Penélope Cruz se convirtió anoche en una de las grandes protagonistas del Festival Internacional de Cine de Toronto. La actriz española, de 52 años, recibió el Premio Homenaje Especial del TIFF, que tuvieron el honor de entregarselo Los Javis, directores de su película La bola negra. Visiblemente emocionada, la intérprete quiso dedicar el galardón a quienes le han acompañado a lo largo de su carera. "Un premio como el de hoy siempre es una oportunidad de agradecer a todas las personas que han estado ahí desde el principio, que han confiado en mí, dándome personajes interesantes, que no se parecían unos a otros, que no se parecían a mí", explicó Cruz a la agencia Efe a su paso por la alfombra roja.
Cruz, de 52 años, explicó además que, si pudiera hablar con la actriz de hace 25 años, le daría un consejo que todavía hoy le cuesta aplicar: "Que no se olvidara de descansar de vez en cuando, aunque es una lección que me ha costado mucho aprender: me sé la teoría pero la práctica, un desastre".
Para su puesta en escena deslumbró con un vestido negro de escote pronunciado de Chanel, firma de la que es embajadora desde hace años, y un espectacular collar de diamantes mientras posaba para los fotógrafos en el hotel Fairmont Royal York de Toronto.
El consejo que Penélope dio a Los Javis
La estrella estuvo arropada en todo momento por el equipo de La bola negra, entre ellos Miguel Bernardeau, Guitarricadelafuente, Milo Quifes, y Carlos González, que se encuentran de gira por Estados Unidos, antes de regresar a España donde se estrenará el filme el próximo día 20 de septiembre en el Festival de San Sebastián. Javier Calvo calificó a Penélope Cruz de "superestrella" y destacó la dimensión internacional de su carrera. "Salir fuera y ver el respeto, la admiración, el cariño que le tienen a Penélope, vayas donde vayas, la conocen", señaló el director. Y recordó además uno de los consejos que Cruz le transmitió cuando le preguntó qué debía hacer para construir una carrera duradera: "Seguir siendo buenas personas, eso es lo único que tenéis que tener en la cabeza. Y eso dice mucho de ella".
La actriz dijo guardar "memorias increíbles" de este festival al que este año regresa con dos películas que calificó de "muy especiales", Bunker y La bola negra. Cruz se encuentra en Toronto promocionando dos películas: La bola negra, dirigida por Javier Calvo y Javier Ambrossi, y Bunker, de Florian Zeller. Su marido, Javier Bardem, también está en Toronto promocionando su película, El ser querido, que al igual que la película de los Javis es finalista para representar a España en los Oscar. La cinta elegida se anunciará el próximo miércoles, 16 de septiembre.
John Madden, director de La mandolina del capitán Corelli, película que dirigió hace 25 años y en la que trabajó Penélope Cruz, no quiso perderse la gala. El cineasta británico acudió con la intención de reencontrarse con la actriz, a quien sigue admirando por la trayectoria que ha tenido desde entonces. "Ha tenido una carrera maravillosa, que no ha dejado de crecer y expandirse", declaró. "Es absolutamente increíble, puede hacer cualquier cosa".
El director recordó también el consejo que le dio a la actriz española al comienzo de su carrera: "Hace 25 años le dije que no pensara que tenía que hacerlo todo aquí. Tenía que volver a su base, a sus raíces. Allí es donde iba a seguir enriqueciéndose todo el tiempo", explicó. Madden reconoció, además, que estaría encantado de volver a trabajar con ella. "Me encantaría volver a dirigirla. La adoro. Creo que es extraordinaria".
Esa misma noche también fueron homejeados Helen Mirren, Seth Rogen, Isabelle Huppert, Fan Bingbing, el director surcoreano Lee Chang-dong, la actriz Rosalind Eleazar, la cineasta Siân Heder, el director Bassam Tariq y el director de fotografía Adam Pietkiewicz.








