Desde que comienza la primavera y llega el buen tiempo, y hasta bien entrado el otoño o incluso el invierno, las zonas de exterior cobran una gran importancia en casa. Son los espacios más apetecibles y queremos vivirlos con intensidad, disfrutándolos al máximo. Para ello tenemos que acondicionarlos adecuadamente, y una solución para crear sombra se convierte en algo fundamental. Hoy analizamos los distintos elementos que nos ayudan contar con una zona protegida de la lluvia y la radiación solar en el exterior.
© DomkapaPérgolas: una solución definitiva
Por pérgola entendemos una estructura fija que se instala de forma más o menos definitiva en una zona del jardín o del patio, con el objetivo de crear un espacio protegido debajo de ella, ya se trate de una zona de estar o de un comedor. Este tipo de elementos de sombra pueden ser una estructura de madera cubierta de plantas trepadoras, o estar construida de un material más moderno. En la actualidad hay numerosos modelos de pérgolas de diferentes diseños, materiales y estilos.
Las pérgolas no cuentan con un tejado cubierto, sino que llevan un conjunto de vigas o un techo de lamas orientables, como los modelos bioclimáticos.
© Sweeek¿Adosadas o exentas?
Existen dos tipos de pérgolas en lo que a su instalación se refiere, en función de si están adosadas a la pared o si son independientes.
- Pergólas adosadas: este tipo de estructuras van fijadas a la fachada por uno de sus lados, o a otro tipo de muro. Son una buena solución para ampliar el espacio habitable y crear una especie de porche.
- Pérgolas exentas: son las que no van fijadas a ningún tipo de soporte ni fachada, sino que son autoportantes, es decir que se sostienen por sí mismas. Se pueden instalar en cualquier lugar del jardín o la terraza Se necesitan cuatro postes y lo más conveniente es que lleven cimentación para evitar accidentes. Son la solución perfecta para crear un espacio independiente.
© SweeekPérgolas bioclimáticas
Son los modelos más modernos en la actualidad; la evolución de las pérgolas de antaño. Suelen ser de aluminio, ligeras pero muy resistentes, y están diseñadas para crear una zona confortable y protegida en el exterior. La cubierta es de lamas orientables que se pueden cerrar o abrir para regular la entrada de sol y de ventilación.
Entre las ventajas de las pérgolas bioclimáticas destacan el control efectivo de la radiación solar y su capacidad para prolongar el uso de terrazas jardines y patios durante más tiempo. Con una de estas estructuras podrás utilizar tu patio casi durante todo el año, excepto durante las semanas más frías. Como inconveniente podemos decir que resultan más caras que las pérgolas tradicionales de madera.
© Sunway EuropeUn cenador, para estar bajo techo
No son, en absoluto, ninguna novedad, sino que los cenadores son estructuras ligeras y autoportantes que se han utilizado de forma tradicional desde el siglo XVIII. La diferencia es esencial con las pérgolas es que los cenadores tienen un techo permanente, mientras que las pérgolas solo cuentan con unas vigas en la parte superior. El hecho de estar techados permite utilizar los cenadores durante mucho más tiempo, casi durante la mayor parte del año. Están protegidos de la lluvia y la radiación solar casi durante la mayor parte del año.
© EminzaMateriales de pérgolas y cenadores
Las pérgolas tradicionales están fabricadas en madera, lo que aporta un efecto más decorativo y un tanto rústico perfecto en jardines clásicos y camperos. Aunque estéticamente son muy atractivas, este tipo de estructuras necesitan un mantenimiento más completo. Puedes elegir maderas duras y resistentes, aptas para exterior y capaces de soportar la humedad y la radiación solar.
Otro material muy habitual en pérgolas y estructuras de jardín es el aluminio. De hecho, es el material por excelencia del que están construidas las pérgolas bioclimáticas. Además de resistencia y un mantenimiento más sencillo, el aluminio aporta un estilo minimalista y moderno al jardín.

Un toldo, la alternativa más asequible
Se trata de una buena solución para proteger un espacio exterior de la radiación solar, pero no podemos decir lo mismo de la lluvia, ya que los toldos no suelen ser impermeables. Sin embargo, son una alternativa más económica si necesitas crear una zona de sombra en tu patio o jardín.
Existen muchos tipos de toldos, pero los más parecidos a las pérgolas te ayudan a crear una zona más amplia. Son los toldos palilleros o correderos. Llevan una lona amplia que se desplaza sobre unas guías instaladas en una estructura de aluminio o madera. Pueden recogerse la lona cuando no se usa para protegerla de las inclemencias del tiempo.
© SweeekUn modelo para cada necesidad
El aspecto más importante a la hora de elegir el tipo de cubierta son nuestras propias necesidades. No es lo mismo buscar una pérgola o un toldo para un uso intensivo y una estructura definitiva, que elegir el mismo elemento si solo lo vamos a usar de forma temporal. Piensa en el uso que vas a dar a tu pérgola o cenador antes de elegir qué modelo es el más apropiado en tu caso.
Si buscas una estructura sólida y resistente para instalarla de forma permanente en tu casa, lo mejor será apostar por una pérgola ya sea de madera o de aluminio.
© DekoriaEl mantenimiento de las pérgolas
A la hora de cuidar las pérgolas y cenadores, sean del material que sea sean, hay que realizar ciertas tareas de forma periódica, de forma que estas estructuras se mantengan en buen estado.
- Limpia tu pérgola de forma regular para evitar que la sociedad se acumule en las zonas difíciles. Utiliza agua y un detergente suave, y una bayeta de microfibra.
- Si la pérgola es de madera debes dejar que se seque totalmente y después aplicar un tratamiento protector para madera de exterior.
- Repara cualquier desperfecto que se produzca. No dejes que se deteriore más.
- Protege tu pérgola del viento, las heladas la lluvia y el sol.
- Revisa periódicamente las uniones de la pérgola y la tornillería. Seguramente tengas que ajustarlos de vez en cuando.
© Leroy MerlinCómo cuidar y proteger tu toldo
Para mantener el toldo en perfecto estado conviene limpiarlo cada cierto tiempo. Cuando tengas que hacerlo extiéndelo completamente y mójalo (si es muy grande tendrás que utilizar una manguera). Frota con un cepillo y una mezcla de agua y detergente neutro. Después aclara de nuevo con la manguera y deja secar el toldo por completo.
Protege tus toldos del viento, recogiéndolos en caso de que sople muy fuerte, ya que las lonas podrían rajarse. También es conveniente evitar en lo posible que se mojen pero, si eso sucede, nunca los recojas húmedos ya que podría aparecer moho. Espera a que estén totalmente secos.
© Leroy MerlinTips a tener en cuenta a la hora de elegir
Cuando llegue el momento de decidir qué tipo de pérgola o toldo necesitas conviene seguir alguna recomendaciones prácticas que te ayudarán a acertar con la elección.
- Para empezar toma medidas del espacio antes de elegir el toldo o la pérgola. Así podrás encargarlos con el tamaño adecuado sin equivocarte.
- Opta por el diseño adecuado: debe adaptarse a la estética del jardín y de la casa. Si es adosada, debe ser acorde al estilo de la fachada.
- Añade a tu pérgola, cenador o toldo la iluminación adecuada. Si colocas unas guirnaldas de luces o faroles conseguirás un espacio muy relajante y especial. También puedes colocar velas.
- Plantas trepadoras: si tu pérgola es de madera y quieres darle un toque natural, planta trepadoras para decorarla. Elige especies autóctonas fáciles de cuidar, que sean de hoja perenne para que no la pierdan en otoño.




