La agenda de Tom Holland está que echa chispas en 2026. Tras el estreno este verano de dos auténticos taquillazos como Spider-Man: Brand News Day y La Odisea, el actor británico está ahora inmerso en la preparación de su nueva película: un biopic centrado en la figura de Fred Astaire, que Holland protagonizará y que también huele a éxito; además de sus dotes interpretativas, Tom es un magnífico bailarín, tal y como demostró, por ejemplo, en su papel de Billy Elliot, en el teatro de Londres, cuando apenas era un crío (y que medio mundo comprobó también años más tarde en uno de los vídeos más virales de internet donde Holland baila al ritmo del Umbrella de Rihanna; si no lo tienes ubicado… ¡Corre a verlo!).
Fue precisamente en una de las entrevistas que Holland concedía este verano a propósito del estreno de sus últimas películas en la que pudimos saber más sobre sus gustos en la mesa, que, como sabéis, es lo que más nos interesa en nuestra sección en ¡HOLA! Cocina. En concreto, Tom visitaba el podcast británico Dish, del que ya os hemos hablado en alguna ocasión: un espacio conducido por el presentador Nick Grimshaw y la chef Angela Hartnett, donde acuden celebrities para conversar, en un todo muy animado y distendido, sobre cuestiones relacionadas con la cocina.
Era la segunda vez que Holland acudía como invitado al podcast y en esta ocasión pudimos seguir conociendo sus preferencias gastro gracias al test habitual del programa: ¿Tu forma favorita de tomar patatas? Asadas al horno, contestaba el actor. ¿Tu hierba aromática preferida? El cilantro; ¿la fruta que más te gusta? El mango; ¿tu plato favorito de la infancia? Los espaguetis que preparaba mi padre; ¿el fruto seco que más te gusta? El pistacho… A continuación, el presentador preguntaba a Tom sobre su topping favorito para las tostadas. Y este no lo duda: Marmite, contestaba.
MARMITE: ASÍ ES LA CREMA UNTABLE QUE ADORA TOM HOLLAND
Aunque en España puede encontrarse en ciertos supermercados, el nombre de Marmite no resulta conocido a nivel general. Sin embargo, en Reino Unido, no hay un solo ciudadano que necesite preguntar lo que es. Otra cosa, eso sí, es que le guste tanto como al protagonista de Spider-Man…
Y es que su sabor, salado e intenso, no es para todo el mundo: bajo esta marca comercial, absolutamente icónica en suelo inglés, encontramos una pasta para untar hecha a partir de extracto de levadura, de color muy oscuro y textura espesa. Su aspecto, las cosas como son, no es el más apetecible. Sin embargo, se trata de un alimento profundamente ligado a la cultura gastronómica británica.
¿POR QUÉ EL MARMITE ES TAN POPULAR EN REINO UNIDO?
Fue a principios del siglo XX, en 1902, cuando la empresa Marmite Food Company nacía en Burton Upon Trent (históricamente, una de las grandes ciudades cerveceras de Inglaterra). Aprovechando la levadura sobrante de la fabricación de cerveza, la empresa desarrolló esta pasta para untar en las tostadas que, poco a poco, empezó a convertirse en ingrediente fundamental de los desayunos (sobre todo, de los niños, ya que se contemplaba como un alimento muy nutritivo, ideal para el crecimiento).
Con el paso de las décadas, y cuando empezaron a surgir otro tipo de desayunos, el Marmite parecía que iba a caer en desgracia… hasta que llegó la publicidad para rescatarlo.
‘O LA AMAS O LA ODIAS’: LA CAMPAÑA QUE LO CAMBIÓ TODO PARA MARMITE
No lo tenía fácil la agencia británica de publicidad BMP DDB cuando le encargaron ‘reflotar’ un producto que empezaba a parecer cosa del pasado. Sin embargo, dieron en el clavo: en lugar de convencer al público de sus bondades, convirtieron en identidad de marca el hecho de que gran parte de la población detestaba esta crema. Así, dieron a luz un lema que aún hoy es muy popular: Marmite, love it or hate it.
Tal es su calado, que incluso se habla del ‘efecto Marmite’, como una referencia cultural al margen de lo puramente alimentario. Si una persona, una película, una canción, una situación… se definen utilizando el término Marmite como adjetivo, se entiende como algo que resulta muy polarizador, esto es, que despierta pasiones intensas, tanto a favor como en contra.
¿CÓMO SUELE CONSUMIRSE ESTA CREMA?
Ante la disyuntiva ‘O la amas o la odias’, ya sabemos en qué lado se ubica Tom Holland. Pero, ¿cómo suele consumirse esta crema? Como decimos, está sobre todo asociada a las tostas de desayuno: lo más común es, primero, extender una capa de mantequilla y, después, disponer encima una capa fina de Marmite. Dado que su sabor es muy potente e intenso, es importante no usar mucha cantidad. También puede tomarse como snack o como merienda rápida.
Este tipo de tostadas cuentan, igualmente, con versiones más modernas: el Marmite se combina con ingredientes como aguacate, queso, huevo... Sin embargo, estas elaboraciones (quizá más ‘instagrameables’) se alejan de la forma más tradicional de consumo.
Además, esta crema puede usarse como ingrediente para otras recetas; se añade en pequeñas cantidades a salsas, guisos, gravies, etc., precisamente para aportar un extra de umami.
OTRAS IDEAS PARA UNAS TOSTADAS CON UN TOQUE MUY BRITISH
Más allá del Marmite (perdónanos, Mr. Holland), existen otras muchas alternativas si nos detenemos en el terreno de las tostadas con sabor británico. Vamos a terminar repasando algunas de las más populares:
- Tostada con mantequilla y orange marmalade. Una rebanada de pan bien tostada, untada con mantequilla y orange marmalade, la clásica mermelada británica de naranja, normalmente con un característico punto amargo. Sencilla, tradicional y perfecta para acompañar con una taza de té.
- Beans on toast. Las famosas judías blancas en salsa de tomate sobre una tostada con mantequilla. Es uno de los desayunos y tentempiés más sencillos y reconocibles de la cocina británica. Para hacerla aún más contundente, puedes añadir queso cheddar.
- Welsh rarebit. Una tostada cubierta con una cremosa mezcla de cheddar, mostaza, salsa Worcestershire y, tradicionalmente, cerveza, que se gratina hasta quedar dorada y burbujeante. Un clásico de la cocina británica, perfecto para una tostada salada y contundente.
- Crumpets con mantequilla. Los crumpets son unos pequeños panes redondos, blandos y llenos de agujeritos que se tuestan y se sirven bien calientes. Su textura es perfecta para absorber la mantequilla derretida y son un clásico británico para el desayuno o la hora del té.
- Tostada con lemon curd. El lemon curd, una crema dulce y ligeramente ácida de limón, es otro clásico británico para untar sobre pan y tostadas. Con una buena capa de mantequilla debajo y una taza de té negro, resulta una combinación también muy británica.










