Comer unos buenos huevos Benedictine, benedictinos o Benedict es de las cosas más placenteras que hay. Un desayuno tranquilo y sin prisas, o un brunch a media mañana, con este plato ¡es gloria bendita! Es un icono en EE. UU., pero no solamente, porque han traspasado fronteras y hoy se encuentran en todo el mundo.
La combinación es simplemente perfecta: huevo escalfado en su punto con la mejor salsa holandesa, ¡y no se puede pedir más! Pero para hacerlo bien, hay que tener en cuenta varios requisitos. Y para enriquecerlos aún más, acompáñalos con un buen pan, salmón ahumado o beicon.
Su origen no está nada claro, pero sí sabemos que nacieron en Estados Unidos, y que es un plato contundente e ideal para llenarse de energía, después de noches 'intensas' o para afrontar desayunos tardíos, casi almuerzos, y previos a mucha actividad, imprescindibles en numerosos hoteles, cafeterías y restaurantes.
Consejos para hacer huevos Benedict
Las claves para hacer este plato y que quede perfecto son: un huevo poché en su punto y una salsa holandesa bien ligada y sin que se corte. Estos son consejos que te van a ayudar a lograrlo.
- Usa huevos muy frescos, porque la clara mantiene su textura blanda pero compacta y envuelve a la yema para que quede cremosa.
- El agua para hacer el huevo tiene que estar muy caliente, pero solo 'temblorosa'; no tiene que hervir para que la clara no se rompa.
- Un poquito de vinagre ayuda a coagular la clara. Añádela al agua y remueve para generar un remolino antes de echar el huevo.
- El tiempo de cocción recomendado para hacer el huevo es de 3 minutos; así quedará la clara firme y la yema líquida.
- Seca bien el huevo antes de montarlo con la salsa holandesa por encima. Y sobre todo si lo pones sobre una tostada de pan, para que no se empape ni se reblandezca.
Cómo hacer la salsa holandesa para los huevos Benedict
Para hacer la salsa holandesa necesitas yemas de huevo, mantequilla, agua, sal y, opcional para el final, zumo de limón.
- La mantequilla es mejor usarla clarificada porque marca la diferencia en estabilidad, textura y sabor, y por eso es la elección clásica en cocina profesional. Para hacerla, calienta suavemente la mantequilla para separar la grasa del suero y la espuma. Nos quedamos con la grasa amarilla líquida.
- Prepara un baño maría suave y mientras bate las yemas de huevo en un bol hasta que doblen su volumen. El cocinero británico Gordon Ramsay insiste en un batido profundo para una emulsión estable, y nuestro cocinero de referencia, Dani García, coincide: “Mientras más montada esté la yema, menos posibilidad habrá de que se corte.”
- Incorpora el agua y una pizca de sal y mezcla suavemente.
- Coloca el bol sobre el baño maría y añade la mantequilla en hilo fino, despacio, pero sin parar de batir con una varilla.
- Tienes que emulsionar, y para ello, según el gran chef británico Heston Blumenthal, considerado como uno de los más innovadores del mundo, la clave está en el control absoluto de la temperatura: entre 55 °C y 65 °C para evitar que se corte.
- Si se corta, añade 1 cucharada de agua caliente y bate fuerte; si está muy espesa, echa unas gotas de agua, zumo de limón o vinagre, y si está muy líquida, incorpora un poco más de mantequilla.
- Hay que mantener la salsa tibia, nunca caliente.
Cómo hacer los huevos Benedict
Ingredientes (para 4 personas):
- 4 huevos
- 1 chorrito de vinagre
- Sal y pimienta
- Opcional: rebanadas de pan tostado, salmón ahumado, beicon, aguacate, etc.
Para la salsa holandesa:
- 3 yemas de huevo
- 150 g de mantequilla clarificada
- 1 cs de agua
- 1 cs de zumo de limón (opcional)
- Sal
Modo de elaboración:
- Calienta agua sin que hierva en un cazo, añade una cucharada de vinagre y crea un remolino.
- Casca el huevo en el centro y cocina 3 minutos. Repite la misma operación con los demás.
- Escurre los huevos y sécalos bien.
- Prepara la salsa holandesa y para ello pon una olla con agua al fuego para hacer un baño maría suave.
- Echa en un bol las yemas y bátelas con una varilla. Añade una cucharada de agua caliente.
- Coloca el bol sobre el baño maría y añade la mantequilla clarificada en hilo fino sin dejar de batir.
- Termina con zumo de limón, sal y pimienta.
- Coloca sobre una rebanada de pan tostado el huevo (si quieres, antes pon un poco de salmón o unas lonchas de beicon) y cubre con la salsa holandesa.
- Un toque de cebollino picado ¡y ya tienes listos tus huevos Benedict!







