Vanesa León, nutricionista, sobre tomar magnesio en septiembre: "No es una moda, pero no todos los tipos sirven para lo mismo”


La experta nos explica cuándo puede ser útil suplementarse, qué diferencias existen entre el bisglicinato, el citrato o el malato y durante cuánto tiempo conviene tomarlos


Mujer joven revisando el prospecto de un medicamento© Getty Images
18 de septiembre de 2026 a las 13:20 CEST

Llevamos algo más de medio mes de septiembre a cuestas y, aunque nos estemos adaptando a los horarios, las prisas y la vuelta al cole, puede que sigas con esa sensación de no poder con todo. Es precisamente en estas épocas de mayor exigencia cuando empezamos a oír hablar más de determinados suplementos, y el magnesio se posiciona como el favorito del momento. Lo vemos en farmacias, en redes sociales, en los supermercados... Parece que se ha convertido en el remedio universal, desde el estrés por el trabajo hasta el plus que necesitamos en el gimnasio. ¿Estamos exagerando o este poder es real? La dietista-nutricionista Vanesa León, colaboradora de El Granero, nos lo aclara de entrada: "No es una moda, pero no todos los tipos de magnesio sirven para lo mismo".

Y es que se hable tanto de este mineral no significa que todos debamos tomarlo ni que cualquier suplemento de magnesio funcione para el efecto que buscamos. "Los suplementos están ahí para ayudar, pero en momentos puntuales y concretos", explica la especialista. También nos advierte de algo que no solemos tener en cuenta cuando vamos a adquirir un suplemento de magnesio: no todos son iguales ni se utilizan con el mismo objetivo. Por ello, nos explica cuándo hay que tomar magnesio, qué tipo y de qué manera según las necesidades de cada momento. 

Una chica pensativa tomando un matcha© madhappy

¿Por qué podemos necesitar más magnesio cuando estamos estresados?

El magnesio es un mineral que obtenemos a través de la alimentación y que participa en numerosas funciones del organismo. Pero Vanesa León señala que existen momentos en los que las necesidades pueden cambiar. "Cuando tenemos altos periodos de estrés, tu cuerpo demanda bastante más cantidad que la que ponen en las guías de nutrición", afirma.

A esto se suma, según explica la nutricionista, otro factor: "Cuanto más alerta estamos, se elimina mayor cantidad de magnesio a través de la orina. O sea, vas a necesitar más".

Eso sí, la solución no está solo en abrir un bote de suplementos. La alimentación continúa siendo el primer lugar en el que buscar este mineral. En este sentido, Vanesa León menciona especialmente las semillas y los frutos secos, dos alimentos que a veces evitamos por su contenido calórico, pero que también aportan micronutrientes interesantes.

Otra fuente de magnesio y que nos va a hacer muy felices es el cacao. Por lo que si nos decantamos por el chocolate, debemos elegir uno con un porcentaje de cacao de al menos el 85%.

Ahora sí, vamos con los diferentes tipos de magnesio y para qué sirve cada uno de ellos. 

Una mujer en un jardin comiendo sano© chloelecareux

Bisglicinato, citrato, malato... ¿Qué magnesio debes elegir?

Cuando decidimos tomar magnesio, solemos fijarnos únicamente en que la palabra aparezca en grande en el envase. Pero la forma química en la que se presenta también importa.

Si lo que predomina es un periodo de estrés, Vanesa se decanta por una forma concreta. "Si solo tengo estrés, ahí lo ideal es suplementar con bisglicinato de magnesio", explica. Y añade que puede combinarse "con B6 para la regulación del sistema nervioso".

La elección cambia, según la nutricionista, cuando hablamos de una persona cuya exigencia es fundamentalmente física. "Si tengo más actividad de no parar, más física, hago deporte, ahí es mejor trabajar con malato o con citrato de magnesio".

También menciona el carbonato de magnesio, pero con una finalidad diferente: "Un carbonato de magnesio tiene sentido si tienes estreñimiento o si estás buscando regularidad intestinal".

Por eso, insiste, no basta con comprar "magnesio". Conviene saber qué forma contiene el producto, para qué queremos utilizarlo y si realmente necesitamos suplementarnos.

Mujer tomando una botella de agua mientras descansa de un partido© setactive

Tomar magnesio porque estamos cansados no siempre es la solución

Otro aspecto que tenemos que tener en cuenta es que, aunque septiembre sea un mes intenso, tampoco significa que haya que empezar automáticamente a tomar suplementos. De hecho, Vanesa León recalca que no debemos suplementarnos porque sí

Para la nutricionista, estos complementos tienen sentido en determinadas circunstancias y durante periodos concretos. Pone como ejemplo "un adulto de mediana edad que esté en un periodo alto de estrés" y recuerda algo que quizá hemos terminado normalizando: vivir permanentemente estresados tampoco debería ser nuestro estado habitual.

Por eso, antes de recurrir automáticamente a un suplemento ante el cansancio, también merece la pena observar qué está sucediendo: cuánto dormimos, cómo nos alimentamos, qué nivel de actividad física tenemos y hasta qué punto llevamos semanas sometidos a una carga extraordinaria.

Una chica disfrutando de un café en pijama© womensecretofficial

¿Durante cuánto tiempo se puede tomar magnesio?

Otra de las dudas habituales es si, una vez que empezamos, debemos mantener el suplemento indefinidamente. Vanesa León considera que no. "No hace falta estar constantemente haciendo suplementación", asegura. Y establece una pauta temporal: "mínimo un mes, máximo tres". 

No obstante, la necesidad de suplementación y su duración deben individualizarse, especialmente si existen enfermedades, se toman medicamentos o el cansancio y otros síntomas persisten. En esos casos, lo adecuado es consultarlo con un profesional sanitario en lugar de atribuir automáticamente lo que nos ocurre a una falta de magnesio.

Septiembre puede ser un buen momento para recuperar rutinas, pero quizá también para no convertir el autocuidado en otra obligación más de la lista. El magnesio puede tener su lugar, pero la clave está precisamente en lo que recuerda Vanesa León: no tomarlo porque esté de moda, sino saber si lo necesitamos, para qué lo queremos y qué tipo estamos eligiendo.