Acostumbrada a compartir con naturalidad la historia de su hijo Mateo, Claudia Rodríguez, pareja del futbolista del Real Madrid y la Selección Española Marc Cucurella, reafirma la importancia de visibilizar el autismo como una condición que requiere empatía, comprensión y apoyo en el día a día. En unas recientes declaraciones durante su asistencia al Gran Premio de Fórmula 1 celebrado en Madrid, se mostró profundamente agradecida por todo el cariño recibido desde que decidieron mostrar su realidad familiar: “Lo hicimos porque así lo sentimos y aparte de que al final das visibilidad y puedes ayudar a mucha gente”, explicaba.
Para Claudia, abrir esta ventana a su intimidad ha propiciado momentos muy especiales en su día a día. Según relató ante la prensa, son frecuentes los encuentros cotidianos con otras familias que se le acercan espontáneamente para compartir vivencias, dudas y recomendaciones, un intercambio mutuo que considera verdaderamente enriquecedor, transformador y necesario para no transitar este camino en soledad. "Me encanta encontrarme con papás o familias de otros nenes autistas, compartir experiencias, pedirles consejo, al igual que me los piden ellos a mí", explica.
La pareja ya se encuentra adaptándose junto a su familia a su nueva vida en Madrid, una ciudad que eligieron, precisamente, por contar con todas las herramientas y recursos necesarios para dar respuesta a las necesidades de su hijo.
Conseguir que el autismo deje de percibirse como “algo excepcional”
Este tipo de gestos públicos tienen un impacto directo y restaurador en la sociedad y, especialmente, en los hogares que están pasando por una situación similar. “Durante mucho tiempo, muchas familias han silenciado o suavizado el diagnóstico de autismo de sus hijos por miedo a los juicios y opiniones de los demás. Que personas conocidas compartan de forma natural y respetuosa la experiencia de acompañar a un hijo autista tiene un efecto muy positivo a nivel social, porque ayuda a que el autismo deje de percibirse como algo excepcional, vergonzante o desconocido”, nos explica Ana González, psicóloga sanitaria especializada en neurodesarrollo y directora de Busca & Encuentra, una plataforma que conecta a familias y personas con condiciones del neurodesarrollo.
La experta apunta, además, que este tipo de testimonios valientes ayudan a “desmontar estereotipos” y subraya una idea clave para la concienciación pública: “Muchas personas siguen teniendo una imagen muy limitada del autismo, cuando en realidad existe una enorme diversidad dentro del espectro”.
Los expertos apuntan que cuando el autismo adquiere presencia en los medios de comunicación, aumenta el conocimiento general sobre sus características e indicadores tempranos, lo que puede favorecer la detección precoz
Un impacto que trasciende lo informativo
Hay otro aspecto especialmente importante en opinión de la psicóloga, y es que la visibilidad no solo tiene un valor informativo o divulgativo, sino principalmente emocional. “Muchas familias se sienten menos solas cuando ven que otras están viviendo experiencias similares. Eso favorece la comprensión, la empatía y la construcción de una sociedad más inclusiva. La visibilidad, además, resulta especialmente valiosa cuando va acompañada de información rigurosa y respetuosa”.
Este matiz tan importante conecta de lleno con la apreciación personal de Claudia sobre esos momentos en los que comparte vivencias y recomendaciones con familias que están pasando por una situación similar a la suya, convirtiendo la vivencia personal en una auténtica red de apoyo mutuo.
Reducir el estigma y favorecer el diagnóstico precoz
Asimismo, no podemos perder de vista la trascendencia fundamental del diagnóstico precoz en niños y niñas autistas. “Cuando el autismo adquiere presencia en los medios de comunicación, aumenta el conocimiento general sobre sus características e indicadores tempranos. Esto puede favorecer la detección precoz y reducir las dificultades asociadas a una identificación tardía”, explica la psicóloga. No podemos perder de vista que, a día de hoy, aún hay numerosos casos de autismo diagnosticados en la edad adulta.
En su opinión, “también contribuye a disminuir el estigma, ya que ayuda a comprender mejor qué es el autismo y a desmontar ideas erróneas que todavía persisten. Este aspecto es especialmente relevante en grupos que históricamente han estado infradiagnosticados, como muchas mujeres autistas, cuyas características han pasado desapercibidas durante años”.
Por todo ello, historias como la de Claudia y Marc Cucurella demuestran con claridad que dar el paso de romper el silencio no solo alivia el viaje propio, sino que ilumina y orienta el de miles de familias en situaciones similares. Romper tabúes a través de rostros conocidos y sostener la divulgación siempre con criterio profesional son dos pilares esenciales e inseparables para avanzar hacia una sociedad más empática, informada, justa e inclusiva.





