Ayer, miércoles 7 de octubre, los reyes Felipe VI y Letizia se encontraban en su tercer y último día de viaje de Estado a Finlandia. Una visita marcada por el protocolo y una intensa agenda de compromisos institucionales que permitió a los monarcas conocer más de cerca la cultura y algunas de las instituciones más representativas del país, además de estrechar los lazos entre ambas naciones. Y fue precisamente durante esta última jornada cuando, entre encuentros oficiales y citas especialmente señaladas, la Reina nos sorprendió con un pequeño detalle de estilo que, aunque pasó prácticamente desapercibido, nos dejó una de las claves de moda más interesantes de la temporada. Un cambio de calzado con el que dejó atrás sus clásicos salones para apostar por unas botas de tacón, demostrando una vez más su habilidad para incorporar las últimas tendencias a su armario.
Del azul profundo al burdeos: la combinación elegante de Letizia
Para esta ocasión, la reina Letizia apostó por dos de los colores estrella de la temporada: el azul profundo y el burdeos. Como base, eligió un traje de chaqueta y falda midi en azul marino, una tonalidad tan oscura que prácticamente se confundía con el negro. Como detalle especial, añadió a la chaqueta un broche de diamantes en forma de lazo que perteneció a la reina Sofía, aportando un toque joya al conjunto. Para protegerse del frío, llevó un abrigo largo de Max Mara en tono burdeos, que lució abierto y con el cinturón cayendo a ambos lados, dejando a la vista las prendas que llevaba debajo. Para completar el estilismo, incorporó un bolso de piel vegana de JW PEI a juego con la prenda exterior, creando un contraste de colores que desprendía sobriedad y distinción. Una apuesta con ese aire de lujo silencioso que nos recuerda que, muchas veces, la elegancia está en los detalles más sencillos.
En punta y con tacón de 5 cm: los salones que acompañaron su primera elección
Durante la primera parte de la jornada, con motivo de la ceremonia de ofrenda floral en el cementerio de Hietaniemi, en Helsinki, donde los termómetros marcaban apenas 4 grados, la Reina decidió completar su look con uno de sus modelos de zapatos favoritos: unos clásicos salones de piel burdeos, acabados en punta y con un tacón kitten de 5 centímetros. Un diseño que combinaba a la perfección con el abrigo y reforzaba la armonía de todo el conjunto. Como explicaba la experta en moda Amaia León, esta elección "consigue que el look quede perfectamente cohesionado y, si se cierra el batín, consigue un estilismo monocromático, un truco con el que ganar elegancia y altura".
Una elección destinada a triunfar, así son las botas de caña ancha que marcan tendencia
No obstante, a medida que avanzaba la jornada, la monarca volvió a llamar nuestra atención con un cambio de zapatos que, aunque en un primer momento pasó prácticamente desapercibido, resultaba mucho más apropiado para las bajas temperaturas del país nórdico y nos acercaba a una de las grandes tendencias del otoño-invierno. Fue durante la segunda parte del día, cuando los Reyes se trasladaron a Rovaniemi para visitar el Museo y Centro de Ciencias del Ártico Arktikum y el Museo de Laponia, cuando pudimos apreciar este nuevo detalle de estilo. La agenda continuó con la clausura de un seminario en la Universidad de Laponia, donde don Felipe pronunció unas palabras.
En concreto, doña Letizia sustituyó sus salones por unas botas de caña ancha, el modelo Gaelle de Ángel Alarcón, en color burdeos, con acabado en punta y tacón. Una apuesta que no solo le permitía protegerse mejor del frío, sino también conservar la misma línea cromática que había elegido desde primera hora de la mañana. Y es que, siguiendo el truco de estilo que destacaba Amaia León, volvió a confiar en un calzado a juego con su abrigo y su bolso.
Un cambio de lo más acertado que nos recuerda por qué la falda midi y las botas altas forman uno de los tándems infalibles del otoño-invierno. Además de ser una alternativa práctica para combatir el frío, esta fórmula favorece especialmente a la silueta cuando el bajo de la falda se encuentra con la caña del calzado, creando una línea continua que ayuda a alargar visualmente las piernas. Una manera de actualizar las prendas más clásicas del armario, aportándoles un aire actual sin perder ni un ápice de sofisticación.









