Presley Gerber tuvo que enfrentarse a sus propios demonios desde la infancia. El hijo de Cindy Crawford y Rande Gerber no pudo con la presión de haber nacido en una familia siempre bajo el escrutinio público. Ser hijo de unos padres icónicos y una hermana modelo, Kaia, le hizo sentir que debía cumplir con unas expectativas demasiado altas, algo que, con el tiempo, habría influido en sus problemas de salud mental y en la batalla personal que libró contra sus adicciones.
Una infancia y adolescencia bajo los focos
El hijo de Cindy Crawford vino al mundo en Beverly Hills el 2 de julio de 1999, y estuvo expuesto a los focos y a las cámaras casi desde la cuna. Apareció en anuncios junto a su madre de pequeño y, siendo un adolescente de 15 años, firmó con la agencia IMG Models. Rápidamente consiguió suculentos contratos con prestigiosas firmas de moda. Debutó para Moschino a los 16 años y, antes de cumplir la mayoría de edad, ya había desfilado para Ralph Lauren, Dolce & Gabbana, Zadig & Voltaire y Burberry. Sus problemas de salud mental ya le acompañaban entonces -no se sentía suficientemente válido y tenía muchísimas inseguridades-. La presión que sentía era tan grande que en apenas unos años abandonó su carrera como modelo.
Antes de su primer desfile en la adolescencia, todos le conocían por su amplia sonrisa, su pasión por el surf y su estilo relajado propio de Malibú. Pero el cambio que experimentó con los años fue tan sorprendente, que el joven modelo se tatuó la palabra "misunderstood" (incomprendido) en la cara y fue arrestado por conducir bajo los efectos del alcohol en 2018. "Hay algo que decir sobre cuando empecé a trabajar, que fue alrededor de los 14 años, y comencé a viajar y dejé de practicar todos los deportes", contó Presley en Instagram en marzo de este año. "Lo que intento decir es que cuanta menos actividad física había en mi vida, y cuanta más medicación tenía que incorporar a mi vida, mi calidad de vida disminuía rápidamente debido a la reducción de endorfinas y dopamina naturales".
Pero, como él mismo admitió, sintió que "tenía que empezar a ganar dinero, tenía que empezar, conseguí un trabajo". Una fuente cercana a la familia Gerber resumió así su conflicto en exclusiva para Daily Mail: "No es que no lo intentara. Simplemente parecía incapaz de soportar la presión de haber nacido en una familia famosa. Siempre sintió que lo juzgaban los demás".
Tras alejarse temporalmente del mundo de la moda, Presley intentó descubrir qué le haría feliz, pero con poco éxito. "Tenía TDAH, así que le costaba concentrarse; a veces era un reto procesar sus pensamientos", revela una fuente cercana en el diario británico. Aprendía de sus experiencias, pero que no lograba llegar a un punto en el que se sintiera lo suficientemente seguro como para tener una carrera sólida. "Él también era muy reflexivo y le gustaba hablar de salud mental. Los agentes inmobiliarios no son así; van a fiestas, beben y viven a todo lujo, organizan veladas, invitan a gente a cenas elegantes, charlan trivialmente. No se quedan en casa hablando de mantenerse sobrios. Simplemente no encajaba".
Huir de la sombra de Cindy Crawford
Presley llegó a soñar con construirse un futuro propio, alejado del universo de la moda y la fama que había convertido a sus padres en dos superestrellas internacionales. Llegó a valorar otras profesiones—desde la fotografía hasta el sector inmobiliario— con la ilusión de encontrar un camino que le perteneciera solo a él y del que pudiera sentirse orgulloso. Sin embargo estaba el tema de su imagen. "No puedes vender una mansión de 20 millones de dólares si tienes un tatuaje de una hoja de marihuana en la mano. A la gente rica no le gusta eso", señaló una fuente cercana, subrayando cómo su aspecto podía cerrar puertas en sectores como las inmobiliarias de lujo. Entre sus seres queridos crecía la preocupación de que estuviera siguiendo un camino similar al de Aaron Carter, el cantante fallecido en 2022 a los 34 años. "La familia estaba preocupada de que Presley estuviera siguiendo los pasos de Aaron, sin duda, y existía un gran temor de que sus drogas pudieran estar adulteradas con fentanilo", advirtió la misma fuente al diario británico.
A comienzos de 2026, Presley Gerber llegó a plantearse formarse como terapeuta o consejero especializado en adicciones, una vocación que encajaba con su deseo de ayudar a personas que vivían experiencias similares a las suyas. Sin embargo, su falta de formación académica reglada representaba un obstáculo importante. Para ejercer como terapeuta profesional habría tenido que completar cuatro años de universidad y después un máster. Y jóvenes como Presley, que ya tienen un alto estilo de vida, no dedicarían cinco o seis años de su vida en estudiar una carrera para ganar a lo sumo 100.000 dólares al año como terapeuta profesional. Por eso, ese proyecto tampoco terminó de tomar forma y el joven continuó intentando encontrar estabilidad y su propio rumbo.
Lamentablemente, Presley falleció el 20 de septiembre de 2026, un día después de ingresar en el centro Resolutions Living de Santa Mónica en busca de ayuda profesional. La Policía investiga su muerte como una presunta sobredosis, a la espera de los resultados toxicológicos del forense del condado de Los Ángeles.











