Hemos entrado de lleno en la temporada de caída estacional que coincide con los meses de primavera y otoño, un fenómeno que los expertos señalan como normal y comparan con la caída de las hojas de los árboles. Hasta cien cabellos diarios se pueden perder sin dar la voz de alarma, aunque cuando la cantidad y el tiempo que dura el episodio exceden ciertos límites, la recomendación es acudir a un especialista. Para conocer las señales de alerta y las soluciones cuando la pérdida de volumen se sale de control, escuchamos a tricólogos, dermatólogos y los que más saben de cabello para diseñar el plan de acción más efectivo: de los tratamientos en cabina a la suplementación o los hábitos que refuerzan la fibra.
La Dra. Cristina de Hoyos, dermatóloga y especialista en tricología, comienza con un mensaje tranquilizador: "Es normal notar más pelo en la ducha o en el cepillo durante unas semanas. La caída estacional suele ser autolimitada y, generalmente, se resuelve en unas seis u ocho semanas sin producir una pérdida significativa de densidad". La experta añade que esta pérdida no tiene por qué reflejarse en una menor densidad capilar, la clave está en fijarse en cómo evoluciona tras este tiempo.
Los 5 signos de alarma
La caída de pelo estacional es un proceso natural y reversible en el que aumenta la cantidad de cabellos en fase telógena, que es la última etapa del ciclo capilar antes de desprenderse. Sin embargo, La Dra. de Hoyos señala cinco señales de que hay que acudir a un especialista:
- El periodo de caída se extiende más de dos o tres meses.
- La raya del pelo comienza a ensancharse.
- La pérdida de densidad es notable.
- La coleta pierde su volumen.
- Se observan zonas más claras en el cuero cabelludo.
Cuando aparecen uno o más signos al mismo tiempo, lo más probable es que no se trate de una caída estacional sino de alopecia androgenética, efluvio telógeno crónico, determinadas enfermedades autoinmunes o alteraciones metabólicas y nutricionales: "En patologías como la alopecia androgenética, detectar el problema pronto y comenzar el tratamiento adecuado puede influir de forma importante en su evolución. No debemos esperar a que la pérdida de densidad sea evidente para consultar", aconseja la especialista.
Desde identificar déficits de hierro o vitamina D para pautar un programa de suplementación a medida o la aparición de dermatitis seborreica, psoriasis o inflamaciones foliculares, la visita al tricólogo es la única manera de solucionar un problema que, de otra manera, se alargaría en el tiempo: "Ninguna alopecia se diagnostica mirando el cepillo. El diagnóstico se realiza examinando el cuero cabelludo y entendiendo qué está ocurriendo en el folículo piloso", señala de Hoyos.
Tratamientos en cabina
Como solución profesional, el doctor Carlos Morales Raya, dermatólogo y tricólogo, resalta la importancia de observar el cuero cabelludo: "No deja de ser piel, aunque con un mayor número de glándulas sebáceas y folículos terminales en lugar de folículos vellosos. Tener un cuero cabelludo sano, supone producir un cabello sano y fuerte. Además, éste regulará la secreción de determinados componentes que, si bien son necesarios y protegen la fibra capilar, en exceso pueden producir patología y ensuciar el tallo. Me refiero al sebo".
El experto recomienda protocolos en cabina como la mesoterapia o el plasma rico en plaquetas (PRP) que estimulan el ciclo folicular para favorecer el nacimiento de un pelo más grueso, "a la par que reparan y estimulan la diferenciación folicular para evitar la pérdida capilar en determinados tipos de alopecia". También destaca HydraScalp with Keravive: "Un tratamiento indoloro, no invasivo y diseñado para exfoliar, nutrir e hidratar el cuero cabelludo, mejorando la microcirculación y la absorción de nutrientes, consiguiendo así un cabello mucho más abundante, fuerte y con un aspecto saludable".
"Durante el tratamiento, y según la fase, realizamos una limpieza y exfoliación para extraer la suciedad, la grasa y las impurezas del cuero cabelludo, a la vez que estimulamos la circulación sanguínea y facilitamos la penetración de potentes sueros antioxidantes, regeneradores (factor de crecimiento epidérmico, endotelial y fibroblástico) e hidratantes", detalla el tricólogo. Por último, el protocolo se puede completar con terapia de luces LED rojas para favorecer el crecimiento y promover el volumen; y un ritual en casa por medio del Spray Keravive Peptide que requiere de un masaje rápido de cuerpo cabelludo. Precio: 1.100 euros (tres sesiones con el tratamiento domiciliario incluido).






