"La recuperación se trata de progreso, no de perfección". Era una frase que Presley Gerber repetía y que resumía bien la batalla que llevaba años librando. El hijo de Cindy Crawford y Rande Gerber sabía que dejar atrás sus adicciones no iba a ser fácil ni rápido, pero durante un tiempo llegó a sentir que estaba avanzando. A principios de este año incluso contó que había empezado a reencontrarse consigo mismo.
Sin embargo, algo volvió a torcerse. En los últimos meses antes de su inesperada muerte a los 27 años, Presley habría sufrido una nueva recaída y su estado fue empeorando. Ahora, una fuente cercana a Cindy Crawford ha contado al Daily Mail cómo se encontraba el joven durante las semanas previas a su muerte. Según su testimonio, estaba muy delgado y pálido, tenía el rostro demacrado, se mostraba nervioso y en ocasiones tenía dificultades hasta para hablar.
La situación habría empeorado especialmente durante su último mes de vida. "Tenía un aspecto terrible antes de ingresar; estaba muy delgado y pálido, con el rostro demacrado", asegura esta persona, que también sostiene que Presley atravesó semanas muy difíciles antes de volver a ingresar en busca de ayuda.
Su familia era consciente de que atravesaba otro momento complicado. Cindy Crawford y Rande Gerber llevaban años intentando ayudar a su hijo en su lucha contra las adicciones y, según la misma fuente, nunca dejaron de buscar alternativas para conseguir que saliera adelante.
El desenlace llegaría el pasado 21 de septiembre. Presley ingresó un día antes en Resolutions Living, una residencia de recuperación de Santa Mónica, después de que una persona del equipo que le ayudaba a mantenerse sobrio llamara previamente para preguntar si podían recibirle. Según fuentes citadas por TMZ, ya se encontraba bajo los efectos de las drogas cuando llegó. Horas después, los servicios de emergencia acudieron al establecimiento y fue declarado muerto.
Su lucha contra las adicciones
Los problemas de Presley no habían aparecido de repente. Él mismo había hablado abiertamente de sus dificultades.
Su etapa más complicada se remontaba a muchos años atrás. Con apenas 19 años fue detenido por conducir bajo los efectos del alcohol y, con el paso del tiempo, su lucha contra las adicciones terminaron formando parte de una vida que aparentemente podría parecer idílica.
Presley había pasado en varias ocasiones por rehabilitación y llegó a reconocer públicamente que había consumido diferentes sustancias. También había explicado lo difícil que le resultó pasar de una adolescencia estructurada, marcada por el instituto y el deporte, a una carrera como modelo que le llevó a viajar por todo el mundo siendo todavía muy joven.
A comienzos de este año contó que empezaba a sentirse de nuevo él mismo. También hizo público que se había sometido en México a un tratamiento experimental con dosis elevadas de ibogaína para intentar combatir su adicción. Su madre reaccionó entonces a uno de sus vídeos con una palabra que resumía el orgullo que sentía por él: "Guerrero".
Cindy Crawford y Rande Gerber nunca dejaron de buscar ayuda
Durante todo ese proceso, Presley contó con el apoyo de su familia. Fuentes cercanas a los Gerber aseguran que Cindy Crawford y Rande hicieron numerosos intentos para conseguir que su hijo recibiera tratamiento y que recurrieron a diferentes centros cuando veían que volvía a tener problemas.
"No iban a darse por vencidos con él", asegura una persona cercana a la familia. Según esta versión, sus padres se implicaron durante años en su recuperación, buscaron distintas opciones y mantuvieron la esperanza de que pudiera salir adelante.
Su hermana Kaia también estuvo muy cerca de él. Los dos mantenían una relación especialmente estrecha y la modelo había hablado públicamente de cómo los problemas de adicción de un miembro de una familia terminan afectando a todos.
Una muerte que todavía deja muchas preguntas
Antes de que todos sus sueños se truncaran, Presley llegó a grabar un vídeo desde el interior de la residencia en la que había ingresado horas antes y que se ha convertido en la última imagen conocida del joven con vida. En la grabación, realizada el sábado por la noche, aparece filmándose a sí mismo antes de girar la cámara para enseñar algunas de las dependencias del lugar, entre ellas varias camas y un balcón con vistas a la ciudad.
A la mañana siguiente todo cambió. Alrededor de las 9:35, la policía de Santa Mónica recibió una llamada relacionada con un paro cardíaco y otra con una posible sobredosis. Los servicios de emergencia acudieron a la residencia y Presley fue declarado muerto minutos después. Tenía 27 años.
La causa oficial de su muerte todavía no se conoce. La autopsia ya se ha realizado, pero los análisis toxicológicos continúan pendientes y podrían tardar meses. La policía investiga el caso como una presunta sobredosis y, hasta el momento, no existen indicios de criminalidad.
Cindy Crawford, Rande Gerber y Kaia permanecen alejados de la vida pública mientras intentan asumir una pérdida que llegó después de años acompañando a Presley en su lucha. Su familia celebró sus avances, estuvo a su lado en los momentos más difíciles y siguió buscando la manera de ayudarle hasta el final.









