Hasta ahora había permanecido en un discreto segundo plano, pero Gabriel Arteta Bernal empieza a hacerse un nombre propio dentro del deporte que ha marcado la vida de su familia. El hijo mayor de Lorena Bernal y Mikel Arteta, de 17 años, ha dado un importante paso en su carrera al incorporarse de manera habitual al equipo sub-18 del Arsenal, el mismo club que dirige su padre. Su reciente presentación como uno de los jóvenes de la academia ha permitido, además, reparar en una curiosidad que no ha pasado inadvertida: el jugador tiene un ojo de cada color.
El joven centrocampista, que posee doble nacionalidad española e inglesa, ha firmado este verano un contrato de beca y formará parte habitualmente del sub-18 durante la temporada 2026/27. Un nuevo capítulo para un adolescente que lleva uno de los apellidos más reconocibles del Arsenal, pero que empieza a construir su propio camino sobre el césped.
Un ojo azul y otro marrón
Precisamente ha sido su retrato oficial el que ha puesto el foco en uno de los rasgos más singulares de Gabriel. Su ojo derecho es azul y el izquierdo, marrón, una diferencia que llevó incluso a algunos aficionados a preguntarse en las redes si se trataba de un efecto de la fotografía.
La explicación está en la heterocromía, una variación en la pigmentación de los iris que hace que una persona pueda tener los ojos de diferente color. La curiosidad es aún mayor al observar a sus padres, ya que Lorena tiene los ojos azul verdosos, mientras que los de Mikel son mucho más oscuros. Aunque resulte tentador pensar que Gabriel ha heredado un ojo de cada uno, la genética que determina el color de los ojos es bastante más compleja.
Siguiendo los pasos de Mikel Arteta
Más allá de su particular mirada, es su evolución deportiva la que comienza a situarle en el foco. Gabriel jugó con el sub-17 del Arsenal en la Premier League Cup frente al Watford en octubre de 2025 y la pasada temporada disputó sus primeros cuatro partidos oficiales en la Premier League South sub-18.
Debutó en abril en la victoria por 3-0 frente al Reading y un mes después, ante el mismo rival, llegó su primera titularidad. Este verano ha firmado un contrato de beca y el Arsenal ha confirmado que formará parte habitual del equipo sub-18 durante la temporada 2026/27. También ha participado recientemente en un encuentro frente a China sub-17, donde, además de mostrar su control con el balón, levantó pasiones en las gradas.
El fútbol, en realidad, siempre ha estado presente en su vida. En la casa familiar del norte de Londres el jardín tiene porterías en ambos extremos y Lorena ha contado cómo sus hijos juegan continuamente con un balón. Ella reconoce que no comparte la pasión futbolística de su marido y sus hijos, aunque valora especialmente los principios que transmite el deporte de equipo: responsabilidad, disciplina, esfuerzo y aprender tanto a ganar como a perder.
El mayor de tres hermanos
Gabriel es el primogénito de Lorena Bernal y Mikel Arteta, que tienen otros dos hijos, Daniel y Oliver. Pese a las exigentes carreras de sus padres, han intentado que los tres crezcan con una vida cotidiana lo más normal posible.
"Mis momentos más felices son cuando estamos todos juntos en familia", explicaba Lorena en una entrevista con HELLO!. Una felicidad que encuentra precisamente en las cosas más sencillas, como escuchar a sus hijos jugando mientras ella y Mikel se miran pensando: "Esto es la felicidad".
La rutina familiar pasa por colegios, entrenamientos, partidos y planes con amigos. Y cuando termina la temporada de fútbol suelen regresar a España para repartir el verano entre San Sebastián y Mallorca.
Más de dos décadas juntos
San Sebastián ocupa además un lugar fundamental en la historia de sus padres. Lorena y Mikel se conocieron en una discoteca de la ciudad hace más de dos décadas, cuando ella ya era una conocida modelo y actriz (había sido coronada Miss España con 17 años) y él jugaba en el Rangers de Escocia.
Se casaron en 2010 en una boda publicada en exclusiva por ¡HOLA! y desde entonces han construido su vida familiar en Reino Unido. "Estamos muy bien, con una vida muy intensa", aseguraba recientemente Lorena, quien reconoce que ambos siguen sorprendiéndose al mirar atrás y comprobar todo lo que han recorrido juntos.
Ahora es su hijo mayor quien comienza su propio camino. Gabriel tiene solo 17 años y mucho recorrido por delante, pero ya viste oficialmente la camiseta del club que entrena su padre. Un apellido inevitablemente conocido en el Arsenal, una llamativa mirada de dos colores y sus primeros pasos para demostrar hasta dónde puede llegar por sí mismo.








