La mansión de Batman sale a la venta por 28 millones de euros: una joya de 1928 con 17.000 m² y un pasadizo secreto, pero sin Batcueva
La vivienda combina la arquitectura histórica con una reforma íntegra que ha puesto en valor sus interiores, su espectacular cocina y los espacios exteriores
Buenas noticias para los fans de Batman: ahora pueden vivir como el mítico superhéroe en esta casa de Pasadena (California). Eso sí, por un precio millonario de 28 millones de euros. La residencia, que sirvió como escenario para rodar los exteriores de la serie original que marcó a toda una generación en los años 60, es además una auténtica joya inmobiliaria. Si logra venderse por el precioso fijado, podría batir el récord en la zona. Curiosamente, esta misma propiedad ya protagonizó la venta más cara de la zona, cuando el pasado mes de julio se adquirió por 18 millones de euros. La mansión es una joya arquitectónica construida en 1928 para la familia Bernard. De estilo neotudor con influencias jacobinas, fue diseñada por Morgan, Walls & Clements, responsables de algunos de los edificios más emblemáticos de Los Ángeles.
Imagen del exterior de la casa donde se rodaron las escenas exteriores de la mítica serie Batman, emitida en los años 60
El actual propietario reformó íntegramente la vivienda, que conservaba la estética original. Una ambiciosa intervención que ayuda a explicar su nuevo precio en el mercado de lujo. Con 17.000 metros cuadrados y asentada en un terreno de casi dos hectáreas, dispone ahora de una nueva red de alcantarillado, fontanería renovada, un moderno sistema de climatización y cubiertas impermeabilizadas. Además, se han restaurado tanto los interiores como el paisajismo que rodea la casa. Aunque fue Batman quien hizo de esta casa un icono, la vivienda ha sido el escenario cinematográfico de otras producciones después de que el actor Adam West colgara la capa. Así pues, ha aparecido en películas como La boda de mi mejor amiga o en la serie Se ha escrito un crimen.
Una joya de 1928 con cine privado y siete dormitorios
Ubicada en el enclave más prestigioso de Pasadena, la propiedad cuenta con siete dormitorios y once baños, además de una piscina de estilo roca natural, cine privado, pista de pickleball y un espacio de entretenimiento de interior y exterior. Todo ello integrado en un entorno bucólico, donde altos árboles y robles centenarios convierten el jardín en una prolongación fluida de la vivienda.
Eso sí, quienes recorran la propiedad buscando la famosa Batcueva se llevarán una pequeña decepción. La mansión no esconde ninguna estancia secreta bajo tierra: las escenas de este mítico refugio de Batman se rodaron en un estudio.
La cocina: el equilibrio perfecto entre diseño e historia
La propiedad combina de forma inigualable valor arquitectónico, absoluta privacidad y un historial impecable. Ejemplo de ello es la cocina que, fiel a la reforma, logra un equilibrio perfecto entre el diseño original neotudor y las funcionalidades más modernas. Destaca su enmarcado monumental con dos grandes columnas que flanquean la zona de cocción. La paleta cromática en tonos crema, las losas de piedra del suelo y los armarios lacados con vitrinas hacen único este espacio, donde llaman potencialmente la atención los azulejos de terracota con detalles tallados que se observan en el salpicadero.
El equipamiento de alta gama hace que el espacio del chef sea como una auténtica cocina profesional.La imponente isla central con encima pulida, fregadero auxiliar y zona de barra es la auténtica protagonista. Ideal tanto para el día a día como para reunir a amigos y familiares.
La torre almenada, los tejados de pizarra, los acabados en ladrillo y las ventanas de vidrio emplomado hacen de esta finca una obra maestra. En el interior, se conserva la escalera de madera intrincadamente tallada a mano y las ventanas originales. El coste de construcción reportado en 1928 fue de 120.000 euros aproximadamente.
En el recibidor, el estilo aristocrático invade cada rincón. La escalera, que te deja sin respiración al entrar, es una auténtica joya de ebanistería. La barandilla está tallada completamente a mano con entremados de estilo jacobino, rematada por pasamanos de madera noble, relieves florales y unos remates esféricos que aportan muchísima personalidad y carácter.
Las vidrieras te trasladan a las mansiones de cuento, donde la luz natural baña todo el espacio y, junto a la lámpara de hierro forjado de aire medieval, da un toque cálido y señorial a la entrada.
Si mencionábamos antes que la residencia no cuenta con la popular Batcueva, sí que podemos confirmar que hay un pasadizo secreto que llena de misterio el recibidor. Se trata de un detalle de arquitectura clásica que eleva la leyenda del superhéroe.
La suite principal respira serenidad y amplitud en cada metro cuadrado. Conservando la esencia tradicional de 1928, ha sabido añadir a la perfección ese toque de interiorismo moderno más refinado, donde la luz natural, el orden visual y la calma estética son esenciales.
El techo de ensueño se convierte en el eje visual del espacio. Atesonado con vigas vistas y molduras trabajadas, está coronado por una impresionante lámpara de araña de cristal. Además, los ventanales con arquería en gran formato y las vidrieras originales llenan de calidez la habitación.
Como si estuviéramos ante un dormitorio de un hotel resort de cinco estrellas, vemos cómo se ha integrado una zona de estar relajada y de espíritu slow en la suite. Amueblada con un sofá y dos butacas de diseño orgánico en color marfil, nos invita al descanso y la desconexión. La gran alfombra mullida delimita el espacio sin interrupciones visuales.
Un oasis privado de dos hectáreas con sello victoriano
Con casi dos hectáreas de zona ajardinada, el exterior es un auténtico oasis donde la naturaleza se diseña como un elemento más del interiorismo de la casa. Manteniendo esa estética señorial inspirada en los grandes jardines de la campiña inglesa, se ha creado un romántico rincón gracias a este comedor exterior, que parece recién sacado de una película.
El jardín se articula a través de caminos de piedra natural y pequeños desniveles conectados por escalones de mampostería, creando diferentes ambientes al aire libre perfectos para organizar cenas o disfrutar de los meses más calurosos.
Cascadas de roca y spa privado a la sombra de la mansión
El pasado mes de julio, la vivienda fue comprada y reformada. El propietario creó una zona de agua con un diseño orgánico que simula un manantial natural en plena ladera.
La piscina, integrada a la perfección gracias a grandes bloques de piedra natural, está tallada y presenta varios niveles que se mimetizan con el terreno ajardinado. Destaca también un jacuzzi, a modo de spa privado y exclusivo, bordeado por losas de piedra rústica.
El contraste entre el color azul turquesa de la piscina con el de las flores silvestres y el verde de los arbustos crea un escenario perfecto que enmarca el edificio. Un verdadero oasis que hace de esta finca uno de los lugares más reseñables de Pasamena.