Las uñas cuadradas han vuelto. Y no de cualquier manera. Lo hacen con ese aire pulido, limpio y noventero que encaja muy bien con el regreso de Elle Woods, protagonista de Una rubia muy legal, pero también con la fiebre por todo lo que recuerda a finales de los 90 y principios de los 2000. Después de varias temporadas dominadas por las uñas almendradas, ovaladas y más orgánicas, la manicura cuadrada recupera terreno como una opción más recta, más marcada y con un punto sofisticado.
Luisandra Moreno, experta en manicura de Studios la Santa LY en Paseo Imperial, 85, Madrid, lo tiene claro: este regreso tiene mucho que ver con la nostalgia, pero también con una nueva forma de entender las uñas cuadradas. "Las tendencias en belleza siempre son cíclicas, y ahora estamos viviendo un claro regreso de la estética de finales de los 90 y principios de los 2000", explica.
Por qué han vuelto las uñas cuadradas
Durante años, las formas almendradas y redondeadas han sido las favoritas porque afinan la mano y dejan un acabado más suave. La uña cuadrada, en cambio, juega en otra liga. Tiene los bordes rectos, una punta más definida y una presencia mucho más clara. "Las uñas cuadradas fueron uno de los grandes iconos de esa época y vuelven porque transmiten una imagen muy cuidada, elegante y con mucha personalidad", nos explica Luisandra Moreno.
Esa es, quizá, la clave de su regreso. La manicura cuadrada no busca pasar desapercibida. Incluso cuando se lleva corta, nude o en blanco lechoso, tiene una estructura que se ve más arreglada. Frente a la almendra, que resulta más natural y estiliza la mano, la forma cuadrada aporta un acabado más limpio, más gráfico y más de salón.
A quién favorecen las uñas cuadradas
Aunque vuelven con fuerza, las uñas cuadradas no sientan igual en todas las manos. Según Luisandra Moreno, favorecen sobre todo a quienes tienen dedos largos o estilizados y un lecho ungueal algo ancho, porque ayudan a crear una manicura equilibrada y con un acabado muy elegante.
También, señala, que funcionan mejor cuando la uña natural es fuerte. Las esquinas rectas son bonitas, pero necesitan resistencia para mantenerse impecables. En uñas frágiles, quebradizas o con tendencia a engancharse, pueden romperse con más facilidad. "Si la persona tiene uñas muy frágiles o quebradizas, o dedos muy cortos y anchos, normalmente suelo recomendar formas más ovaladas o almendradas", explica la manicurista. Estas formas ayudan a alargar la mano y reducen el riesgo de que las esquinas se enganchen.
Por eso, más que elegir la forma por tendencia, conviene pensar en la mano, en la uña natural y también en el ritmo de vida. Una manicura cuadrada puede ser muy favorecedora, pero necesita encajar con la anatomía y con los gestos de cada día.
Los colores que mejor quedan con manicura cuadrada
La versión 2026 de las uñas cuadradas tiene poco que ver con las manicuras muy largas y exageradas de hace veinte años. Ahora se llevan más pulidas, con largos más cómodos, puntas más cuidadas y colores que elevan la forma sin endurecerla. "Los tonos nude, beige, rosa empolvado, blanco lechoso o el clásico rojo siguen siendo apuestas seguras porque potencian esa estética elegante y atemporal", recomienda Luisandra Moreno. También encajan muy bien los acabados con mucho brillo, ese efecto glossy que hace que la manicura parezca recién hecha.
Para quienes quieran un guiño más evidente a los 90, la experta señala el regreso de los marrones chocolate, los burdeos, los ciruela y la manicura francesa de punta cuadrada, aunque en una versión mucho más fina y delicada. La diferencia con respecto a los 90 es que la ejecución es más limpia.
La nueva Elle Woods como referente
El regreso de Elle Woods (en la nueva serie Elle de Prime Video) ha ayudado a poner de nuevo esta manicura en el radar. La estética preppy, los tonos pulidos, los acabados femeninos y ese aire de abogada impecable encajan muy bien con una uña cuadrada corta o media, brillante y en tonos claros.
Pero para Luisandra Moreno, no se trata solo de un efecto puntual. "Creo que el estreno de la nueva serie ha servido como detonante mediático, pero no es la única razón. La nostalgia lleva varias temporadas marcando las tendencias en moda y belleza, y las uñas no son una excepción", explica. La clave está en que esta vez las uñas cuadradas regresan más refinadas. "No regresan exactamente igual que hace veinte años, sino adaptadas al gusto actual con largos más equilibrados, acabados más naturales y diseños más sofisticados", apunta.
Por eso la experta cree que convivirán con las formas almendradas y ovaladas, en lugar de sustituirlas. La manicura actual va cada vez más hacia la personalización. Es decir, de elegir la forma que favorece, que encaja con el estilo de cada persona y que permite llevar las manos cuidadas sin sentirlas disfrazadas.
Al final, las uñas cuadradas vuelven por nostalgia, sí, pero se quedan porque cuando están bien hechas tienen algo muy difícil de resistir. Parecen sencillas, pero hacen que toda la mano se vea más arreglada.










