DE MADRID AL MUNDO

Blanca Llandres recupera el vaquero de los 2000 que triunfa entre las jóvenes madrileñas: tiro bajo, tachuelas y estrellas en los bolsillos


La nuera de Mariló Montero elige una firma nacida en Madrid de la mano de tres chicas de 21 años que empezaron customizando prendas y hoy venden sus vaqueros en todo el mundo


Blanca Llandres se suma a los vaqueros que triunfan entre las jóvenes madrileñas: tiro bajo, tachuelas y estrellas en los bolsillos© @blancallandresp
14 de septiembre de 2026 a las 15:14 CEST

Desde que Blanca Llandres se casó con Alberto Herrera, hijo de Mariló Montero y Carlos Herrera, su nombre ha quedado ligado a una de las familias más conocidas de la televisión y la sociedad española. Pero la mujer de Alberto —y prima de Lourdes Montes— mantiene un estilo propio que suele moverse entre la elegancia de invitada y un armario mucho más sencillo cuando toca bajar el ritmo. Ahora ha compartido unas imágenes con un conjunto que pertenece claramente al armario más informal: una camiseta blanca básica, amplia, de manga corta y cómoda, combinada con unos vaqueros que hacen que un look aparentemente sencillo tenga bastante más historia detrás. Son los Jeans Red Star, un modelo de inspiración dosmilera que reúne varias de las coordenadas que están definiendo el nuevo gusto adolescente y veinteañero: tiro bajo, pernera recta y larga, lavado azul y una buena dosis de personalización. En los bolsillos traseros aparecen dos grandes estrellas rojas de efecto ante, mientras las tachuelas recorren la zona de la cadera. El resultado está a medio camino entre el denim clásico y ese punto rebelde que la generación Z está recuperando de finales de los noventa y principios de los 2000.

Blanca Llandres se suma a los vaqueros que triunfan entre las jóvenes madrileñas: tiro bajo, tachuelas y estrellas en los bolsillos© @blancallandresp

Las estrellas que transforman los vaqueros en un objeto de deseo

La firma de estos vaqueros es One Dilemma y el modelo en concreto cuesta 76,99 euros y está confeccionado en denim azul con efecto lavado. Tiene cuatro bolsillos, cierre frontal de cremallera y botón metálico y una pernera recta que cae hasta el suelo. Pero son los detalles los que hacen reconocible la prenda: las estrellas rojas sobre los bolsillos traseros, la hilera de tachuelas en la cadera y una etiqueta posterior de piel roja.

Hay, además, una particularidad interesante: las tachuelas pueden ampliarse hacia los laterales, de manera que cada pantalón admite cierto grado de personalización. Es una característica que encaja bien con una generación acostumbrada a modificar, intervenir y hacer suyo todo lo que lleva puesto.

Blanca lo combina de la manera más sencilla posible: con una camiseta blanca.

Pantalones vaqueros 'Red Star' de One Dilemma (76,99 euros)© One Dilemma
Pantalones vaqueros 'Red Star' de One Dilemma (76,99 euros)

Tres chicas de 21 años detrás del fenómeno

Detrás de estos vaqueros hay una historia empresarial casi tan interesante como la propia prenda. La firma nació de la mano de Martina Capel, Loreto Normand, y Paula Corchado, tres chicas de 21 años que viven en Madrid y que hace apenas un año empezaron vendiendo desde casa faldas de segunda mano que ellas mismas customizaban.

La evolución ha sido vertiginosa. Las tres se repartieron desde el principio las distintas áreas del proyecto: Martina se ocupa del diseño y el producto; Paula, de las finanzas y la logística; y Loreto, del marketing y las redes sociales. Mientras estudiaban llegaron a pasar noches enteras confeccionando pantalones y durante un Erasmus tuvieron que mantener el negocio a distancia.

En un año han pasado de enviar sus pedidos desde la oficina de correos de la universidad a trabajar con un centro logístico capaz de distribuir sus prendas por distintos países. También han dejado atrás la confección prácticamente artesanal de cada pantalón para trabajar con un taller que produce cientos de piezas al día. Su comunidad ha crecido al mismo ritmo: de unos 1.000 seguidores a 70.000 en TikTok y 40.000 en Instagram, según los datos facilitados por la propia firma.

Pantalones vaqueros 'Red Star' de One Dilemma (76,99 euros)© One Dilemma
Pantalones vaqueros 'Red Star' de One Dilemma (76,99 euros)

El tiro bajo vuelve a ganar terreno

El éxito de estos vaqueros no puede separarse de una tendencia más amplia. Después de años en los que el tiro alto parecía haber conquistado definitivamente el armario femenino, las nuevas generaciones han vuelto a mirar hacia abajo.

El tiro bajo, omnipresente en los primeros años del siglo XXI, reaparece ahora combinado con camisetas cortas, prendas ajustadas o, como hace Blanca, básicos amplios que equilibran la silueta. Bien llevado, además, modifica visualmente las proporciones y puede hacer que el torso parezca más largo.

La diferencia respecto a aquella primera fiebre de los pantalones de tiro bajo está en cómo los lleva ahora la generación Z. El objetivo no es necesariamente reproducir un look de los 2000 de arriba abajo, sino recuperar algunos de sus códigos —denim desgastado, pantalones bajos, tachuelas, estrellas, volúmenes— y mezclarlos con prendas contemporáneas.

Blanca Llandres se suma a los vaqueros que triunfan entre las jóvenes madrileñas: tiro bajo, tachuelas y estrellas en los bolsillos© @blancallandresp

De Inés García a Blanca Llandres

Blanca no es la primera joven conocida que ha puesto estos vaqueros en el radar. Inés García, pareja de Lamine Yamal, ya había llevado un modelo de la misma firma, también de inspiración dosmilera, para acudir a un partido del Barcelona. En su caso, los pantalones negros de tiro bajo tenían además un significado personal: sobre los bolsillos aparecían las iniciales de Lamine y el número 19, su dorsal.

Ambas los llevan de formas muy diferentes. Inés los convirtió en una pieza personalizada con un mensaje dirigido a su pareja; Blanca los incorpora a un look cotidiano, mucho más limpio, dejando que sean las estrellas rojas y las tachuelas las que hablen.

Inés García junto a Lamine Yamal con vaqueros bordados con sus iniciales y el 19© @lamineyamal
Inés García junto a Lamine Yamal con vaqueros bordados con sus iniciales y el 19

El nuevo uniforme de las chicas que crecieron con los 2000

Las estrellas en los bolsillos tampoco son una ocurrencia aislada. Durante años fueron uno de esos recursos reconocibles de la moda juvenil, especialmente en firmas que hicieron del denim decorado una de sus señas de identidad, como Free People. Ahora regresan junto a las tachuelas y el tiro bajo, pero con una diferencia: ya no pertenecen exclusivamente a la nostalgia de quienes vivieron los 2000, sino a una generación que los está descubriendo por primera vez.

Blanca Llandres, con una camiseta blanca y unos vaqueros rojos y azules, se limita a llevarlos de una manera fácil. Y mientras el tiro alto pierde parte del espacio que ocupó durante más de una década, tres chicas madrileñas que comenzaron cosiendo faldas desde casa han encontrado su lugar precisamente ahí: en el momento exacto en que una nueva generación vuelve a mirar hacia los vaqueros que las generaciones anteriores creían haber dejado atrás.