Carlos Casillas, chef Michelin, cocina para los afectados del incendio de Ávila: "Nuestra intención es que nadie se quede sin comida"


El cocinero ha aparcado temporalmente los fogones de Barro, el restaurante de alta cocina que dirige en Ávila, para sumarse al operativo de World Central Kitchen, la ONG del chef José Andrés.


Carlos Casillas, chef de Barro. © barro.restaurante
29 de julio de 2026 a las 15:03 CEST

Desde 2024, Ávila cuenta con un restaurante que puede presumir de estrella Michelin (el único en toda la provincia). Hablamos de Barro, el establecimiento que dirige el joven chef Carlos Casillas. Son muchos los foodies que peregrinan hasta aquí para probar la propuesta de este talentoso cocinero: platos de alta cocina, donde mandan el producto local, la conciencia ecológica y la creatividad.

Carlos Casillas, chef de Barro. © barro.restaurante
Carlos Casillas, chef de Barro.

Sin embargo, hace unos días, Casillas decidió pausar toda esa actividad por la que, sin duda, es una causa mayor: echar una mano en los terribles incendios que estos días están asolando su Ávila natal. La decisión surgió, según declaraciones del propio cocinero a EFE, tras un servicio de comidas en su restaurante cuando observó la gran columna de humo sobre la sierra de Gredos. “Justo al terminar el servicio vi la columna enorme de humo. Había visto algo en redes sociales del incendio, y ahí decidí ponerme manos a la obra, juntar a gente y, junto a la ONG World Central Kitchen, ponernos a ayudar”, ha explicado.

Imagen compartida por el restaurante Barro en sus redes sociales, en la que se aprecian los terribles efectos del incendio. © barro.restaurante
Imagen compartida por el restaurante Barro en sus redes sociales, en la que se aprecian los terribles efectos del incendio.

Efectivamente, la ONG fundada por el chef José Andrés lleva ya varios días haciendo lo que mejor sabe: cocinar para quienes más lo necesitan. En esta ocasión, World Central Kitchen se ha desplegado en Ávila para alimentar tanto a los vecinos afectados como a los cientos de bomberos, brigadistas y voluntarios que luchan contra un incendio que ya ha calcinado miles de hectáreas y obligado a desalojar varios municipios.

MÁS DE 25.000 RACIONES DE COMIDA REPARTIDAS

Carlos Casillas ha puesto todos los recursos de su restaurante al servicio de esta iniciativa solidaria. Según explica el propio chef, el primer día lograron repartir unas 700 raciones de comida; apenas unos días después, esa cifra ya supera las 25.000. “Nuestra intención es que nadie se quede sin comida”, ha contado.

La ONG 'World Central Kitchen' lleva más de 25.000 raciones de comida repartidas estos días en Ávila. © wckitchen
La ONG World Central Kitchen lleva más de 25.000 raciones de comida repartidas estos días en Ávila.

Una tarea por momentos realmente complicada. A las dificultades inherentes a un incendio de estas dimensiones se suman las complicadas carreteras, que ralentizan enormemente los desplazamientos y hacen que cada reparto requiera horas de trabajo. Aun así, gracias a la implicación de decenas y decenas de voluntarios (muchos de ellos aportando furgonetas, vehículos todoterreno e incluso coches eléctricos), World Central Kitchen está consiguiendo hacer llegar comida caliente a los puntos más afectados de la provincia, desde el valle del Alberche hasta el valle del Tiétar, allí donde trabajan los equipos de emergencias y donde permanecen vecinos afectados por el fuego.

UN PLATO CALIENTE, MUCHO MÁS QUE ALIMENTO EN MITAD DEL DESASTRE

Los fogones de las cocinas donde World Central Kitchen elabora sus raciones no trabajan sin descanso 24 horas al día para poder sacar el mayor número de comidas posible. De los tres turnos que existen, Casillas cuenta que está trabajando en todos ellos, “durmiendo, algunos días nada, y otros solo unas pocas horas”, apunta.

Carlos Casillas, chef del restaurante Barro.© barro.restaurante
Carlos Casillas, chef del restaurante Barro.

Pero cualquier esfuerzo es poco. “Las dimensiones de este incendio para cualquiera que no sea de Ávila son prácticamente imposibles de comprender; una provincia completamente arrasada es desolador. Recorrer estas carreteras y llegar a cada pueblo con un platito de comida caliente… pues durante unos momentos devuelve el color y la esperanza a un paisaje completamente gris”, ha relatado esta mañana el cocinero en declaración de TVE. Una declaración que resume el papel que desempeña un plato de comida caliente en una situación así: no solo alimenta, sino que también aporta un pequeño respiro en medio de la incertidumbre.

Los menús cambian cada día, pero todos comparten la misma filosofía: cocina tradicional, abundante y reconocible. Lentejas con jabalí, ternera a la jardinera, conejo al ajillo con pepitoria, patatas con costillas, canelones, potaje de bacalao, garbanzos con oreja o carrilleras, además de fruta fresca. Platos pensados para reconfortar tanto a las personas desalojadas de sus hogares como a los bomberos, brigadistas y voluntarios que llevan días luchando contra las llamas.

Mientras el incendio continúa sin estar controlado del todo, el chef abulense tiene claro cuál será su prioridad. "Estaremos hasta cuando haga falta", asegura. Ojalá ese momento llegue lo antes posible.