El desayuno de Karlos Arguiñano: “Me gusta meter proteína; casi todos los días tomo un huevo"


El popular cocinero cumple 78 años este fin de semana y lo hace con un aspecto y vitalidad envidiables. Estos son, según el propio chef vasco, algunos de sus ‘secretos’ para mantenerse en forma.


Karlos Arguiñano.© Gtresonline
4 de septiembre de 2026 a las 18:30 CEST

El cocinero más querido de la televisión en España cumple este 6 de septiembre 78 años. Edad a la que la mayor parte de la ciudadanía está disfrutando de su merecida jubilación. Pero a Karlos Arguiñano siempre le ha ido la marcha; inquieto por naturaleza, el cocinero goza también de una estupenda salud que le permite seguir asomándose a través de la pequeña pantalla para hacer lo que mejor sabe: enseñarnos a cocinar, de forma sencilla, platos perfectos para el día a día, con su incomparable sentido del humor.

Karlos Arguiñano, genio y figura. © Getty Images
Karlos Arguiñano, genio y figura.

Es cierto que, desde hace unos meses, su hijo Joseba (también gran cocinero y comunicador) ha comenzado a dirigir un día a la semana el espacio ‘La Cocina Abierta’, en lo que muchos apuntan como una cesión progresiva del testigo televisivo. 

No obstante, a tenor de la vitalidad y buen estado de forma de Karlos, parece que el popular cocinero tiene cuerda de sobra. Según cuenta él mismo, son numerosas las personas (de su entorno, seguidores del programa, periodistas…) que le preguntan a menudo qué hace para mantenerse así de bien. Y, más allá de la genética, él suele apuntar siempre también a la alimentación y al ejercicio como factores clave.

Karlos Arguiñano, con su hijo Joseba, también cocinero y comunicador. © Getty Images
Karlos Arguiñano, con su hijo Joseba, también cocinero y comunicador.

UN DESAYUNO PROTEICO CON HUEVOS DE SUS PROPIAS GALLINAS

“¿Para estar así a mi edad? Cenar poco. Y no enfadarse”, explicaba, entre risas, en una de las entregas del programa de cocina que conduce en Antena 3. Continuaba el cocinero comentando la gran importancia que para él tiene el desayuno. "Yo le meto proteína. Casi todos los días un huevo, y luego un tomatito, algo de jamón… Después ya me tomo el café más tranquilo”.

Así se lo contaba también Arguiñano a Pablo Motos en una de sus entrevistas en El Hormiguero. “Para desayunar, yo tiro de sartén. Voy al gallinero, que lo tengo a 30 metros, cojo un huevito, así templadito, pongo aceite y lo hago revuelto, en tortilla… No me cuesta nada hacerlo. “Es mi momento”, apuntaba.

Son muchas las veces que Arguiñano ha comentado su debilidad absoluta por las recetas donde el huevo es la estrella. Sin ir más lejos, cuando en ¡HOLA! Cocina, tuvimos ocasión de preguntarle (en el marco de un evento celebrado en su bodega K5) qué comería si fuera su último plato en este mundo; su respuesta fue clara: “Un plato a base de huevos. Con cualquier cosa. “.

Con miles de programas de televisión a sus espaldas, Arguiñano es uno de los cocineros más queridos y populares de España.© Ruben Blyth
Con miles de programas de televisión a sus espaldas, Arguiñano es uno de los cocineros más queridos y populares de España.

MÁS ALLÁ DE LA ALIMENTACIÓN: GIMNASIA Y LARGAS CAMINATAS

También la práctica de ejercicio ayuda al chef a mantener su condición física. En más de una ocasión, Karlos se ha referido a sus largas caminatas diarias (de hasta 10 km), que normalmente le gusta disfrutar sin compañía y en silencio.

También ha hablado de sus clases de gimnasia: 45 minutos de ejercicios diarios. Incluso el chef no duda en probar otras disciplinas menos convencionales, como el Watsu (terapia acuática de relajación profunda que se realiza en una piscina climatizada), de la que el cocinero ha contado maravillas.

ARGUIÑANO: 78 AÑOS ‘COMIÉNDOSE’ LA VIDA

No es que el buen ánimo o una actitud positiva sean sinónimo de buena forma o condición. ¿Cuántas personas lo tienen y, sin embargo, enferman? Cuidado con esos discursos… Pero sí que mantenerse en movimiento, conservar la curiosidad, tener ganas de hacer cosas y de aprender pueden ayudar también a envejecer de una forma más plena y activa. Y bien podría ser este el caso de Karlos Arguiñano, siempre dispuesto a meterse en mil y un fregados… Con 17 años ya estaba estudiando hostelería; formó parte del movimiento de la Nueva Cocina Vasca; ha tenido 7 hijos con el amor de su vida, Luisi; consiguió una estrella Michelin para su restaurante de Zarautz (que años después perdió); realizó inversiones que estuvieron a punto de arruinarle, pero llegó la televisión para ‘salvarle’; trabajó varios años en la televisión de Argentina; montó su propia productora audiovisual; escribe libros de cocina que son best sellers año tras año; incluso ha hecho incursiones como actor en algunas películas (memorable su pequeño papel en Airbag…).

Karlos Arguiñano, en una de sus visitas a El Hormiguero. © Gtresonline
Karlos Arguiñano, en una de sus visitas a El Hormiguero.

Una vida exprimida al máximo de la que, por cierto, podremos conocer más detalles próximamente gracias al documental ‘Un tal Karlos’, que se presentará en el próximo Festival de Cine de San Sebastián, y que mostrará a Arguiñano en sus espacios y facetas menos conocidas y públicas.

IDEAS PARA INCLUIR EL HUEVO EN TUS DESAYUNOS, AL ESTILO ARGUIÑANO

No queremos terminar sin, primero, felicitar de corazón a Karlos por sus estupendas 78 primaveras y, ya que estamos, reunir algunas ideas sencillas y prácticas para imitarle e incluir el huevo en la primera comida del día:

El huevo, ingrediente ideal para desayunos saludables. © Shutterstock
El huevo, ingrediente ideal para desayunos saludables.
  • Huevo a la plancha con aguacate y tomate. Sobre una rebanada de pan integral, coloca aguacate, unas rodajas de tomate y un huevo a la plancha. Sencillo, sabroso y listo en pocos minutos.
  • Huevos revueltos con espinacas y champiñones. Una opción rápida para combinar el huevo con verduras. Puedes acompañarlos de una rebanada de pan integral y una pieza de fruta.
  • Tortilla francesa con hierbas y queso fresco. Perejil, cebollino, albahaca… Las hierbas aromáticas permiten darle un toque diferente a una tortilla sencilla, que puede acompañarse de queso fresco y unas hojas verdes.
  • Huevo cocido con hummus y pan tostado. El hummus aporta cremosidad y combina muy bien con el huevo y unas semillas por encima.
  • Huevos al horno con verduras. Una buena manera de aprovechar las verduras que tengamos en la nevera. Calabacín, pimiento, cebolla o espinacas pueden servir de base para cocinar los huevos directamente en el horno.
  • Huevos estilo benedictine para un desayuno tardío. Para cuando hay tiempo y ganas de disfrutar: pan tostado, huevo escalfado, aguacate o salmón ahumado y salsa holandesa. Un desayuno más especial para poner el broche final.