Este ha sido un plan que no requería ni lentejuelas ni colores llamativos, al contrario, agradecía la simpleza. Victoria Federica de Marichalar ha elegido para disfrutar de las regatas en Valencia una de esas combinaciones que no necesitan presentación: polo de punto gris, pantalón blanco, cinturón negro y gafas de sol. La joven aristócrata, hija de la infanta Elena y Jaime de Marichalar, ha acompañado este fin de semana al equipo español Los Gallos durante el Spain Sail Grand Prix, celebrado en la Marina de Valencia, y ha vuelto a demostrar su afición por la vela. La relación con este deporte tiene además una dimensión familiar. Su abuelo, Don Juan Carlos, es un habitual de las regatas y Victoria Federica ha compartido con él distintas jornadas de competición, mientras que su tío, el rey Felipe VI, también mantiene una conocida vinculación con la vela. En Valencia, sin embargo, ella no ha necesitado recurrir a ningún guiño náutico evidente: le ha bastado con vestirse de forma sencilla.
El ‘old money’ cuando deja de ser una tendencia
Si hay una palabra que se ha utilizado hasta la saciedad para describir una determinada forma de vestir es ‘old money’. Pero el look de Victoria Federica tiene algo más interesante que la etiqueta: funciona porque prescinde precisamente de todo aquello que intenta demostrar que pertenece a una estética concreta.
No hay logotipos visibles, monogramas ni accesorios excesivos. Tampoco una sucesión de prendas que parezcan elegidas para fotografiarse. El conjunto se apoya en colores neutros, buenas proporciones y prendas que podrían seguir funcionando dentro de diez años. Es, en realidad, una versión mucho más práctica del clásico uniforme de verano junto al mar.
El polo gris que cambia por completo el conjunto
La pieza que articula el look es un polo oversize de punto fino en gris claro. Tiene cuello de camisa, pequeña botonadura y una caída amplia que permite llevarlo con mucha más libertad que un polo tradicional.
El secreto está precisamente en la talla. Para conseguir ese efecto relajado, lo ideal es buscar un modelo de punto y escoger una o dos tallas más de la habitual, siempre que el patrón no pierda su forma. En Uniqlo encontramos varias versiones de polos y jerséis de punto en tonos neutros; entre ellos, modelos de cuello polo en gris y otros de silueta holgada.
El pantalón blanco, llevado como si fuera un baggy
Debajo, Victoria Federica rompe la formalidad del polo con unos pantalones blancos muy amplios. El tiro bajo y el volumen hacen que la prenda caiga sobre la cadera y adquiera ese efecto casi baggy que, lejos de resultar descuidado, consigue que el conjunto sea mucho más apropiado para pasar horas en un barco.
Para una versión más sofisticada y veraniega, el lino es una buena alternativa. Un pantalón culotte blanco de tejido natural consigue el mismo efecto de amplitud y añade esa textura ligeramente irregular que funciona especialmente bien junto al punto, en la marca española Polín et Moi se pueden encontrar este tipo de modelos.
El cinturón: el pequeño detalle que ordena todo
Aunque apenas llama la atención, el cinturón negro fino es fundamental. Su función es romper el bloque blanco del pantalón y marcar ligeramente la cintura sin convertirla en el centro del look.
Una opción especialmente parecida es el Billy de Sézane, disponible en negro liso por 70 euros. Está realizado en piel bovina de curtición vegetal, tiene 2 centímetros de ancho y una hebilla de latón con acabado plateado, justo el tipo de detalle discreto que encaja con este look.
Gafas retro y un bolso de piel para completar el uniforme
Las gafas ovaladas de inspiración retro aportan el único gesto más claramente de moda. Victoria Federica las lleva con montura plateada, una elección que introduce un punto de los años noventa sin romper la sencillez del conjunto.
Para recrearlo, firmas como Jimmy Fairly tienen actualmente una amplia selección de monturas ovaladas; sus modelos parten de 135 euros y algunos incorporan incluso estructuras metálicas ligeras.
En otra de las imágenes, junto a ella aparece un bolso negro de piel, de líneas sencillas, que termina de dar sentido al conjunto. El Scott de Mercules es una alternativa especialmente interesante: está diseñado y fabricado en España y la firma lo ofrece actualmente en negro por 235 euros. Su diseño permite llevarlo tanto en la mano como al hombro gracias a sus asas desmontables.
Valencia vuelve a mirar al mar
El SailGP aterrizó por primera vez en Valencia los días 5 y 6 de septiembre con sus catamaranes F50 y convirtió la Marina en el centro de una competición que combina tecnología, velocidad y espectáculo. Los Gallos, el equipo español capitaneado por Diego Botín, llegaban además como uno de los conjuntos destacados del campeonato y terminaron el fin de semana segundos en la clasificación general.
Victoria Federica, que ya ha acompañado a su abuelo en otras citas náuticas, ha encontrado para este escenario algo mucho más interesante que un look temático: un uniforme personal. Un polo gris, un pantalón blanco, piel negra y unas gafas retro. Nada más.











