DE MADRID A LONDRES

Amelia Windsor, la prima del príncipe Guillermo, lleva la moda española a Inglaterra y sorprende con un vestido vaporoso de una firma madrileña


La aristócrata británica ya confesó que le encantan las marcas españolas porque imprimen el alma del país en sus colecciones


Amelia Windsor, la prima del príncipe Guillermo, lleva la moda española a Inglaterra y sorprende con un vestido vaporoso de una firma madrileña© @amelwindsor
13 de septiembre de 2026 a las 12:33 CEST

Qué curioso (o no) que una aristócrata británica termine llevando en Inglaterra un vestido nacido en Madrid. Amelia Windsor no necesita presentación en los círculos de la moda de Londres —ha aparecido hasta en tres ocasiones en la portada de Tatler y llegó a ser presentada por la revista como la mujer más bella de la familia real británica—, pero su último look habla de ella por una razón diferente. La prima del príncipe Guillermo ha elegido un diseño de Sophie and Lucie, una firma madrileña que en los últimos años ha construido precisamente ese difícil equilibrio entre tendencia, feminidad y buen gusto.

Amelia Windsor, la prima del príncipe Guillermo, lleva la moda española a Inglaterra y sorprende con un vestido vaporoso de una firma madrileña© @amelwindsor

El vestido, largo y vaporoso, tiene un estampado floral en tonos malva, rosa, crudo y marrón que parece trasladar a Inglaterra un pequeño jardín de verano. Amelia lo ha combinado con unas merceditas planas de raso naranja y unos pendientes de la propia firma. No es, además, su primer acercamiento a la moda española. La royal ha llevado diseños de firmas nacionales en distintas ocasiones y en una entrevista con FASHION confesó algo que explica bastante bien esta predilección: «España está llena de color, alegría y energía. Hay muchas marcas españolas preciosas que imprimen el alma del país en sus colecciones y me encanta».

Amelia Windsor, la prima del príncipe Guillermo, lleva la moda española a Inglaterra y sorprende con un vestido vaporoso de una firma madrileña© @amelwindsor

Un vestido que parece sacado de un jardín inglés

La pieza elegida es el modelo Vero Venecia Peonia de Sophie and Lucie, un vestido largo de corte amplio confeccionado en un tejido ligero con estampado floral. Su paleta mezcla rosas, crudos y marrones sobre una base malva que le da un aspecto especialmente delicado.

Pero lo más bonito está en la caída. La silueta es relajada y fluida, sin intentar ceñir el cuerpo, y las mangas amplias, de efecto murciélago, aumentan esa sensación de movimiento. El escote en V es sutil y ayuda a aligerar una prenda que, por su longitud y volumen, podría resultar más solemne.

Es precisamente esa combinación de amplitud y ligereza la que hace que funcione tan bien en Amelia. El vestido tiene algo romántico y bucólico, pero no resulta excesivamente dulce. Su estampado podría pertenecer a un jardín inglés, mientras que la manera en que está construido conserva ese punto desenfadado que caracteriza a la firma madrileña.

Amelia Windsor, la prima del príncipe Guillermo, lleva la moda española a Inglaterra y sorprende con un vestido vaporoso de una firma madrileña© @amelwindsor

El buen gusto de Sophie and Lucie

Sophie and Lucie nació en Madrid en 2016 de la mano de las hermanas Sofía y Lucía Fernández Roca, aunque su historia comenzó mucho antes, entre tejidos y patrones en la tienda de su madre. Las dos son madres de tres hijos y conocen bien esa necesidad de vestir bien sin convertir la ropa en una complicación más.

«Nosotras somos madres, las dos tenemos tres hijos. Hemos aprendido a llevar una empresa y una familia a la vez, que no siempre es fácil. Nos queremos vestir para que al menos esa parte de nuestras vidas, como amantes de la moda, no sea complicada: con estilo, cómodas para ir corriendo de una reunión al colegio y siempre con un toque de tendencia», explican.

Esa filosofía se reconoce en el vestido de Amelia. Es femenino sin resultar frágil, especial sin ser excesivo y cómodo sin renunciar a una silueta cuidada. La firma nació, de hecho, de una necesidad muy concreta: encontrar prendas de invitada que fueran elegantes pero no rígidas, sofisticadas pero desenfadadas.

Amelia Windsor, la prima del príncipe Guillermo, lleva la moda española a Inglaterra y sorprende con un vestido vaporoso de una firma madrileña© @amelwindsor

También hay un componente viajero en sus colecciones. «Nos encanta soñar e inspirarnos en otro lugar del mundo para cada una de nuestras campañas», cuentan sus creadoras. «Muchas veces es después de una serie, una película o un libro que decimos: tenemos que ir allí a hacer las fotos». Quizá por eso resulta tan natural ver uno de sus diseños atravesar fronteras y acabar en el armario de una aristócrata británica.

En esa expansión también ha tenido importancia Adriana de Vicente, vinculada a la firma y una de las personas que mejor ha sabido comunicar su universo y convertir sus diseños en una opción reconocible más allá de España. El resultado es una marca que ha conseguido hacerse un hueco sin perder aquello que la distingue: el gusto por las prendas femeninas, los estampados y una cierta despreocupación elegante.

Amelia Windsor, la prima del príncipe Guillermo, lleva la moda española a Inglaterra y sorprende con un vestido vaporoso de una firma madrileña© @amelwindsor

El detalle inesperado está en las joyas

Amelia no se ha limitado a escoger el vestido. También lleva unos pendientes de Sophie and Lucie, pertenecientes a la nueva colección de joyería de la firma. Son los Campanilla Oro, un diseño largo formado por tres cadenas que crean una caída vertical y terminan en pequeños motivos florales con acabado de perlas.

El movimiento de las piezas acompaña la ligereza del vestido y añade luz alrededor del rostro. Es una elección especialmente acertada porque no compite con el estampado: recoge su espíritu floral, pero lo lleva al terreno de la joyería.

Los zapatos introducen el contrapunto más inesperado. En lugar de sandalias de tacón o unas bailarinas discretas, Amelia elige unas merceditas planas de raso naranja, con una tira elástica que cruza el empeine. El color, mucho más vivo que los tonos del vestido, funciona como una pequeña pincelada de energía y vuelve a conectar con esa relación de Amelia con la moda española que no teme al color.

Pendientes largos campanilla oro de Sophie and Lucie (130 euros)© Sophie and Lucie
Pendientes largos campanilla oro de Sophie and Lucie (130 euros)

Una royal que compra con otros ojos

La elección tiene todavía más sentido cuando se conoce la relación de Amelia Windsor con la moda. Es embajadora de No More Plastic y ha colaborado con iniciativas vinculadas a la sostenibilidad, entre ellas Fashion Roundtable. Compra en tiendas de segunda mano, ha contado que reutiliza y personaliza prendas y no entiende necesariamente la ropa como algo de usar y desechar.

Su relación con España tampoco es nueva. Ha acudido a bodas con diseños de firmas nacionales y en el enlace de Lady Gabriella Windsor y Thomas Kingston llevó unas alpargatas fabricadas en Sevilla. También la hemos visto apostar por creaciones españolas durante sus visitas a Madrid.

Antes de convertirse en uno de los rostros habituales de la moda británica, Amelia estudió francés e italiano en la Universidad de Edimburgo y pasó una temporada en París trabajando para Azzedine Alaïa, una experiencia que ella misma definió como un honor. Su trayectoria reúne, por tanto, varios de los mundos que explican su estilo actual: moda, arte, viajes y una preocupación cada vez mayor por la forma en que se produce y se consume la ropa.

Amelia Windsor, la prima del príncipe Guillermo, lleva la moda española a Inglaterra y sorprende con un vestido vaporoso de una firma madrileña© @amelwindsor

Madrid también puede vestir a Londres

Amelia Windsor muestra cómo la moda española tiene una capacidad especial para viajar cuando detrás de una prenda hay algo más que una tendencia. El vestido de Sophie and Lucie funciona porque reúne estampado, movimiento y comodidad, pero también porque tiene una identidad reconocible, lo que podemos llamar buen gusto; y en manos de Amelia encuentra una intérprete que sabe llevarlo a la perfección.

Hay algo bonito, además, en el recorrido de esta historia: dos hermanas que crecieron entre patrones en Madrid imaginan una colección inspirada en lugares lejanos y, años después, uno de sus vestidos aparece en el armario de una aristócrata británica que precisamente ha aprendido a mirar la moda con una perspectiva internacional. Quizá esa sea la mejor prueba del buen gusto de Sophie and Lucie: cuando una prenda consigue viajar tan lejos y seguir pareciendo exactamente lo que debía ser.