Cristina Pedroche visibiliza la donación de leche y una asesora de lactancia aclara: "No hace falta tener una producción enorme, cada gota cuenta"


Nos adentramos en la realidad de los bancos de leche en España, una alternativa vital para muchos bebés prematuros y vulnerables


Cristina Pedroche con una bolsa en la que se puede leer 'Soy donante de leche materna'© cristipedroche
13 de julio de 2026 a las 18:02 CEST

"Si me preguntan ahora mismo qué es lo mejor que he hecho en mi vida diría sin dudar que dar teta". Con esta contundencia arrancaba Cristina Pedroche una de sus publicaciones más sinceras en redes sociales, donde no ha dudado en reflexionar sobre un acto de generosidad que, pese a su enorme impacto, sigue siendo un gran desconocido para muchas familias: la donación de leche materna. Para la presentadora, descubrir que el alimento que genera para su hija también puede ayudar a que otros niños tengan "un mejor comienzo en la vida" se ha convertido en un motor emocional y en una rutina diaria. "Llevo meses donando leche materna y, cada vez que preparo un bote para el banco de leche, pienso en ese bebé que probablemente nunca conoceré", confiesa, visibilizando una red de solidaridad invisible que une a madres e hijos en las dificultades del postparto.

Lejos de los mitos que rodean a este proceso, Pedroche insiste en desmentir la idea de que es un trámite farragoso o exclusivo para unas pocas privilegiadas. "Mucha gente me pregunta si es complicado hacerse donante. La respuesta es no", afirma, recordando que el protocolo, que incluye desde una entrevista de salud y una analítica hasta la recogida a domicilio en ciudades como Madrid, busca ante todo la seguridad. Sin embargo, el verdadero valor de su mensaje radica en romper uno de los grandes tabúes de la lactancia: la creencia de que solo pueden donar aquellas mujeres a las que les "sobra" producción. "La leche materna no sobra. La producción de leche se adapta a la demanda. Si decides hacer una extracción más para donar, tu cuerpo irá ajustando la producción poco a poco", aclara con precisión biológica.

La leche donada, vital para bebés prematuros o enfermos

Esos botes congelados que viajan hacia los bancos de leche no son un excedente, sino un recurso terapéutico de primer orden. Como recuerda la propia Pedroche, "esa leche puede ser vital para bebés prematuros o gravemente enfermos cuando la leche de su madre no está disponible". Detrás de cada mililitro donado hay una prescripción médica, un bebé en una incubadora y una evidencia científica que demuestra que la leche humana disminuye el riesgo de infecciones graves y patologías intestinales en los recién nacidos más vulnerables.

"Me parece increíble que algo tan nuestro, de mis hijos y mío, pueda convertirse en un regalo tan grande para otra familia", reflexiona la comunicadora para animar a otras madres a informarse bajo una premisa innegable: "Hay regalos que no se compran, no se envuelven y no llevan nombre. Solo llevan amor". Para profundizar en la realidad de estos centros, entender cómo funcionan los controles de seguridad y pasteurización, y descubrir el impacto real que cada gota tiene en las UCIs neonatales, hablamos con Nuria Moreno, Dietista materno infantil y asesora de lactancia, autora de Nuestros Primeros 1.000 días y ¡Así como de todo!

Nuria Moreno, dietista materno-infantil, autora de 'Nuestros primeros 1.000 días'© Nuria Moreno
Nuria Moreno, dietista materno-infantil, autora de 'Nuestros primeros 1.000 días'

La leche materna es vital para bebés prematuros o gravemente enfermos que no disponen de la de su propia madre. Desde el punto de vista médico, ¿qué aporta la leche materna donada a un gran prematuro que no puede ofrecerle la fórmula artificial?

Para un gran prematuro, la leche donada no es "una alternativa más", es la opción más segura cuando la de su propia madre no está disponible o no es suficiente. Hablamos de un intestino inmaduro, muy vulnerable, y la leche humana (aunque sea de otra madre) aporta factores inmunológicos, enzimas y componentes bioactivos que la fórmula no puede replicar. Está demostrado que reduce de forma muy significativa el riesgo de enterocolitis necrotizante, que es una de las complicaciones más graves y temidas en neonatología. También mejora la tolerancia digestiva y ayuda a que ese bebé avance más rápido hacia la alimentación enteral completa. Aquí ya no hablamos solo de nutrición, sino también de protección.

A veces las madres temen que, al pasar por el proceso de pasteurización en el banco, la leche pierda sus propiedades. ¿Qué se mantiene intacto en la leche donada tras el procesamiento?

Es normal que surja esta duda cuando te estás planteando donar. La pasteurización elimina posibles patógenos, pero no destruye todo lo bueno, se mantienen las proteínas, la grasa, los azúcares y buena parte de los componentes inmunológicos y antimicrobianos. Es cierto que algunas células vivas y ciertas enzimas se reducen con el calor, pero el conjunto sigue siendo infinitamente superior a cualquier fórmula artificial. Los bancos, además, analizan cada lote antes y después del proceso para garantizar tanto la seguridad como la calidad nutricional.

La leche de los primeros meses es especialmente valiosa por su mayor contenido proteico, así que cuanto antes se establezca la donación, mejor para los bebés prematuros que más la necesitan

Nuria Moreno, Dietista materno infantil y asesora de lactancia

¿Cómo puede una madre empezar a sacarse leche para el banco sin desabastecer o alterar la lactancia de su propio hijo?

La clave es entender que la donación siempre va después de las necesidades de tu propio hijo, nunca en competencia. Lo ideal es aprovechar los momentos en los que de forma natural tienes más producción: por ejemplo, sacarte un poco por la mañana después de una toma, cuando el pecho suele estar más lleno, o en tomas en las que el bebé solo vacía un pecho y el otro queda con excedente. No se trata de imponerte un horario de sacaleches paralelo agotador, sino de aprovechar esos "sobrantes" fisiológicos. Y muy importante, si tienes dudas, el propio banco de leche te asesora de forma individualizada, viendo tu producción y tu situación, precisamente para que la donación nunca ponga en riesgo tu lactancia.

Cristina Pedroche, con mascarilla y gorro, durante el proceso de donación de leche materna© crsitipedroche
Cristina Pedroche, con mascarilla y gorro, durante el proceso de donación de leche materna

¿Existe un momento ideal en el desarrollo de la lactancia para postularse como donante, o se puede hacer desde el principio?

Se recomienda que la lactancia esté ya bien instaurada, que suele ser a partir de las 3-4 semanas posparto, cuando la producción ya está más regulada y hay menos variabilidad. No hace falta esperar meses ni tener "superproducción" con que tengas la lactancia establecida y algo de excedente, ya puedes plantearlo. De hecho, la leche de los primeros meses es especialmente valiosa por su mayor contenido proteico, así que cuanto antes se establezca la donación, mejor para los bebés prematuros que más la necesitan.

¿Qué le diría a una madre que piensa: "Como solo puedo donar un bote a la semana, no merece la pena que me haga donante"?

Le diría que ese bote, aunque a ella le parezca poco, puede ser exactamente lo que necesita un bebé esa semana. En los bancos de leche no existe una cantidad mínima exigida. Un solo bote se mezcla con leche de otras donantes y puede alimentar a varios bebés a la vez. No hace falta tener una producción enorme, para donar hace falta querer hacerlo. Esa cantidad que a ti te puede parecer poco, para un bebé de 800 gramos en una incubadora es tremendamente valiosa. Cada gota cuenta, literalmente.

La leche donada, se extrae, se almacena, se transporta, se mezcla a veces con la de otras donantes y se va a administrar a los bebés más frágiles del hospital, muchos con sistemas inmunitarios muy inmaduros

Nuria Moreno, Dietista materno infantil y asesora de lactancia

¿Cuáles son los criterios de exclusión más comunes para ser donante de leche?

Los bancos de leche muy son rigurosos. Se excluye a mujeres que fuman, consumen alcohol de forma habitual, drogas, o exceso de cafeína; que tienen enfermedades crónicas importantes o toman medicación incompatible con la lactancia; que son portadoras de VIH, hepatitis B o C, o que han tenido conductas de riesgo. También hay exclusiones temporales, por ejemplo tras vacunas de virus vivos, o si hay mastitis, herpes activo o alguna infección cutánea en el pecho, hasta que se resuelva. Todo esto se valora en una entrevista clínica y con analítica de sangre antes de aceptar a la donante.

Bote de leche materna donado por Cristina Pedroche© cristipedroche

Las medidas higiénicas son más exigentes para el banco (uso de gorro, mascarilla) que para el propio bebé. ¿Por qué el protocolo es tan estricto con la esterilidad cuando se trata de bancos de leche?

Porque no es lo mismo. Con tu bebé, la leche va directa del pecho a su boca, sin manipulación, sin tiempo de espera, sin mezclarse con la de nadie más. La leche donada, se extrae, se almacena, se transporta, se mezcla a veces con la de otras donantes y se va a administrar a los bebés más frágiles del hospital, muchos con sistemas inmunitarios muy inmaduros. Cuantos más pasos hay de por medio, más ocasiones hay de que “algo” se cuele, así que el banco exige una higiene mucho más estricta. No es desconfianza hacia la donante, es proteger un producto que va a ir a parar a los bebés más vulnerables.

Una vez extraída la leche en casa, ¿cuáles son las reglas de oro para su congelación y conservación hasta que se entregue?

  • Lávate bien las manos antes de la extracción y usa el material que te proporciona el banco.
  • Etiqueta cada envase con tu nombre y la fecha exacta de extracción, sin excepción.
  • Congela cuanto antes, idealmente en las horas siguientes a la extracción, nunca la dejes horas a temperatura ambiente.
  • Guárdala en la parte más fría del congelador, no en la puerta.
  • Respeta el tiempo máximo que te indique tu banco (varía entre 15 días y unos meses según el centro y el tipo de congelador).
  • Mantén la cadena de frío también en el transporte hasta la entrega, con nevera isotérmica. 

El banco siempre te da estas pautas por escrito, pero conviene tenerlas muy interiorizadas porque un despiste en la cadena de frío puede invalidar toda una donación.

España es un referente en donación de órganos y sangre, ¿en qué punto nos encontramos respecto a la donación de leche materna? ¿Sigue haciendo falta mucha pedagogía?

Aquí hay que ser honesta, en donación de sangre y de órganos somos un referente mundial, pero en leche materna todavía nos queda mucho camino. Contamos con una red de bancos de leche repartidos por varias comunidades autónomas, coordinados por la Asociación Española de Bancos de Leche Humana, y funcionan muy bien técnicamente. El problema no es la infraestructura, es que falta información. Que se hable de esto en las consultas de embarazo, en las de posparto, que sea una pregunta tan normalizada como "¿quieres donar sangre?". Cuantas más madres sepan que pueden donar sin poner en riesgo la lactancia de su propio hijo, más bebés prematuros y enfermos tendrán acceso a este alimento que, en muchos casos, es literalmente vital.