Hay goles que valen un billete para una final del Mundial y el de Pedro Porro hizo soñar a todo un país con la posibilidad de bordar una segunda estrella en la camiseta de España. Y cuando, además, se celebra con la emoción con la que lo hizo el futbolista de Don Benito, esa alegría termina traspasando cualquier pantalla.
Porro fue uno de los grandes protagonistas del triunfo de España ante Francia. Sin embargo, cuando el balón acabó en el fondo de la red y todo el estadio estalló de alegría, el lateral no solo sintió el calor de los miles de aficionados españoles desplazados hasta Dallas. También echó de menos a un seguidor muy especial que, por culpa de la fiebre, no pudo estar en la grada.
Su hijo Pedro Jr., de apenas diez meses, tuvo que quedarse en el hotel junto a sus abuelos mientras su padre disputaba una de las noches más importantes de su carrera. Por eso, al celebrar el 2-0, el internacional español no pudo evitar acordarse de ese pequeño al que todos en casa llaman cariñosamente "MiniPedro", protagonista invisible del gol más especial de su Mundial.
"Este gol es para MiniPedro"
Nada más terminar el encuentro, Pedro Porro explicó el significado de una celebración que emocionó a muchos aficionados. El lateral confesó que su hijo no pudo estar en el estadio porque llevaba varias horas con fiebre.
"Mi hijo no ha podido venir hoy porque está mal con fiebre. Ha sido una mezcla de emociones porque no ha podido estar aquí y justo su papi mete un gol. Poder dedicárselo a él... seguramente mañana estará un poquito mejor", explicó en zona mixta.
El internacional también reveló que, al buscar a los suyos en la grada, solo encontró a su mujer, su suegro y su fisioterapeuta. "Quería mirar a la grada y solo estaba mi mujer, mi suegro y mi fisio. No estaban ni mis padres ni los niños. Sé que desde la televisión me está apoyando toda España, toda Extremadura y mi familia. No habría sido posible sin ellos", añadió.
Incluso su celebración tuvo un destinatario muy concreto. Pedro Porro imitó el gesto que suele hacer su hijo cuando le preguntan cómo celebra los goles de su padre, que no es otro que tumbarse en el suelo y levantar un puño al cielo.
María Hurtado, la mujer que cambió su vida
Detrás del gran momento deportivo de Pedro Porro también hay una etapa de estabilidad personal. El futbolista mantiene una relación con María Hurtado desde principios de 2024, una historia de amor de la que ambos han presumido en sus redes sociales.
La pareja dio un paso más el 1 de septiembre de 2025, cuando nació su primer hijo en común, Pedro, aunque tanto ellos como sus seguidores se refieren a él cariñosamente como "MiniPedro" o "gordito".
María, además, es madre de Carla, una niña de ocho años fruto de una relación anterior, con la que Pedro mantiene una excelente relación. De hecho, la pequeña forma parte habitual de los momentos familiares que ambos comparten en sus perfiles sociales.
La influencer dejó su vida en España para instalarse junto al futbolista en Inglaterra durante su etapa en el Tottenham, donde forman una familia muy unida. "Tengo la suerte de verte trabajar cada día, de verte luchar", escribió ella en una de sus publicaciones dedicadas al internacional español.
De dormir en un coche a soñar con un Mundial
Detrás del gran momento que vive Pedro Porro hay una historia de esfuerzo familiar. Mucho antes de convertirse en uno de los héroes de España en este Mundial, el lateral creció en Don Benito (Badajoz), donde sus padres y, sobre todo, sus abuelos hicieron todo lo posible para que nunca dejara de perseguir su sueño.
El propio futbolista ha contado en distintas entrevistas que su abuelo, su padre y su tío llegaron incluso a dormir en un coche para poder acompañarle a disputar un torneo cuando la economía familiar apenas permitía asumir el viaje. Un sacrificio que nunca ha olvidado y que, asegura, le acompaña cada vez que salta al terreno de juego.
En una entrevista concedida a ABC, Porro recordó que fueron sus abuelos quienes cuidaron de él durante gran parte de su infancia mientras sus padres trabajaban. "Mi madre estaba en Mercadona y mi padre trabajaba en lo que le iba saliendo", explicó el internacional, que siempre ha destacado el papel fundamental que desempeñó su abuelo Antonio Sauceda en su carrera deportiva.
"Él se buscaba los medios para verme feliz a mí", ha dicho en más de una ocasión sobre su abuelo, el hombre que le llevaba a entrenamientos y partidos cuando apenas era un niño. Ahora, a las puertas de una final del Mundial, el lateral tiene un nuevo sueño. Tal y como confesó recientemente, le gustaría poder regresar a casa con la Copa del Mundo para regalársela a quien tanto hizo por él.










