Siempre hemos dicho que hay que dejar que las uñas respiren o descansen indistintamente. Hemos creído que ambos conceptos eran válidos... y nos hemos equivocado. El manicurista profesional Moisés León (@moisesleon.nails) nos ha explicado que si bien es cierto que a veces hay que hacer descansos entre manicuras, las uñas no van a respirar mejor cuando les quites el esmalte (ya sea tradicional o semi permanente).
Las uñas no toman oxígeno del aire
"El oxígeno que recibe el lecho ungueal (la piel que está justo debajo de la uña) proviene del torrente sanguíneo. La uña, en sí, no respira, ya que está compuesta por células muertas queratinizadas. Por eso, no es correcto decir que las uñas necesitan "respirar" o que hay que dejarlas "respirar", ya que no tienen pulmones o aparato respiratorio y no realizan intercambio de oxígeno con el aire", explica Moisés. Pero entonces, ¿por qué tenemos que dejarlas descansar?
Por qué deberías dejar que tus uñas descansen y cada cuánto tiempo
A partir de ahora no dirás que tienes que dar un respiro a tus uñas pero sí conviene que, de cuando en cuando, las dejes descansar. Lo más adecuado, según nos ha indicado Moisés es hacerlo cada cuatro o cinco meses. Pero no hablamos de descuidarlas sino solo de prescindir del esmalte. Lo que el especialista sí recomienda hacerse periódicamente durante el tiempo de descanso son manicuras suaves (limpieza e hidratación).
El experto recomienda descansar por lo menos durante cuatro y ocho semanas. Asegura que, de esta forma, la placa ungleal se puede ir regenerando con el crecimiento. A pesar de esto, Moisés advierte de que cada uña es distinta y no todo el mundo acude al mismo salón ni se aplica los mismos productos. Así que insiste en la importancia de evaluar cada caso concreto. Los tiempos que marca, por lo tanto, son orientativos.
Y aquí entra en juego también lo esencial de visitar siempre el mismo centro. "Si visitas muchos salones es recomendable que dejes que tus uñas descansen cada tres o cuatro meses; pero si tienes un sitio de confianza tu manicurista está capacitado para decirte cuándo te conviene dejar de esmaltarte por unas semanas".
Recomendaciones importantes en verano
El verano es una excepción para ese calendario que comentaba Moisés. Nos ha dicho que durante las vacaciones "es recomendable no pasar más de 21 días con la misma manicura". Nos explica que el calor corporal, la exposición al sol, la piscina o la playa pueden provocar levantamientos en el esmalte, lo que puede ocasionar que se acumule humedad entre la uña y el producto. Esto, a su vez hace que se oscurezca la placa de la uña, dando un aspecto sucio difícil de recuperar. Habría que poner tratamiento porque pueden aparecer hongos.
De cualquier forma, más allá de la época del año en la que nos encontremos, Moisés recomienda no superar esas tres semanas sin cambiar el esmalte porque, según dice, superado ese tiempo "el producto empieza a ejercer presión en la uña y puede causar fractura y sensibilidad". En definitiva, las uñas no necesitan respirar, pero sí recibir un mantenimiento adecuado y periodos de descanso cuando el profesional lo considere necesario. Una manicura bien realizada, revisada a tiempo y adaptada al estado de cada uña es la mejor forma de mantenerlas sanas y bonitas.








