El espectacular lago Lemán donde compite el rey emérito: guía de los lugares que no puedes perderte a sus orillas


Con 73 kilómetros de longitud, el mayor lago alpino de Europa occidental comparte sus orillas entre Suiza y Francia.


El Rey Juan Carlos a bordo del Bribón© Gtres
15 de julio de 2026 a las 7:30 CEST

Juan Carlos I ya se encuentra en Ginebra para participar en el Campeonato de Europa de la clase 6 Metros, que se disputará del 19 al 24 de julio en las aguas del lago Lemán y que reunirá a 52 embarcaciones de una decena de países, la edición más multitudinaria de la historia. Al timón del Bribón, vigente campeón del mundo en la categoría Classic, el padre de Felipe VI competirá junto con su amigo Pedro Campos y el resto de la tripulación con el objetivo de revalidar su título, después de llegar a la cita como uno de los grandes favoritos.

Más allá del desafío deportivo, el viaje supone también un regreso a una ciudad muy ligada a la historia personal del monarca. Ginebra ha sido durante años uno de sus principales refugios europeos, primero por sus frecuentes estancias en Suiza y, más recientemente, por los años en los que la infanta Cristina tuvo en esta ciudad su residencia. Ahora, el lago Lemán es el escenario de una de sus grandes pasiones, las regatas de vela, pero también la excusa perfecta para descubrir uno de los rincones más espectaculares del corazón de Europa.

Ginebra y el lago Lemán, Suiza© Shutterstock
Jet d’eau, la fuente más alta de Europa, emerge de las aguas del lago.

Con 73 kilómetros de longitud, este inmenso lago alpino comparte sus orillas entre Suiza y Francia. A su alrededor se disponen viñedos en terrazas declarados Patrimonio de la Humanidad, castillos medievales, elegantes ciudades y algunos de los paisajes más bellos del continente. Si dispones de 2 o 3 días, estas son las paradas imprescindibles para recorrer el Lemán en una ruta circular muy recomendable.

GINEBRA

Es la ciudad más internacional de Suiza —sede europea de la ONU y de una treintena de organizaciones no gubernamentales—, pero también una seductora ciudad a orillas del lago, donde nace el río Ródano, que tiene en su encantador casco antiguo, en los paseos por el lago, en sus hoteles de lujo, en su industria relojera, en el Jet d’eau, la fuente más alta de Europa, sus grandes símbolos. Para admirar, su catedral; para disfrutar, los vinos de la que es la tercera región vinícola más grande de Suiza; y para oxigenarse, subir en el teleférico del monte Salève.

Castillo medieval de Nyon, Suiza© Shutterstock
Castillo medieval de Nyon.

NYON 

Con menos fama que Ginebra o Lausana, Nyon conquista precisamente por su tranquilidad. Basta perderse por su casco antiguo, asomarse desde el castillo blanco o sentarse en una terraza frente al puerto para entender por qué es una de las paradas con más encanto del lago Lemán. Cuando el cielo está despejado, se contempla la silueta del Mont Blanc al otro lado de las aguas.

Castillo de Ouchy, junto al puerto de Lausana, a orillas del lago Lemán, Suiza© Shutterstock
Castillo de Ouchy, junto al puerto de Lausana.

LAUSANA

Más que mirar al lago, la ciudad de Lausana se precipita hacia él. En ella hay que visitar la catedral gótica más grande de Suiza, callejear por su centro histórico enmarañado prestando atención al mercado que se despliega a partir de la place de la Palud y continuar hasta el renovado barrio de Flon, que presume de diseño. Además del Museo Olímpico, el más visitado de la ciudad, merece la pena acercarse al espectacular Rolex Learning Center, una de las obras maestras de la arquitectura contemporánea en Suiza.

Pueblo de Saint Saphorin, viñedos en terrazas de Lavaux, lago Lemán, Suiza© Shutterstock
Pueblo de Saint Saphorin y viñedos en terrazas de Lavaux.

VIÑEDOS DE LAVAUX 

Entre Lausana y Vevey se extiende Lavaux, una comarca vitivinícola cuyos viñedos escalonados sobre las laderas del lago Lemán forman uno de los paisajes más icónicos de Suiza. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, sus cerca de 30 kilómetros de terrazas se recorren a pie, en bicicleta o a bordo de los trenes turísticos Lavaux Express y Lavaux Panoramic. El itinerario atraviesa pueblos con encanto como Saint-Saphorin, Epesses o Rivaz, donde las bodegas familiares ofrecen degustaciones del vino chasselas, la variedad blanca más característica de la región, siempre con unas vistas privilegiadas sobre el lago y los Alpes.

The Fork y Chaplin junto al lago Lemán, Vevey, Suiza.© Shutterstock
The Fork y Chaplin junto al lago Lemán.

VEVEY 

Elegante y tranquila, Vevey es una de las localidades con más encanto del lago Lemán. En su agradable paseo se encuentran dos de sus imágenes más reconocibles: la escultura de un tenedor gigante emergiendo de las aguas frente al museo Alimentarium y la estatua de Charlie Chaplin. A pocos minutos del centro se encuentra el Manoir de Ban, la mansión decimonónica rodeada de jardines donde Chaplin pasó los últimos 25 años de su vida y que hoy alberga Chaplin's World, un museo interactivo que permite descubrir la faceta más personal y artística del genial cineasta.

Montreux, Estatua de Freddie Mercury, Suiza© Shutterstock
Estatua de Freddie Mercury en el paseo de Montreux.

MONTREUX

Otra de las grandes joyas del lago Lemán es esta elegante ciudad, acostumbrada a recibir a ilustres huéspedes. El escritor Vladimir Nabokov vivió aquí durante 17 años, instalado en el legendario Fairmont Le Montreux Palace, mientras que Freddie Mercury, enamorado de la localidad, encontró en ella un refugio creativo junto a Queen. Su célebre estatua frente al lago es su rincón más fotografiado. Cada verano, además, se convierte en la capital mundial del jazz gracias a su célebre Montreux Jazz Festival.

A lo largo del paseo que bordea el lago encontrarás pequeñas playas, plataformas de baño, escaleras de acceso al agua y zonas de césped donde la gente toma el sol y se baña en verano.

castillo de Chillon, Montreux,, suiza, © Shutterstock
Castillo de Chillon.

CASTILLO DE CHILLON

Pocos castillos presumen de un emplazamiento tan espectacular como Chillon, levantado sobre un islote rocoso que parece flotar sobre las aguas del Lemán, y a solo 3 kilómetros de Montreux. Construido por la Casa de Saboya en el siglo XIII, sirvió de inspiración para Jean-Jacques Rousseau y para Lord Byron. Su visita ofrece un recorrido que lleva desde sus mazmorras hasta la atalaya, pasando por su capilla privada y sus estancias más nobles. La construcción la forman 25 edificios y 3 patios, que a su vez están protegidos por dos anillos de murallas defensivas.

En la Fuente Cachat brota el agua que dio fama a Évian-les-Bains.© Shutterstock
En la Fuente Cachat brota el agua que dio fama a Évian-les-Bains.

ÉVIAN-LES-BAINS, LA CIUDAD DEL AGUA

Frente a Lausana, en la orilla francesa del lago Lemán, y conectada con los ferris, Évian-les-Bains combina el encanto de una elegante villa termal con un animado paseo lacustre. Es famosa por el agua mineral que lleva su nombre y conserva edificios históricos, jardines y hoteles de lujo de la época de la Belle Époque. Merece la pena recorrer su casco histórico, pasear por el puerto y acercarse a la Fuente Cachat, donde brota gratuitamente el agua que dio fama internacional a la localidad.

Pueblo medieval de Yvoire, Francia, lago Lemán© Shutterstock
Pueblo medieval de Yvoire.

YVOIRE

A solo media hora de Ginebra, Yvoire resume el encanto de la ribera francesa del lago. Un precioso pueblo medieval amurallado de calles empedradas, casas de piedra cubiertas de flores y una antigua muralla que conduce hasta su pequeño puerto, siempre repleto de veleros, que le ha hecho merecedor del sello de ‘Les Plus Beaux Villages de France’. Pasear por su Jardín de los Cinco Sentidos, inspirado en los jardines medievales, o sentarse en una terraza con vistas al Lemán son solo dos de los pequeños placeres que ofrece esta villa de cuento.