La vida de la irremplazable María Jiménez se apagó para siempre el 7 de septiembre de 2023, a los 73 años, en Sevilla. Sin embargo, el legado y la arrolladora personalidad de la artista siguen vivos en la memoria colectiva y en particular, en el corazón de su círculo más íntimo. Con motivo de un nuevo aniversario de su pérdida, una de las personas más importantes de su vida ha querido rendirle un bonito homenaje a la mujer que exprimió la vida hasta la última gota.
Isabel Jiménez, hermana de la cantante, ha querido rendirle un conmovedor tributo a través de una emotiva carta compartida con sus seguidores. Son sus palabras cargadas de amor, nostalgia y complicidad. Isabel ha recordado no solo a quien fue una de las artistas más importantes y transgresoras de nuestro país, sino también a su hermana y su otra mitad a lo largo de toda su vida.
Un ave fénix
En la publicación, acompañada por una fotografía de los últimos actos públicos a los que acudió la estrella sevillana, Isabel ha recordado la capacidad infinita de superación que siempre caracterizó a la intérprete de Se acabó. "Después de sobrevivir tantas tormentas y resurgir tantas veces como el ave fénix, su luz se apagó tal día como hoy, el 7 de septiembre de 2023", ha escrito al inicio de su texto, haciendo alusión implícita a todas las adversidades de salud y batallas personales a las que tuvo que enfrentarse y que consiguió sortear durante décadas con una fortaleza inquebrantable.
María Jiménez falleció a los 73 años en el hospital Infanta Luisa, ubicado en el emblemático barrio sevillano de Triana, tras ingresar por complicaciones derivadas del cáncer de pulmón que padecía. Apenas dos días antes de su deceso, la artista había acudido al centro hospitalario para realizarse una revisión médica de rutina relacionada con su enfermedad, según se dio a conocer en aquel momento. Su fallecimiento dejó un profundo vacío en el mundo del espectáculo, pero sobre todo entre sus seres queridos más cercanos, quienes estuvieron a su lado hasta sus últimos instantes de vida.
"Le cerré los ojos y nos despedimos hasta que volvamos a encontrarnos"
La despedida de Isabel concluyó con una frase cargada de esperanza y unión fraternal que refleja el estrecho vínculo que mantenían ambas: "Le cerré los ojos y nos despedimos hasta que volvamos a encontrarnos". Acompañado por emoticos de corazones, flores y besos, el mensaje dejó patente que, a pesar del inevitable paso del tiempo, el recuerdo de la intérprete permanece intacto y cotidiano en la rutina familiar.
A pesar de que Isabel Jiménez no cuenta con un perfil público en redes sociales, la publicación rápidamente ha trascendido entre los seguidores de la artista y no ha tardado en llenarse de muestras de apoyo y mensajes de afecto. Un aluvión de admiradores de todas las edades han expresado su solidaridad con palabras como "La verdadera reina del arte" o "Cada día se la recuerda y se le echa de menos", reafirmando el impacto que la figura de María Jiménez dejó en el público.
Icono irremplazable de la música y la libertad
Nacida en el barrio trianero en 1950, María Jiménez transformó el panorama musical español desde finales de la década de 1970. Con una voz desgarradora, una presencia escénica arrolladora y un estilo provocador y sin complejos, rompió moldes en una época convulsa, convirtiéndose en un símbolo de empoderamiento femenino y libertad de expresión. Su reinterpretación del flamenco, la copla y la rumba la encumbró como una figura singular e inimitable de la cultura popular. Su trayectoria artística estuvo marcada por notables altibajos, pero también por sonados resurgimientos, como el vivido a principios de la década de 2000 gracias a su colaboración con el grupo La Cabra Mecánica y el álbum de versiones de Joaquín Sabina, Donde más duele canta por Sabina, con el que volvió a conquistar las listas de ventas y los escenarios de todo el país.
Más allá de su faceta puramente artística, María Jiménez fue recordada tras su partida por su autenticidad, su temperamento indomable y la dignidad con la que encaró sus últimos años. La Fundación María Jiménez, impulsada para mantener vivo su legado y apoyar causas sociales, perpetúa el espíritu generoso de una mujer que hizo de la pasión su bandera. Hoy, las palabras de su hermana Isabel no hacen sino confirmar que la luz de la artista sevillana sigue brillando con fuerza en la memoria de quienes la quisieron y admiraron.












