Doña Letizia se ha convertido en una de las grandes protagonistas de la jornada tras su reencuentro con su infancia. Un momento de especial relevancia en la propia vida de la reina en el que la emoción se ha hecho realidad, ya que no solo ha conseguido trasladarse a algunos de los momentos más destacados de su vida, pues han sido los abrazos, las confesiones y la revelación de algunos detalles inéditos los que han hecho de la ocasión un momento más que emocionante. Una visita al colegio La Gesta, el centro en el que estudió entre 2º y 8º de EGB y que, además, ha coincidido con una fecha próxima a su cumpleaños, por lo que han sido los más pequeños del centro los que han querido rendir un bonito homenaje a doña Letizia, cantándole entre todos un Cumpleaños feliz que ha puesto el broche de oro al momento que pasará a la posterioridad.
La complicidad de Doña Letizia con los pequeños
Una jornada en la que la Reina se ha convertido en el centro de todas las miradas, pues su papel institucional ha vuelto a recoger un guiño hacia su propia infancia, uno de los momentos más destacados de la vida. Si hace tan solo unas horas las imágenes que nos llegaban eran un canto a la emoción, un vídeo compartido por la Casa Real ha desvelado algunos de los momentos más destacados de la visita al centro que vio crecer a quien ahora forma parte del engranaje de la Corona. Un momento en el que la Reina ha compartido confidencias y misterios con cada uno de los pequeños que ahora forman parte de la escuela de Oviedo; ha sido allí donde, además, ha querido desvelar cuáles son sus frutas favoritas, pues en una conversación en inglés ha tratado de conectar con quienes le realizaban preguntas de todo tipo. Doña Letizia, completamente sumergida en la conversación con los pequeños, ha querido responder a la pregunta de uno de los alumnos: "What is your favourite fruit?" —"¿Cuál es tu fruta favorita?", ha preguntado a la Reina, quien no ha dudado en responder con una sonrisa sobre su rostro.
Un momento en el que, rodeada de abrazos y sonrisas, ha querido destacar: "Mi fruta favorita es la sandía, y también me gusta mucho el melocotón". Ha sido en ese instante cuando los pequeños alumnos le han entregado una caja llena de cartas y dibujos, ante lo que ha subrayado: "Tengo que sentarme con calma en casa cuando vuelva e ir viendo una por una todas las cartas". Un momento más que emocionante en el que la reina se ha mostrado de lo más cercana, como es habitual, derrochando sonrisas, simpatía y una enorme complicidad con quienes ahora viven la experiencia que ella misma disfrutó durante su etapa en Oviedo. Un Cumpleaños feliz cantado al unísono por todos los alumnos ha puesto el broche de oro a la ocasión, a lo que doña Letizia ha respondido con profundo agradecimiento con unas respuestas que se han convertido en un eco lleno de orgullo.
Un momento de especial delicadeza en el que la reina ha sido sorprendida con todo el amor del mundo de quienes han sido conscientes de un trabajo que perdura a través de la institución; un pequeño homenaje que responde a dos décadas presente en la institución y un destacado aniversario con el que ha querido trasladarse hasta el lugar que la vio nacer. Allí fue donde vivió sus primeras aventuras, los primeros gestos y los pasos que años después la convirtieron en reina de España.






