NUEVAS HEREDERAS

Las nietas de Carolina Herrera, Olimpia Báez y Carolina Lansing, apoyan el gran hito de la moda española en Nueva York


La cita, organizada por Nicky Hilton en el Rockefeller Center, reunió a una nueva generación de nombres de la moda internacional y mostró hasta dónde ha llegado la artesanía española


Las nietas de Carolina Herrera, Olimpia Báez y Carolina Lansing, apoyan el gran hito de la moda española en Nueva York© Paris/64 / Ryan C. Sides
14 de septiembre de 2026 a las 12:59 CEST

El Rockefeller Center puede contar mil historias de Nueva York, pero esta semana una de ellas se narraba en español. En plena New York Fashion Week, mientras Manhattan se llenaba de desfiles, front rows y fiestas de las grandes casas internacionales, Nicky Hilton reunió en Loft & Garden a algunos de los nombres más conocidos de la sociedad y la moda para celebrar a dos firmas nacidas en España: PARIS/64 y Flabelus. Entre los invitados estaban Paris Hilton, Laura Ponte, Natalie De’Banco, Priya Shukla, Emily Rockefeller, Alessia Fendi y Alessandra Ford. Y también dos jóvenes que conocen muy bien lo que significa crecer cerca de una gran casa de moda: Olimpia Báez y Carolina B. Lansing, nietas de Carolina Herrera.

La escena tenía algo de cambio de guardia. En un lado, la familia de una diseñadora que convirtió Nueva York en el centro de un imperio de moda. En el otro, dos mujeres que han construido sus propias empresas a partir de una idea mucho más cercana: recuperar la fabricación, el oficio y la artesanía española y hacerlos viajar hasta el otro lado del Atlántico. Una conversación que hace unos años habría parecido improbable y que hoy resulta perfectamente natural: de una fábrica de bolsos en Illueca y otra de zapatos en Elche a una fiesta privada en pleno Rockefeller Center.

Las nietas de Carolina Herrera, Olimpia Báez y Carolina Lansing, apoyan el gran hito de la moda española en Nueva York© Cortesía de Paris/64 / Ryan C. Sides

Carolina Lansing: de los lunares de Le Bal a Nueva York

Carolina Lansing ya tuvo su gran noche de presentación en sociedad en París. En noviembre de 2025 participó en Le Bal des Débutantes, el célebre baile que reúne cada año a jóvenes procedentes de algunas de las familias más conocidas de la aristocracia, la alta sociedad y el mundo empresarial internacional.

Para la ocasión llevó un vestido hecho especialmente para ella por Wes Gordon para Carolina Herrera. Era un diseño de inspiración sirena, en marfil y negro, cubierto de lunares y con un gran lazo. Pero lo verdaderamente interesante estaba en la historia escondida detrás del vestido: el diseño rendía homenaje a la primera colección de su abuela.

Carolina había trabajado con Gordon en la concepción del traje. “Wes y yo queríamos rendir homenaje a mi abuela”, explicó, recordando que el blanco, el negro y los lunares remitían a aquella primera colección y, al mismo tiempo, a uno de los códigos más reconocibles de Carolina Herrera. Incluso había un pequeño lazo amarillo cosido en el interior del bajo como referencia al primer perfume Good Girl.

Las nietas de Carolina Herrera, Olimpia Báez y Carolina Lansing, apoyan el gran hito de la moda española en Nueva York© Cortesía de Paris/64 / Ryan C. Sides

Olimpia Báez, una insider en la Semana de la Moda

Su prima Olimpia Báez está siguiendo un recorrido diferente. Hija de Carolina Herrera de Báez y del torero Miguel Báez, El Litri, ha estudiado diseño y moda en París y Nueva York y cada vez está más presente en el circuito de la Fashion Week.

En su caso, la relación con la industria tampoco se limita al parentesco. Olimpia está formándose en ella y viviendo desde dentro una ciudad que tiene una importancia fundamental para la historia de su familia. Su abuela convirtió Nueva York en el escenario desde el que construyó su firma; ella pertenece a una generación que ya se mueve con naturalidad entre París, Nueva York y Madrid.

Es interesante verla ahora junto a proyectos españoles que también están intentando hacer ese mismo viaje, pero en sentido contrario: desde España hacia Nueva York.

Olimpia Báez en el evento en Nueva York de Flabelus y Paris/64© Cortesía de Paris/64 / Ryan C. Sides

María Alfonso: de un sofá de Barcelona a Manhattan

PARIS/64 tampoco nació dentro de una gran casa de moda. Su historia comienza con María Alfonso y José María Pozas y con una conversación mucho más doméstica: un proyecto imaginado en Barcelona que acabaría convirtiéndose en una firma de bolsos con vocación internacional.

María Alfonso había desarrollado su carrera en el mundo del marketing y las grandes multinacionales. José María Pozas, arquitecto, completaba un perfil empresarial muy distinto al de una casa tradicional de marroquinería. Juntos crearon PARIS/64 en 2019 con una idea clara: unir la estética parisina que inspiraba el nombre de la firma con el conocimiento artesanal español.

Al principio los bolsos se fabricaban en Ubrique, pero el crecimiento de la empresa llevó a Alfonso y Pozas a tomar una decisión poco habitual para una firma joven: crear su propia fábrica. Eligieron Illueca, en Zaragoza, una localidad históricamente vinculada a la industria del calzado y la marroquinería que había sufrido durante años la competencia de la fabricación de bajo coste.

Nicky Hilton en el evento en Nueva York de Flabelus y Paris/64© Cortesía de Paris/64 / Ryan C. Sides

El salto decisivo: del taller al Soho

El siguiente capítulo estaba a más de 6.000 kilómetros. En diciembre de 2025, PARIS/64 abrió su primera tienda fuera de España en Nueva York, en Broadway, en el corazón del Soho. La inauguración contó con María Alfonso y José María Pozas y confirmó que aquella pequeña empresa española había dejado de pensar únicamente en exportación: quería formar parte físicamente del paisaje comercial estadounidense.

El recorrido resulta casi cinematográfico: una marca nacida de una conversación entre dos emprendedores, que empieza fabricando en la tradición marroquinera española, crea después su propia fábrica en Aragón y termina abriendo una tienda en Manhattan.

Nicky Hilton en el evento en Nueva York de Flabelus y Paris/64© Cortesía de Paris/64 / Ryan C. Sides

Beatriz de los Mozos y el zapato que empezó con un problema de espalda

La historia de Flabelus es todavía más personal. Beatriz de los Mozos, su fundadora, no procedía de una familia tradicional de la industria del calzado. Había estudiado Derecho y trabajado en el mundo corporativo antes de decidir que quería hacer algo relacionado con la moda.

El origen de Flabelus está precisamente en una incomodidad. De los Mozos buscaba un zapato plano que fuera bonito pero también cómodo y que pudiera utilizar durante muchas horas. La solución terminó mezclando dos tradiciones: la furlane veneciana y la alpargata española. Lo que empezó como una búsqueda personal terminó convirtiéndose en una firma reconocible por sus zapatos planos de colores, con una silueta a medio camino entre la bailarina y la zapatilla tradicional.

La fabricación española nunca fue un elemento decorativo del proyecto. Flabelus ha desarrollado su producción en Alicante y en 2025 abrió su primera fábrica propia en Elche, uno de los grandes centros históricos del calzado español. La propia Beatriz ha explicado que uno de sus objetivos es demostrar a otras empresas que también es posible fabricar en España.

Paris Hilton y Nicky Hilton en el evento en Nueva York de Flabelus y Paris/64© Cortesía de Paris/64 / Ryan C. Sides

De las aristócratas europeas al Soho

El calzado de Flabelus ha encontrado además un público muy concreto: mujeres que pertenecen a esa nueva aristocracia internacional de la moda que ya no distingue demasiado entre una casa histórica y una marca joven si el producto tiene personalidad.

Sassa de Osma se ha convertido en una de sus seguidoras más reconocibles y la firma también ha encontrado espacio en los armarios de mujeres como Beatrice Borromeo. Su expansión internacional ha coincidido con la aparición de Flabelus en los looks de prescriptoras y aristócratas europeas, entre ellas Amelia Windsor, prima del príncipe Guillermo.

Paris Hilton en el evento en Nueva York de Flabelus y Paris/64© Cortesía de Paris/64 / Ryan C. Sides

Lo que realmente significa aquella fiesta

Por eso la reunión organizada por Nicky Hilton en Loft & Garden es tan especial (y relevante). No fue un desfile de PARIS/64 o Flabelus dentro del calendario oficial de la Fashion Week, ni pretende competir con las grandes casas que presentan sus colecciones estos días. Su interés está en otra parte. 

En la misma sala estaban Paris Hilton, heredera de una de las grandes dinastías empresariales estadounidenses, y las nietas de Carolina Herrera, pertenecientes a una familia que lleva décadas escribiendo parte de la historia de la moda de Nueva York. Y, junto a ellas, María Alfonso y José María Pozas, que han llevado la marroquinería de Illueca hasta Broadway, y Beatriz de los Mozos, que ha convertido una reinterpretación de la alpargata en un negocio internacional.

Las fundadoras de Flabelus y Paris/64 en Nueva York© Cortesía de Paris/64 / Ryan C. Sides

La nueva aristocracia de la moda española

Durante mucho tiempo, la moda española se internacionalizaba cuando una gran diseñadora o una gran empresa conseguía entrar en París, Londres o Nueva York. Ahora el camino puede ser distinto.

Puede empezar con una abogada que busca unos zapatos cómodos. Con una experta en marketing que decide cambiar de vida. Con una fábrica que vuelve a abrir en una localidad aragonesa. Con un taller de Elche. Con una joven que decide estudiar diseño en Nueva York. O con una nieta que, en lugar de limitarse a heredar un apellido, comienza a averiguar qué puede hacer ella misma al margen de su historia familiar. 

Olimpia Báez y Carolina Lansing están todavía al principio de ese recorrido. María Alfonso, José María Pozas y Beatriz de los Mozos ya han demostrado que es posible llegar mucho más lejos de lo que parecía desde el comienzo. Que las cinco historias se encuentren durante la Fashion Week, en el Rockefeller Center y de la mano de Nicky Hilton, es una de esas coincidencias que explican mejor que cualquier eslogan hacia dónde se está moviendo la moda y lo mágico e imprevisible que puede llegar a ser.