¡Qué buena idea es incluir los pescados azules en nuestra dieta! Y si, además, es buena temporada para consumirlos, mejor que mejor. Este es el caso de la caballa, también conocida como verdel, un pescado ideal para disfrutar en los meses más cálidos. Pero hay varias razones, más allá de su temporalidad, por las que nos gusta incluirlo en nuestro carrito de la compra.
MOTIVOS PARA INCLUIR LA CABALLA EN TUS MENÚS DE VERANO
-Uno de los principales es lo relativo a sus grandes propiedades nutricionales: como pescado azul que es, la caballa es una magnífica fuente de proteínas de gran calidad; además, aporta ácidos grasos ‘buenos’ (es rica en omega 3); y es baja en carbohidratos y azúcares.
-Cuenta también con un interesante aporte de minerales como el fósforo o el potasio, y de vitaminas como la B12 (fundamental para el sistema nervioso y la formación de glóbulos rojos) y la vitamina D, importante para los huesos, el sistema inmune y la absorción de calcio. De manera que la caballa puede convertirse en aliada de una dieta saludable.
-Además, también es muy interesante a nivel económico, ya que se trata de un pescado más bien asequible, sobre todo en comparación con otros (atún, rodaballo, besugo…).
-Todo ello, sin olvidar su rico sabor y gran versatilidad (no solo en fresco, sino también en conserva).
CONSEJOS PRÁCTICOS PARA DISFRUTAR DE LA CABALLA
Elige ejemplares bien frescos. Si vas a comprar caballa fresca, fíjate en que tenga los ojos brillantes y transparentes, la piel reluciente y con colores vivos, y la carne firme al tacto. Un olor suave a mar, nunca intenso, es también una buena señal de frescura.
Pide en la pescadería que la preparen. Si no tienes experiencia limpiando pescado, lo más cómodo es solicitar que retiren la cabeza, las vísceras y, si lo prefieres, que la abran en lomos. Ahorrarás tiempo y facilitarás su preparación en casa.
Retira las espinas con facilidad. Una vez cocinada, las espinas centrales de la caballa se separan con bastante facilidad. Basta con abrir el pescado por la mitad y extraer la espina principal; después, unas pinzas de cocina o de pescado te ayudarán a retirar las espinas más pequeñas que puedan quedar.
Evita cocinarla en exceso. La caballa es un pescado graso y jugoso que queda mejor con cocciones breves. Si se cocina demasiado tiempo, la carne puede resecarse y perder parte de su textura y sabor.
Sácale partido con preparaciones sencillas. A la plancha, al horno, a la brasa o en papillote son algunas de las formas más recomendables de cocinarla. Un poco de aceite de oliva, limón, ajo o hierbas aromáticas suelen ser suficientes para potenciar su sabor.
Combina muy bien con ingredientes de verano. Tomate, pimientos, cebolla, pepino, calabacín o patata son algunos de los acompañamientos que mejor armonizan con la caballa, permitiendo preparar platos completos, ligeros y muy sabrosos.
Consérvala correctamente. Si la compras fresca, conviene mantenerla refrigerada y consumirla en uno o dos días. También puede congelarse, preferiblemente ya limpia, para tenerla siempre lista cuando la necesites.
Aprovecha todas sus posibilidades. Además de servirse entera o en lomos, la caballa puede desmenuzarse para preparar ensaladas, patés, rellenos o croquetas, convirtiéndose en un ingrediente muy versátil para el día a día.
ALGUNAS RECETAS CON CABALLA COMO INGREDIENTE PROTAGONISTA
En la selección de recetas que hemos reunido, usaremos, sobre todo, la caballa en fresco, pero al final también sumaremos alguna alternativa en caballa en aceite, caballa ahumada… Para acceder a su modo de elaboración, solo tienes que clicar sobre los botones de Leer más.
Cocinar la caballa al horno con verduras es una forma saludable y muy rica de preparar este pescado. Las verduras aportan fibra, vitaminas y minerales que complementan el valor nutricional de la caballa. Además, el horno permite que todo se cocine de manera uniforme y, en este caso, da como resultado una receta ligera y nutritiva al mismo tiempo.
Esto es una versión de nuestros famosos boquerones en vinagre, pero en lugar de ese pescado, lo sustituimos por caballa, arenques, trucha, sardinas... ¡El que más te guste! Lo marinamos en vinagre de sidra y luego lo acompañamos con daditos de manzana, rabanitos y cebolla morada. ¡Un aperitivo ideal para tomar con pan, chips vegetales...!
El tiradito es un plato a base de pequeñas láminas de pescado cuya preparación es muy similar a la del cebiche y que refleja la influencia de la cocina japonesa presente en el Perú desde finales del siglo XIX sobre la gastronomía costeña. Una elaboración supersaludable y muy sabrosa.
Aprovechamos la temporada de caballas para preparar esta receta sana y sencilla. Acompañamos las caballas con unas verduras y unas patatas y las cocinamos al horno.
Aquí cocinamos la caballa al horno; la vamos a rellenar con jamón y la terminamos con una capa de almendra triturada con ajo y aceite de oliva.
El tartar de pescado es un plato que se cree que se originó en Europa a mediados del siglo XX. Lo vamos a preparar con nuestra caballa y manzana, además de otros ingredientes. Una receta refrescante que se hace de una manera rápida y sencilla y que es ideal para tomar, sobre todo, en la época estival.
Vamos a pedir que nos saquen los lomos de las caballas en la pescadería para prepararlos a la plancha y servirlos con una ensalada de remolacha, cebolla y ajo y un poco de alioli.
Preparamos aquí un aperitivo perfecto para los amantes de los sabores marineros. Nuestro ingrediente principal será la rica y saludable caballa, que escabecharemos previamente, y acompañaremos con un poco de pepino y salsa de yogur.
Tostamos unos bollitos de pan brioche y los rellenamos con caballa en aceite, lechuga, manzana y una vinagreta de mostaza. A veces las cosas más sencillas son las más ricas y este bocadillo cumple esas dos premisas. ¡No tardarás ni 15 minutos en tenerlo listo!
La caballa en conserva podemos tomarla directamente de la lata o incorporarla a deliciosas recetas como estas tostas, que tendrás listas en menos de 5 minutos. ¡Un magnífico aperitivo o tentempié! Vamos a usar un pan muy parecido a las 'regañás', pero en formato más grande, pero utiliza el que más te guste o tengas disponible.
Si hablamos de pokes, el pescado crudo es uno de los elementos principales: daditos de atún o de salmón fresco, que se marinan en alguna salsa. En este caso apostamos como alternativa por la caballa, pero ahumada. Como base sí que usaremos el clásico arroz blanco y, en el apartado de los vegetales, vamos a utilizar pepino, espárragos y pak choi. Una opción diferente al 'poke' más tradicional, pero igualmente sabrosa.
En esta receta hacemos la caballa marinada y la acompañamos con alcaparras y una salsa de yogur. Una propuesta perfecta para cualquier época del año, pero especialmente para el verano.



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