Dos expertas en orden y limpieza coinciden: si una bayeta empieza a oler mal, ponla a hervir con jabón para lavavajillas


María González y Rita Cifuentes, fundadoras de The Home Academy, nos cuentan cómo limpiar la cocina zona por zona, del horno a la nevera, y cómo mantenerla ordenada con pequeños gestos diarios


María González y Rita Cifuentes, fundadoras de The Home Academy
8 de octubre de 2026 a las 13:05 CEST

Es el lugar donde preparamos el café de cada mañana, donde improvisamos la cena entre semana y donde, casi sin darnos cuenta, acaba reuniéndose toda la familia. Por eso, la cocina es también la estancia que más se ensucia y la que más atención necesita. Grasa, salpicaduras, restos de comida y útiles que pasan por nuestras manos varias veces al día. Saber cómo limpiar la cocina no es solo una cuestión de estética: tiene que ver con la salud y con el cuidado de lo que comemos.

Para hacer un buen repaso, hemos acudido a María González y Rita Cifuentes, cofundadoras de The Home Academy, una escuela especializada en organización y bienestar en el hogar desde 2014. Ellas lo tienen claro: "La cocina es el corazón de la casa. Es ese espacio en el que se nutren las personas que habitan un hogar, por lo que su cuidado es esencial". Estas son sus claves, zona por zona, para que el orden y la limpieza dejen de ser una tarea tediosa o una carrera contrarreloj.

Cocina con salida al jardín con muebles beige, armarios superiores, fogón, horno y microondas© Alvic

Tres factores que marcan el ritmo

¿Cada cuánto hay que limpiar la cocina? Depende, y mucho, de cómo la usemos. Según las expertas, la frecuencia viene marcada por tres factores. El primero, el tipo de cocina que hacemos: "Una cocina donde se fríe mucho se ensucia antes y con una suciedad más agresiva". El segundo, nuestros hábitos. "Si cada vez que se hace un asado se limpia el horno, tan solo haremos una tarea rápida y eficaz puesto que la suciedad no se ha secado", explican. Y el tercero, el cuidado que pongamos al hacerlo, porque "una limpieza hecha en profundidad mantiene el espacio limpio por más tiempo". 

Dicho de otro modo: cuanto antes actuemos, menos esfuerzo nos costará. En la imagen, una propuesta de Alvic. 

Cocina de madera con vitrocerámica, campana y cuadro© Lupe Clemente Fotografia

Placa, horno, freidora y campana

La zona de fuegos es la que más 'sufre', así que conviene no dejarla para el final. "Para el fogón, pasa una bayeta cada vez que cocines y una vez a la semana limpia en profundidad", aconsejan. Si lo convertimos en rutina, apenas nos llevará unos minutos. Con la limpieza del horno, el truco está en no esperar: "Límpialo antes de que se enfríe, esto evita que se concentren los olores dentro de él y afecten a otras preparaciones, por ejemplo de repostería".

¿Y la campana? Hay una prueba muy sencilla: "Pasa la mano por la superficie de la rejilla, si está grasa, retira y lava en lavavajillas o en el fregadero". Recomiendan hacerlo cada 8-15 días, según el uso y el tipo de campana. En cuanto a la freidora, basta con pasar un papel absorbente tras cada uso y cambiar el aceite antes de que empiece a oler o a echar humo. En la imagen, un proyecto del estudio Trestrazos Interiorismo. 

Cocina de madera oscura con módulo despensa abierto con botes, latas y paquetes, horno, cafetera y micro en columna © Cocinas Río

Nevera, congelador y despensa

Para las expertas, estos tres elementos "son de vital importancia si queremos una alimentación sana y no desperdiciar alimentos". En el frigorífico, la clave es la constancia: "Repasa semanalmente las baldas más utilizadas con un paño humedecido en agua jabonosa. Seca después". No hace falta vaciarlo entero cada semana: basta con centrarse en las zonas que más usamos. En el congelador, los alimentos deben entrar fríos y etiquetados, y si se acumula hielo, toca una limpieza extra.

¿Y la despensa? "Mantenla limpia, ventilada y ordenada por categorías de alimentos, posicionando en primer lugar y a la vista los que caducan antes". Un gesto tan sencillo como este evita que olvidemos ese paquete que lleva meses al fondo. En la imagen, una propuesta de Cocinas Río. 

Cocina con comedor con muebles de madera y gris, molduras techo © Amador Toril

Armarios, por dentro y por fuera

No hace falta vaciarlos cada mes ni estar todo el día con la bayeta. Para los muebles de cocina, las expertas proponen: "Limpia en profundidad dos veces al año en primavera y en otoño el interior de los armarios, salvo el espacio de la basura que se limpiará semanalmente". 

Por fuera, en cambio, conviene darles un repaso mensual, además de esas dos limpiezas a fondo, aunque la frecuencia depende del uso y del material del que estén hechos. Una buena excusa para marcar en el calendario el cambio de estación y que no te pille desprevenida. En la imagen, un proyecto de la interiorista Silvia Trigueros. 

Cocina de madera con encimera negra y cafetera, tostadora y calentador de agua de Smeg© Smeg

Pequeño electrodoméstico

La cafetera, la tostadora o la batidora (estos, de Smeg) también piden su momento. Son piezas que usamos a diario y en las que la suciedad se acumula sin que nos demos cuenta, sobre todo en las zonas que no se ven. 

"El pequeño electrodoméstico necesita limpiarse siempre que se use", recuerdan desde la escuela, y algunos, como la cafetera, requieren además una limpieza interna de vez en cuando. Y un consejo importante: "No olvides desconectarla antes de limpiar". 

Cocina con paredes de gresite gris, campana, placa con cazuelas, muebles blancos © Ballingslöv

Menaje de cocina 

Aunque los útiles se lavan cada vez que se usan, hay una zona que solemos pasar por alto. "Los fondos exteriores de cazuelas y sartenes en muchas ocasiones necesitan una limpieza extra", advierten. 

¿Cómo hacerlo? Depende del material: "Si son de acero inoxidable, puedes limpiarlos en un lavado especial en el lavavajillas, pero en el caso de las sartenes de hierro o revestimientos delicados hazlo a mano, frotando sin rayar". Un cuidado que se nota a largo plazo. En la imagen, una cocina de Ballingslöv. 

Cocina con encimera y fregadero integrado en color moca, frutero con manzanas, jarrón y grifo dorado© Kvik

Fregadero, grifería y lavavajillas

El fregadero merece una limpieza a fondo semanal, sin olvidar las paredes y la grifería de cocina, donde se acumulan restos que acaban provocando malos olores. Las expertas añaden un truco práctico: "También es conveniente poner en el desagüe una rejilla para evitar que pasen a la cañería restos de comida y la obstruyan".

Y del lavavajillas no nos olvidamos. Su consejo: "Limpia el filtro y lava en vacío a alta temperatura cada 15 días. Después limpia muy bien las juntas de la puerta". Un pequeño mantenimiento que alarga su vida y mejora sus resultados. En la imagen, una propuesta de Kvik. 

Cocina blanca con el suelo de damero tierra y blanco, mesa de comedor de madera, sillas negras y lámparas de techo negras© Jordi Canosa

Paredes, suelos, ventanas y lámparas

Hay superficies que solemos pasar por alto y, sin embargo, también acumulan suciedad. Los vapores de la cocina dejan una película grasa en todas partes, también en ventanas, puertas y lámparas. Para eliminarla, las expertas recomiendan limpiar "con agua jabonosa, aclarando y secando después o bien con un producto multiusos disuelto en agua caliente".

En las paredes, la clave está en priorizar: "Las zonas cercanas al fogón y el fregadero se limpiarán semanalmente, el resto puede hacerse dos veces al año". Y en cuanto al suelo de la cocina, "barre o aspira a diario y friega con agua jabonosa según necesidad". En la imagen, una propuesta de la interiorista Pia Capdevila, con estilismo de Mar Gausachs. 

Organizador de pared para rollo de cocina y especias, paño en un colgador © Conforama

Paños, bayetas y fregona

Es una regla de oro que a menudo olvidamos: "Los útiles de limpieza tienen que estar siempre limpios". Parece obvio, pero es fácil pasarlo por alto. Los paños de cocina se lavan dos veces por semana, y lo ideal es tener dos: uno para secar y otro para trabajar con los alimentos. Las bayetas, a diario. Y si empiezan a oler, este truco de las expertas les devuelve la frescura: "Ponlas en una olla al fuego con jabón para lavavajillas y lleva a ebullición, después aclara y seca".

La fregona también tiene sus normas: aclararla en agua limpia y escurrirla bien tras cada uso. "Si es posible, ten una solo para la limpieza de la cocina, siempre limpia y en buen estado". En la imagen, una solución de Conforama. 

Armario bajo el fregadero de IKEA con productos limpieza © IKEA

Productos de limpieza sencillos y respetuosos

Para terminar, no hace falta llenar el armario de botes. "Desde The Home Academy siempre recomendamos utilizar productos de limpieza amigables con el medio ambiente, sobre todo en la cocina", explican. 

Su kit básico se reduce a cuatro productos: un jabón ecológico neutro para todo, ácido cítrico o vinagre de limpieza, que es un buen aliado contra la grasa, un multiusos ecológico para la suciedad más persistente y percarbonato de sodio. Una forma de cuidar la casa y, de paso, también el planeta. Con estos básicos y unos cuantos gestos diarios, la cocina estará siempre lista para lo que más nos gusta: disfrutarla. En la imagen, una propuesta de IKEA.