Nuria Roca ha vuelto a la televisión con las pilas cargadas después de sus intensas vacaciones de verano. Unas semanas en las que no solo ha habido momentos de risas y sobremesas que se alargan, sino también algún que otro ratito en el que la emoción y las lágrimas al despedir a su hija pequeña, Olivia, se han adueñado de esa nostalgia que invade los últimos días de agosto y primeros de septiembre.
Ahora que ha comenzado la sexta temporada de La Roca, que se emite los fines de semana en LaSexta, la presentadora ha puesto todo su esfuerzo y sus ilusiones en "la vuelta al cole" y, para ello, ha regresado a Madrid, donde ha creado un perfecto espacio de trabajo en su casa de la capital. Un refugio en el que conviven en perfecto equilibrio una arquitectura moderna con un interiorismo atrevido, rompedor y, sobre todo, lleno de piezas vibrantes que cuentan historias por sí solas. Pero si su casa es una oda al buen gusto, su despacho es un auténtico rincón de diseño, pensado para incentivar la creatividad, pero también donde la búsqueda de inspiración es clave.
Arquitectura de doble altura: luz natural, carpinterías de madera y conexión exterior
El amplio salón de Nuria Roca y Juan del Val en su casa de Madrid es el espacio perfecto para crear distintas zonas que fluyen en armonía sin recurrir a barreras visuales. Zona de estar, comedor o rincón de lectura con estarías XXL conviven en una estancia diáfana y que se comunica con el jardín para garantizar la luz y la vitalidad que transmite el paisajismo bien pensado. Aquí es donde encontramos el despacho en el que la comunicadora prepara cada semana su programa, un rincón de planta abierta y a doble altura, donde la sensación de amplitud espacial es la verdadera protagonista.
La luz natural es una de las claves del espacio; gracias a los grandes ventanales de puertas correderas con carpintería de madera, la luz entra sin obstáculos de manera directa, creando una transición fluida hacia el exterior, por lo que la propia vegetación forma parte de la decoración. En cuanto a la iluminación, el proyecto mezcla un sistema técnico e indirecto con focos orientables empotrados en el techo, con piezas de iluminación decorativa, como el flexo articulado de grandes dimensiones y estilo Tolomeo (valorado en unos 300 euros) que ofrece luz puntual de trabajo sobre la mesa.
El eje central: una mesa de cristal de aire industrial
El eje central de la 'home office' de la conductora de La Roca es la imponente mesa de diseño contemporáneo y líneas limpias. El escritorio llama la atención por su ligera estructura tubular de acero cromado y un sobre de cristal transparente, una elección que no es casual, sino que los expertos en interiorismo aprovechan este material para permitir que la luz fluya sin interrumpir, logrando así evitar sobrecargar este espacio. La luz, el orden y limpieza visual y la naturaleza generan un clima de bienestar, paz y calma que son idóneos para incentivar la creatividad.
Para romper con la frialdad que pueden producir materiales como el cristal o el acero, se ha delimitado la zona de trabajo con una alfombra persa tradicional, con un intrincado patrón floral en tonos rojizos que envuelve el ambiente. El toque elegante y sobrio lo pone la icónica silla de oficina ergonómica tapizada en piel negra, que nos traslada inmediatamente a los despachos profesionales de lujo.
Color, coffee table books y papelería pop: las notas de color vibrante
Y aquí llega la explosión de color. Si de momento la puesta en escena tiene ese carácter sobrio de un despacho, los accesorios se saltan todas las reglas para introducir un contrapunto pop y desenfadado. La mesa está organizada con objetos cotidianos que se elevan a la categoría deco gracias a sus atrevidos diseños: un organizador cilíndrico en amarillo mostaza, un portalápices de madera maciza geométrica, jarras y vasos de cristal acanalado con tapas de bambú y pequeños adornos cerámicos que rompen con la rigidez de una oficina.
Otras piezas que destacan son una lupa de lectura con mando de asta, así como carpetas y cuadernos en textiles llamativos de felpa y bordados en colores vibrantes que añade un extra de vitalidad y energía. La pasión por el diseño se reafirma con cuidados libros de mesa (coffee table books) de grandes dimensiones y lomo visto firmados por editoriales como Taschen, dedicados a la arquitectura, la fotografía y el diseño.
El arte como protagonista: fotografías en gran formato y cartelería reivindicativa
Las paredes cobran gran relevancia en este acogedor escenario. Más allá de las paredes que transmiten esa sensación poco cálida de los colores neutros, Nuria Roca ha llenado de arte los muros impersonales con fotos y retratos en blanco y negro en grandes dimensiones con historias detrás, piezas relevantes que dan ese toque de personalidad y carácter a una vivienda y que denotan que es una casa con alma. Enmarcadas en perfilería negra sobria, con temáticas de arquitectura industrial y urbana, potencian la verticalidad de las paredes.
Además, justo enfrente ha puesto otros lienzos que contrastan con la solidez de estas imágenes. Se trata de carteles tipográficos reivindicativos impresos en papel kraft y montados en marcos de madera clara, junto a láminas abstractas y cuadros geométricos de paleta vibrante en tonos amarillos y rojos, generando un interesante contraste de capas visuales y texturas gráficas.
El rincón de lectura 'Mid-Century': terciopelo verde, nogal y matices dorados
"A la Pepi le encanta preparar La Roca conmigo, a la Violenta no tanto… ", escribía la comunicadora mientras trabajaba en su despacho con la imagen de una de sus mascotas asomada en busca de refugio. Una imagen que nos presenta las vistas que tiene Nuria cuando está trabajando en casa y que reflejan perfectamente su pasión por el diseño, su buen gusto y su estilo a la hora de decorar con piezas de lujo. Enfrente de su escritorio, se ha creado un rincón de descanso y lectura de estética mid-century.
Dos butacas impresionantes de estilo retro con estructura vista de madera curvada y tapizadas en terciopelo verde agua invitan al relax. Un aparador en madera de nogal con un veteado natural muy marcado con acabado satinado es la joya del espacio, donde además llaman la atención los jarrones cerámicos con motivos geométricos en blanco y negro y ramas orgánicas secas que añaden un toque fresco y divertido.
La iluminación en esta zona corre a cargo de una elegante lámpara de pie de arco en latón dorado cepillado con base de mármol y tulipa semiesférica, que añade al ambiente una luz cálida y envolvente.
Un rincón de trabajo improvisado y polivalente
Aunque Nuria Roca tiene su hueco en casa para trabajar muy bien diseñado y definido, la hemos visto en otro despacho improvisado que no tiene nada que envidiar en cuanto a confort, diseño y funcionalidad. Como buena apasionada de la decoración, ha convertido una zona de diario en la cocina en un rincón de trabajo lleno de estilo. Delimitado por un cerramiento de cristal con perfilería de acero negro de estilo industrial, aísla el espacio acústicamente y, además, no interrumpe el paso de la luz ni la continuidad visual. Una solución de arquitectura perfecta.
Uno de los recursos más llamativos es el revestimiento mural en listones de madera de roble natural que vista la pared frontal, añadiendo calidez y textura orgánica. La mesa redonda demuestra la importancia de la versatilidad de los muebles; tan pronto sirve de comedor como de escritorio. Para las sillas, una apuesta segura: piezas icónicas DSW de Charles & Ray Eames, con sus carcasas de polipropileno blanco y sus características patas de madera de haya con entramado de varillas metálicas.
Los textiles, como la alfombra circular de pelo largo, y los cojines de estampado gráfico ikat en fucsia ponen la nota de color. Mientras que el diseño se remata con una lámpara de suspensión cilíndrica con pantalla textil en color crema que pone el foco de atención sobre la mesa. Bajo el ventanal con carpintería de madera, una estantería baja de líneas limpias acoge pequeñas pilas de libros ordenadas por tonalidades.















