico.
La clave está en adelantarse al problema y más en momentos críticos: "Tras el verano aumenta la caída del pelo y, por tanto, puede haber una mayor percepción de pérdida de cabellos, tanto en la almohada como en el cepillo o en la ducha", apunta el Dr. Steven Walker, de Hospital Capilar.
Aunque la realidad es que esa pérdida de pelo se ha producido mucho antes como avisa Vladislav Tkachev, tricólogo y endocrinólogo de DSD de Luxe: "El cabello tarda unos tres meses en desprenderse, aunque ya esté muerto desde entonces". Es decir, desde los episodios de estrés, a los cambios hormonales o las deficiencias nutricionales del pasado, sus consecuencias se aprecian tiempo después.
Qué caída se considera 'normal'
El primer mito que desmonta Tkachev es que cuánto más pelo se desprenda con el lavado, mayor será el problema: más o menos un 14% del volumen del cabello está destinado a caerse, por lo que el aviso de que existe un problema real es si a lo largo de tres meses la densidad sigue decreciendo, el volumen se pierde y el cabello se afina. Las calvas localizadas también son una señal de que no se trata de una caída habitual del ciclo capilar.
El experto de DSD de Luxe también señala a la suplementación indiscriminada como un error: "Puede ser eficaz, pero su resultado depende del perfil de la persona y de la causa de la caída capilar". La personalización en este caso es clave y debe estar basada en las carencias nutricionales concretas del individuo. Además, la constancia es fundamental ya que no se empezarán a notar los efectos hasta después de los tres meses, aproximadamente.
Desde Hospital Capilar, destacan los mejores hábitos para reducir la caída después de las vacaciones:
- Reducir la exposición solar.
- Reforzar la dieta con alimentos ricos en proteínas, vitaminas del grupo B y otros micronutrientes que refuercen el cabello desde el interior.
- Evitar que el pelo permanezca húmedo durante mucho tiempo.
- Aclarar siempre con agua dulce tras baños con cloro o sal.
- Utilizar acondicionadores que suavicen la fibra y reduzcan la fricción.
El corte de saneamiento
Hay veces que cuando el problema no es la caída, sino la rotura, el corte es la única solución. "Si observamos muchos cabellos cortos de diferentes longitudes, más puntas rotas o dificultad para mantener el largo, podemos estar ante un problema de fragilidad más que de caída", explica la Dra. Cristina de Hoyos. Aunque no sea cierto que con el corte de saneamiento se consiga que el pelo crezca más rápido, sí que mejora notablemente su aspecto y ayuda a que las fracturas en la fibra no avancen hasta la raíz.
Por último, Vladislav Tkachev insiste en que el cabello no solo se cuida desde fuera: disfrutar a diario de un sueño de calidad, controlar los niveles de estrés, comer de forma equilibrada, llevar un estilo de vida activo, evitar los peinados demasiado tirantes o realizar masajes en el cuero cabelludo para estimular la circulación sanguínea en la zona son algunos hábitos que mantienen la salud y fortalecen la fibra.







