Antes de que comience el verano, el pelo se vuelve más espeso como respuesta al aumento de horas de sol. Es una suerte de mecanismo de defensa interno con el que el organismo protege a la cabeza frente a los rayos UV. Un fenómeno tan interesante como natural que se invierte cuando se acerca el otoño y vive la famosa caída estacional. "Es completamente normal y está relacionada con el ciclo de vida del folículo piloso, se inicia en agosto pero de vacaciones parece que no nos damos cuenta", explica Helena Rodero, farmacéutica experta en cabello para Planet Skin. La clave de lo que revela la experta es el mes en el que comienza el proceso y que coincide con la advertencia de Lucía Altozano, titular de la farmacia dermatológica, Skinpharmacy Jorge Juan 34: "La caída del cabello de otoño se previene en verano. Septiembre es demasiado tarde".
Prevención antes de la caída
Es el consejo en el que coinciden todos los expertos, quienes apuntan al prevenir antes que curar como la base del ritual de cuidados que mejor funciona: "Nos acordamos del cabello cuando empieza a caer, pero el folículo trabaja con otros tiempos. Si queremos llegar al otoño con una estrategia preventiva ya establecida, debemos empezar a prepararlo durante el verano". Y es que, en vacaciones el pelo suele mantenerse en la fase telógena, la previa al desprendimiento; este factor explica por qué muchas personas empiezan a notar la caída a finales de septiembre.
Como apunte, la farmacéutica señala a la importancia de diferenciar entre caída y rotura: "Cuando el cabello se desprende desde la raíz, debemos valorar el ciclo capilar y las posibles causas internas. Cuando se rompe por medios y puntas, suele existir un deterioro de la fibra. Ambas situaciones pueden coincidir, especialmente después del verano, pero no se abordan de la misma manera".
La suplementación previa a la caída es una de las bazas que ayudan a prevenirla; a través de fórmulas a base de biotina, zinc, hierro, vitaminas del grupo B y D, aminoácidos o selenio, se combate el envejecimiento capilar y se fortalece el cabello. Aunque Altozano recalca que el consejo profesional resulta vital: "La suplementación indiscriminada tampoco es inocua. Un exceso de micronutrientes, como el selenio o algunas vitaminas, puede producir efectos adversos e incluso relacionarse con un empeoramiento de la caída".
Alimentación variada y equilibrada
El estado del cabello está estrechamente ligado a la manera en la que nos alimentamos. Así lo recuerda Noelia Jiménez, fundadora del salón de peluquería y estética que lleva su nombre: "Llevar una dieta completa y saludable no sólo es bueno para tu organismo, sino también para tu piel y tu pelo. Si comes de forma equilibrada e incluyes alimentos cargados de vitaminas y propiedades, tu cabello también estará bien alimentado y notarás que tiene más grosor, brillo y textura. Si, por el contrario, no te hidratas ni te alimentas bien, es posible que se debilite y se encrespe más de lo habitual".
Cuántas veces hay que lavarse el pelo
En verano, sobre todo tras baños en la playa o piscina, el lavado es fundamental: “Hay gente que cree que lavarse el cabello con mucha frecuencia es perjudicial y prefiere espaciarlo, aunque esto les suponga llevar el pelo más graso o sucio", señala Noelia sobre lo que describe como un gran error. "Hay que escuchar al pelo y lavarlo cada vez que lo pida, eso sí, es importante hacerlo con productos adecuados. Llevar el pelo sucio o graso puede ser contraproducente, ya que el cabello no respira y podemos hacer que pierda grosor y termine muriendo". Acudir a los profesionales es el mejor recurso para dar con fórmulas a medida.
La experta también recomienda el cepillar el pelo varias veces al día, no solo para desenredarlo, de esta manera se estimula la circulación sanguínea, se elimina suciedad y se desprenden los cabellos ya sueltos que quedan atrapados entre los mechones. Prefiere los cepillos de madera y cerdas naturales, además de empezar siempre por las puntas.
Para terminar, evitar siempre irse a la cama con el pelo mojado (es cuando está más vulnerable), no recogerlo con peinados muy tirantes y cambiar con frecuencia las fundas de la almohada, son cuidados que dan sus frutos. Además, "en cabina se puede reforzar mucho el cabello con tratamientos estimulantes del cuero cabelludo, terapias de hidratación profunda o tratamientos fortalecedores. Lo importante no es solo el producto, es el diagnóstico", concluye la fundadora del salón Noelia Jiménez.








