La cocina es uno de los espacios de la casa que más exige a los materiales. El uso diario, la humedad, las salpicaduras o la limpieza constante obligan a elegir superficies resistentes, fáciles de mantener y capaces de conservar su aspecto con el paso del tiempo. En ese equilibrio entre estética y prestaciones, la cerámica es la apuesta más segura.
Pero elegir los revestimientos no consiste solo en decidir un color o un formato. Suelos, paredes, muebles y encimeras deben encajar como las piezas de un puzzle. Unas veces interesa crear contraste; otras, apostar por una continuidad, pero el objetivo siempre es el mismo: que haya equilibrio, es decir, que nada desentone. Así que, si estás pensando en reformar la cocina, te interesa conocer cuáles son las tendencias cerámicas que triunfan, pero también descubrir con qué materiales, acabados y estilos decorativos van mejor cada una. Aquí te lo contamos.
© SaloniEl efecto madera conquista suelos, paredes… ¡y hasta encimeras!
Las piezas cerámicas de gran formato que reproducen la veta de la madera ganan terreno tanto en suelo como en pared, e incluso en encimera, con tonos que van del cálido más intenso al beis suave. Es la tendencia ideal para decoraciones de inspiración nórdica, japonesa o mediterránea.
La clave está en no saturar: si el suelo lleva un tono de roble o nogal, opta por blancos y crudos lisos en paredes y encimera. Ese contraste entre lo cálido y lo neutro te ayudará a crear un ambiente de más acogedor. Es una tendencia que luce especialmente bien en cocinas abiertas al salón: elegir el mismo material para toda la planta –como se ha hecho en este caso, con piezas de la firma Saloni– crea una continuidad que amplía visualmente el espacio.
© AscaleUna alternativa más práctica al mármol
La cerámica permite llevar la elegancia del Carrara o el Calacatta a un lugar donde lo práctico manda. Blancos luminosos, grises suaves, tonos piedra o beis empolvados iluminan el espacio y transmiten una sensación de orden que nunca pasa de moda.
El secreto está en dejar que el revestimiento sea el protagonista. Si el dibujo del mármol tiene mucha presencia –como la piedra sinterizada de la firma Ascale que reviste esta cocina–, mejor acompañarlo con frentes lisos, da igual que sean en tonalidades claras o más oscuras, depende de lo moderna y potente que quieras que sea tu cocina. Si finalmente, optas por muebles en topo, gris perla o blanco mate, añade detalles en negro que aporten el contrapunto contemporáneo.
© HarmonyLo vintage también se lleva
Los azulejos con motivos de inspiración vintage aportan un punto de carácter que cuesta conseguir con superficies lisas. Sus dibujos recuperan el encanto de las baldosas hidráulicas, pero reinterpretado con una paleta actual, en colores más suaves.
El truco para que no se quede anticuado está en la dosis: resérvalos bien para el frente de cocción o la zona situada entre la encimera y los muebles altos, bien para el suelo. Pero siempre, matizado con lisos en la misma gama del estampado (fíjate, cómo se ha hecho en esta cocina, con baldosas de la firma Harmony). De esta manera se convierte en un foco de atención sin saturar el ambiente.
© GayaforesAcabados brillantes con mucho color
El brillo vuelve, pero lejos de la estética recargada de hace unos años. Ahora aparece en piezas cerámicas esmaltadas con colores intensos como verde botella, azul petróleo, burdeos, terracota o mostaza, que reflejan la luz y multiplican la sensación de amplitud.
Las cocinas pequeñas pueden sacar mucho partido a esta tendencia, ya que los reflejos ayudan a que el espacio resulte más luminoso. Para no restar protagonismo al revestimiento, lo mejor es combinarlo con muebles lisos y cerámica efecto piedra en suelo y encimeras, todo en acabado mate. Ves perfectamente lo bien que queda en esta cocina con mobiliario de madera, azulejos Deco Amaris y gres porcelánico de la serie Campastone, de Gayafores.
© Coverlamp TOPEstética futurista
Las superficies en tonos oscuros y metalizados dan a la cocina un aire futurista que cada vez tiene más adeptos. Y no es de extrañar porque, a la vista está, que la mezcla de negros, grises y plateados convierte cualquier estancia en un espacio elegante y sofisticado. En este caso se trata de la colección Breccia Imperiale de Coverlamp TOP, que, inspirada en los mármoles italianos, fusiona tonos oscuros con vetas en blanco y cobre.
Para solventar la temida frialdad asociada a esta gama cromática, basta con añadir detalles en madera, como el suelo o un frente de armarios chapado en nogal o roble oscuro. Y en cuanto a las encimeras, además del mismo acabado, las porcelánicas efecto cemento o piedra, van de maravilla con ese look moderno.
© DuneArtesanía con espíritu joven
La tradición cerámica sigue muy presente, pero se reinventa con una mirada divertida y actual. Esta corriente recupera motivos clásicos y técnicas de toda la vida, y los pone al día con colores vivos y formatos poco convencionales.
Este tipo de revestimientos pide una encimera de piedra natural o un porcelánico blanco o en tonos arena, que ayude a equilibrar un conjunto con mucha personalidad, más aún si los muebles son de color, como los de esta cocina, que repiten el verde de los azulejos de la firma Dune.
© NaturcerEl verde se consolida como el nuevo neutro de la cocina
La gama cromática del verde continúa ganando presencia por la serenidad que transmite y por su facilidad para combinar con numerosos materiales. Es más, se adapta a diversos estilos según el matiz elegido.
Los salvia, oliva o musgo, como el estos azulejos de la firma Naturcer, son los tonos para cocinas de inspiración mediterránea, rústica contemporánea o japandi, junto a maderas y superficies de piedra. Los verdes más intensos, como el botella, quedan muy bien con nogal, mármol o latón. En cambio, los pistacho o lima recuperan el espíritu de las cocinas retro y admiten mezclas más atrevidas, como el acero inoxidable, el terrazo o los lacados en tonos mantequilla, burdeos o madera oscura. Es de esos colores que envejecen bien y no cansan con el paso de las temporadas.
© CevicaLos azules
Del añil profundo al celeste más suave, la gama de azules ofrece un abanico enorme de posibilidades según el carácter que quieras darle a la estancia. A una pared revestida con azulejos en azul marino le va una encimera en mármol blanco o cuarzo claro; un azul empolvado, en cambio, queda estupendamente con maderas naturales.
Otra opción, más atrevida, sí, pero con la que conseguirás una cocina sofisticada y con carácter es apostar por un revestimiento en azul petróleo –como estas piezas Cevica, de formato metro con esmalte reflectante y un aire envejecido, casi metálico– y los muebles en un negro mate.
© El BarcoLa gama de los tierra
Y siguiendo con los colores inspirados en la naturaleza, llega el turno de los tierra, que tan de moda están desde hace unas temporadas. Terracota, arcilla, ocre… son tonos cálidos que recuerdan al barro cocido, y por eso funcionan especialmente bien en cocinas de estilo mediterráneo o rústico actualizado, con mobiliario en madera o con detalles en latón. Esta propuesta de la firma El Barco es un ejemplo. También se llevan bien con superficies en blanco roto y tiradores en negro grafito si quieres un punto más moderno.
© AztecaLas texturas ganan protagonismo
Las superficies con relieve ganan peso en la decoración, ya sea con acabados que evocan la piedra, la arcilla o la arena o con tramas geométricas más marcadas como es el caso de las piezas Shellstone Lot Greige, de la firma Azteca que revisten una de las paredes de esta cocina. Aquí lo importante es que el resto de elementos no le quiten protagonismo.




