7 homenajes de Victoria Federica a las grandes mujeres de su vida: del traje rociero que ya llevó la infanta Elena a la camisa satinada con lazada como su abuela Sofía
Coincidiendo con su 26 cumpleaños, repasamos todas esas ocasiones en las que la joven royal nos ha recordado que el estilo también se hereda
Cuando se trata de realeza y jet set española, mirar al pasado —en concreto, al archivo familiar— siempre es una buena fuente de inspiración. Y Victoria Federica lo sabe de sobra, especialmente porque buena parte de esa inspiración la encuentra precisamente en casa. "Mis referentes en moda son mi abuela y mi madre. De vez en cuando, me quedo embobada viendo fotos de ellas y me encanta verlas con esas piezas tan especiales que lucían", nos contaba la hija de la infanta Elena en una entrevista sobre Alta Costura. No es de extrañar, por tanto, que algunos de sus looks terminen recordándonos a aquellos que ellas llevaron años atrás.
La moda ha formado parte de su vida desde muy pequeña y esa admiración va mucho más allá de lo puramente estilístico. A medida que ha ido definiendo su propia identidad, no ha dudado en recuperar prendas y accesorios que nos recuerdan a su abuela y a la infanta Elena. Ahora, con motivo de su 26 cumpleaños, repasamos algunos de esos homenajes, unos más evidentes y otros mucho más sutiles, que conectan sus armarios a través de las décadas.
El traje del rocío, una pieza heredada del armario de su madre
Sin duda, uno de los más especiales. En 2025, para la romería de El Rocío, Victoria Federica recurrió al armario de la infanta Elena para hacer eso que nos confesó que le hacía mucha ilusión: recuperar una de las prendas de su madre. Era su primera vez haciendo el camino y, para la ocasión, eligió un traje con falda de volantes naranja, con lunares blancos y ribetes verdes, que había pertenecido a la infanta. La combinó con una camisa blanca de manga afarolada, un clavel sobre la cabeza y la medalla de la Hermandad del Rocío de Triana.
Su madre, por su parte, había lucido esta misma falda en 1984, cuando hizo el camino junto a la reina Sofía y la infanta Cristina. El look era prácticamente idéntico, aunque entre las pocas diferencias se encontraban los complementos. La hermana de Felipe VI llevó el clavel a un lado del moño y añadió unos pendientes XL en tono naranja, mientras que Victoria apostó por una versión más discreta.
Si hay un accesorio que define los looks estivales de doña Sofía, es la diadema ancha. De hecho, fue uno de esos complementos que convirtió en todo un imprescindible durante los años 70, especialmente en sus vacaciones familiares en Mallorca. La vimos lucirla en diferentes colores y acabados, acompañando su característica melena corta y aportando un toque desenfadado a sus conjuntos.
Medio siglo después, Victoria Federica parece haber recuperado ese mismo gesto. La hija de la infanta Elena apostó por una diadema ancha negra para asistir al desfile de Dior durante la Semana de la Moda de París de 2025, combinándola con un look vaquero y llevándola a un terreno mucho más contemporáneo. Y no ha sido la única vez: este mismo verano ha vuelto a recurrir a este tipo de accesorios.
La devoción por el negro y el minimalismo: del vestido midi al maxi
No es ningún secreto que el negro es uno de los colores favoritos de la realeza. A lo largo de los años hemos visto a muchas de ellas recurrir a esta elegante tonalidad tanto para los eventos más sofisticados como para sus compromisos en la agenda oficial. Sin embargo, en el armario de doña Sofía y en el de Victoria Federica parece ocupar un lugar todavía más especial, sobre todo a través de siluetas depuradas y líneas sencillas.
Resulta imposible no recordar aquel minivestido negro que llevó la entonces princesa Sofía de Grecia y Dinamarca en el Palacio de la Zarzuela. Sin mangas, con silueta ligeramente evasé y un corte limpio, lo acompañó únicamente con joyas doradas, demostrando que el minimalismo ya formaba parte de su forma de vestir décadas atrás.
Una fórmula que Victoria Federica también parece haber hecho suya. La hija de la infanta Elena ha apostado en varias ocasiones por vestidos negros de estética depurada, desde un minivestido estructurado con cuello camisero hasta propuestas largas y fluidas, como la que llevó durante una de las últimas semanas de la moda. Diseños que comparten una misma manera de entender la elegancia.
Victoria de Marichalar con chaqueta tipo kimono (2018)
El kimono azul, la prenda que comparten nieta y abuela
En la categoría de chaquetas ligeras, los kimonos tienen un lugar especial entre las elecciones de ambas. Cuando la ocasión lo permite, sirven como alternativa a las americanas, otro de esos básicos que también aparecen con frecuencia en sus armarios. Más allá de compartir esta predilección, nieta y abuela han lucido un diseño muy similar que parece esconder un homenaje. Se trata de un elegante kimono azul, con motivos de inspiración botánica y detalles de terciopelo.
Doña Sofía lo ha llevado en diferentes ocasiones, entre ellas durante uno de sus viajes a Nueva York en 2024, combinándolo con un pantalón de traje y accesorios verdes que aportaban contraste. Victoria Federica, por su parte, apostó por una versión muy similar, aunque le dio un aire mucho más relajado. Lo hizo junto a unos vaqueros azules y una camisa blanca, dos básicos que daban como resultado un look desenfadado.
Un accesorio infalible en el armario de la infanta Elena: los sombreros
Entre los elementos que más se repiten en el armario de la infanta Elena nos encontramos con los sombreros. De ala ancha, en tejidos ligeros o en tonos neutros, forman parte desde hace años de algunos de sus looks más reconocibles y son capaces de dar personalidad incluso a los estilismos más sobrios.
La infanta Elena llegando a la plaza de toros de Marbella
Victoria de Marichalar, por su parte, los ha incorporado de manera mucho más puntual. Así ocurrió cuando eligió un sombrero de ala ancha y acabado trenzado para completar un look de camiseta blanca y jersey rojo sobre los hombros. Una combinación relajada que, inevitablemente, nos recuerda a la manera en la que la infanta Elena ha llevado este complemento a lo largo de los años.
La camisa con lazada, una apuesta muy estilosa entre las royals
Hay prendas que, por mucho que pasen los años, terminan regresando. La camisa con lazada es una de ellas y otro guiño de estilo que conecta a doña Sofía con su nieta. En 1975, doña Sofía apostó por este diseño en una época en la que ya se había consolidado como todo un referente de estilo entre la realeza. Con estampado floral, mangas ligeramente abullonadas y una lazada al cuello, la combinó con varias joyas doradas.
Victoria recuperó esta misma fórmula para acudir a un evento de moda, aunque adaptada a su generación. Así, eligió una blusa satinada en tono marfil, también con lazada al cuello, que combinó con una minifalda estampada en naranja y blanco. Dos formas muy diferentes de llevar una misma prenda que vuelve a conectar sus armarios.
Victoria de Marichalar en la entrega de los premios BMW (2021)
Un mismo evento, un mismo conjunto: el traje burdeos que recorre generaciones
Más que un homenaje, se trata de una coincidencia que deja patente la conexión entre ambas. Ocurrió durante una entrega de premios celebrada en Madrid en 2021, donde abuela y nieta protagonizaron uno de esos encuentros especiales que todavía recordamos y que terminó con un cariñoso abrazo.
La reina Sofía en la entrega de los premios BMW (2021)
Para la ocasión, las dos apostaron por el burdeos como absoluto protagonista. Doña Sofía se decantó por un traje de chaqueta de terciopelo, de líneas clásicas y con las solapas en contraste, mientras que Victoria eligió un conjunto más contemporáneo, formado por una chaqueta cruzada y un pantalón de silueta amplia.