Después de un verano inigualable frente al mar, durante el que nos dejó todo un despliegue de tendencias, Victoria Federica retoma su agenda de compromisos nada menos que en Málaga. Así, ayer, 10 de septiembre, acudió a una cita muy especial con motivo de la inauguración oficial del hotel Áurea Palacio de la Tinta, un acto que reunió a cerca de 200 invitados y supuso la puesta de largo de este nuevo establecimiento. Más allá del acto en sí, todas las miradas volvieron a centrarse en la elección estilística de la sobrina del rey Felipe VI, que encontró en un look de inspiración estival la fórmula perfecta para inaugurar el curso por todo lo alto. Una propuesta que, además, encaja con esa evolución más romántica y delicada que hemos visto en su armario durante los últimos meses.
La hija de la infanta Elena y Jaime de Marichalar, que desde hace tiempo se posiciona como toda una referente de moda para su generación, ha vuelto a ganarse todos los elogios de las amantes de la moda con una propuesta firmada por la marca colombiana Silvia Tcherassi. Se trataba de un vestido largo de manga corta con un favorecedor estampado de rayas asimétricas (1.600 euros, disponible en la página web) que recorría toda la pieza y aportaba movimiento a la silueta. Además, combinaba tonalidades clave como el blanco, el amarillo mostaza, el azul bebé, el gris y el naranja, creando una mezcla cromática que conserva la luminosidad propia del verano y, al mismo tiempo, funciona como ese puente perfecto hacia una gama más otoñal.
La prenda, de silueta columna y ligeramente ceñida al cuerpo, ayudaba a alargar y definir (aún más) su figura, dejando en evidencia su tipazo. Sin embargo, la verdadera sorpresa se encontraba en la parte superior. El escote redondo, aparentemente sencillo, estaba rematado con detalles tipo joya, entre ellos una pieza central de acabado escultórico y una delicada cadena que recorría la parte posterior del cuello. Por detrás, un pronunciado escote en V dejaba la espalda al descubierto y sumaba un punto sensual e inesperado. Como único complemento de joyería, eligió unos pendientes plateados de formas escultóricas que terminaban de redondear la propuesta.
Una propuesta de belleza al natural: piel bronceada y ondas desenfadadas
Desmarcándose de las elecciones de algunas invitadas, Victoria apostó por un maquillaje fresco y luminoso. Los colores del vestido armonizaban especialmente bien con el bronceado que todavía conserva tras la temporada estival, por lo que la nieta de doña Sofía eligió una base que realzaba sus facciones, acompañada de un colorete ligeramente marcado con efecto sun-kissed. Para los ojos, se decantó por una paleta de sombras marrones que aportaba profundidad al párpado y ayudaba a potenciar su mirada de una forma muy favorecedora. En cuanto a su melena, la llevó suelta, con ondas apenas marcadas y ese acabado desenfadado que encajaba a la perfección con el resto del look.
La evolución de estilo de Victoria de Marichalar este verano
Acostumbradas a verla con looks de esencia desenfadada, este verano la aristócrata ha tenido una evolución bastante evidente en su forma de vestir, incorporando acabados mucho más románticos. Hablamos de propuestas que, lejos de seguir a rajatabla las tendencias de la industria, encuentran una forma de reinterpretarlas desde una visión muy femenina. Así, los detalles calados, los drapeados, las prendas ceñidas, el encaje o los acabados de inspiración joya han empezado a ocupar un lugar cada vez más visible en su armario. Eso no significa que haya dejado atrás sus estilismos relajados, sino que ahora los alterna con propuestas delicadas que dejan ver una nueva faceta de su estilo.