Aitana ha vuelto a actuar en casa, pero esta vez lo ha hecho con la dimensión de una artista que ya juega en otra liga. Este viernes, 4 de septiembre, la cantante catalana ha inaugurado en el Palau Sant Jordi de Barcelona el primero de los cuatro conciertos que ofrecerá en la ciudad dentro de su Cuarto Azul World Tour, la gira con la que está llevando el universo de su último álbum por España antes de continuar por Latinoamérica. Con las entradas agotadas y un público entregado al azul y al blanco que identifican esta nueva etapa, Aitana ha pisado el escenario como una auténtica superestrella, enfundada en un espectacular corsé rosa de inspiración lencera, capas de tul y botas altas, todo ello en un diseño español creado especialmente para ella.
Un corsé de seda que se convierte en una segunda piel
El look ha sido creado a medida por Ze García, firma fundada por José María García y con sede en Barcelona, en un gesto que conecta directamente a Aitana con la ciudad en la que acaba de comenzar una de las etapas más importantes de su gira.
La pieza parte de una elaborada corsetería de satén de seda en rosa pastel, construida mediante distintos paneles que estructuran el torso y dibujan la silueta. Es la parte más arquitectónica del conjunto y funciona como contrapunto a todo lo que sucede a partir de la cintura.
El escote introduce un giro mucho más delicado. El corsé incorpora encaje y pequeños motivos florales que se prolongan hacia los tirantes, en una referencia evidente a la estética de la lencería. La sensualidad, sin embargo, no procede únicamente de las transparencias: está en el contraste entre la rigidez de la corsetería y la ligereza casi flotante de los tejidos.
A partir de la cintura, el diseño abandona la estructura y gana volumen. Varias capas de tul transparente y georgette de seda construyen una silueta etérea, casi de tutú, que aporta movimiento a cada paso sobre el escenario. Entre el rosa aparecen además pinceladas de azul suave, un detalle aparentemente pequeño pero fundamental para relacionar el vestuario con el universo cromático de Cuarto Azul.
Bordados teñidos a mano y botas por encima de la rodilla
Hay otro detalle que convierte el conjunto en algo más que un vestuario espectacular para un concierto: los bordados florales fueron teñidos a mano. El trabajo artesanal introduce una dimensión de oficio en una pieza concebida para moverse, resistir la intensidad de una actuación y, al mismo tiempo, conservar una apariencia casi frágil.
El resultado recuerda a algunas de las grandes fórmulas de la moda escénica: prendas que exageran la silueta y utilizan el cuerpo como parte de la puesta en escena. El corsé remite a la tradición de la corsetería, mientras que el volumen de tul recupera esa idea de feminidad teatral asociada al ballet y al vestuario de espectáculo. Aitana lleva esos códigos a un terreno pop, más contemporáneo y mucho más físico.
Las botas altas de satén rosa de Hispanitas, que ascienden por encima de la rodilla, terminan de transformar la propuesta. Al repetir prácticamente el mismo tono del corsé, alargan visualmente la figura y convierten todo el conjunto en una única silueta rosa. Los cristales de Swarovski añaden pequeños destellos al movimiento.
Alba Melendo firma el estilismo, con Aine Marco como colaboradora de moda.
Cuatro noches para reencontrarse con Barcelona
La elección no podía ser más significativa. El Palau Sant Jordi es, durante estos días, el escenario de una de las grandes citas de la nueva etapa de Aitana. Cuatro conciertos en su ciudad que llegan con las entradas agotadas y que convierten Barcelona en una parada especialmente importante dentro de Cuarto Azul World Tour.
El público también forma parte de la estética del espectáculo. El azul y el blanco, colores asociados a esta nueva era musical, se han trasladado de las canciones y la imagen del álbum a las gradas del Palau, creando una escena colectiva en la que el vestuario de la artista adquiere todavía más fuerza.
El rosa empolvado, el encaje, la corsetería, el tul y las botas altas construyen una feminidad teatral que, gracias al trabajo artesanal y a los detalles azules, permanece conectada con el universo de Cuarto Azul.









