Frase del día

Robert J. Waldinger, psiquiatra de Harvard: "Las buenas relaciones nos mantienen más felices y más sanos"


La ciencia confirma que las buenas amistades protegen la salud física y mental, pero no todos los amigos nos hacen bien.


Dos amigas divirtiéndose© Getty Images
14 de julio de 2026 a las 13:02 CEST

Hay personas que forman parte de nuestra vida desde hace décadas. Otras llegan más tarde y terminan convirtiéndose en imprescindibles. Todas ellas son esas con las que compartimos las buenas noticias antes que con nadie, las que nos escuchan cuando todo se complica y las que consiguen que un problema parezca un poco más pequeño. O reconocen y comparten el sentimiento cuando la vida se nos tuerce. Son los amigos, un pilar fundamental en nuestro bienestar y en nuestra salud.

Y es que cuando pensamos en hábitos que pueden ayudarnos a vivir más y mejor, solemos hablar de alimentación, ejercicio, descanso o revisiones médicas. Sin embargo, pocas veces pensamos en la amistad como un aspecto vital. La ciencia, en cambio, lleva años diciéndonos que así es, que tener buenas amistadas, cultivar los vínculos y contar con una buena red social es fundamental. 

Durante casi nueve décadas, un grupo de investigadores de la Universidad de Harvard ha intentado responder a una pregunta que todos nos hemos hecho alguna vez: ¿qué hace realmente feliz a una persona? Tras seguir la vida de cientos de hombres y, posteriormente, también de sus familias, llegaron a una conclusión que sorprendió incluso a los propios investigadores.

Como resume el psiquiatra Robert Waldinger, actual director del Estudio sobre el Desarrollo Adulto de Harvard, "las buenas relaciones nos hacen más felices, más sanos y nos ayudan a vivir más tiempo". Es más, este experto en psiquiatría ha participado en uno de los mayores esstudios que se han realizado sobre la longevidad y felicidad.

Amigas paseando por un campo de trigo en primavera© Getty Images

¿Qué descubrió Robert Waldinger tras casi 90 años de investigación?

El trabajo del que hablamos comenzó en 1938 con un objetivo muy ambicioso: descubrir qué factores permitían llegar a la vejez con una buena salud física y mental. Durante años los investigadores analizaron prácticamente todos los aspectos de la vida de los participantes: su alimentación, su trabajo, sus enfermedades, sus hábitos, su nivel económico e incluso su colesterol.

Lo lógico era pensar que, precisamente, estos aspectos serían los marcadores de la longevidad. Sin embargo, los autores de la investigación se sorprendieron que hay uno casi más importante: el apoyo del entorno. 

Las personas que mantenían relaciones cercanas, estables y de confianza no solo eran más felices, también enfermaban menos, soportaban mejor el estrés y llegaban a edades avanzadas con un mejor estado físico y cognitivo.

Los investigadores comprobaron que sentirse acompañado protege frente al estrés cotidiano. Cuando sabemos que contamos con alguien, el organismo responde de otra manera ante las dificultades. Disminuye la producción de cortisol, la hormona relacionada con el estrés, y aumenta la liberación de sustancias como la oxitocina o la dopamina, asociadas al bienestar y al sentimiento de seguridad. Dicho de otra forma, los buenos amigos también cuidan nuestro cerebro y nuestro corazón.

dos amigas disfrutando en la playa, sonrientes y abrazadas, bebiendo unos refrescos© Adobe Stock

Menos amigos, pero de calidad

Otro dato que conviene tener en cuenta es que no es necesario tener una agenda llena de contactos para disfrutar de estos beneficios. Así lo vio otro estudio realizado por la Universidad de Arkansas, que concluye que lo realmente importante no es el número de amigos, sino la calidad del vínculo. Las personas que mantienen amistades realmente cercanas, de esas a las que puedes llamar en cualquier momento de la noche porque te responderán, presentan una mayor autoestima y experimentan menos sensación de soledad. Es decir, una buena amistad protege mucho más que una larga lista de conocidos.

En realidad, casi todos podemos identificar a esa persona con la que podemos hablar sin filtros, pedir ayuda sin sentir vergüenza o compartir un silencio sin que resulte incómodo. Y eso, según la ciencia, vale mucho más que cientos de relaciones superficiales.

El propio Robert Waldinger recuerda que lo importante es saber que hay alguien a quien podríamos llamar si realmente lo necesitáramos.

Amigas tumbadas en el césped hablando© Getty Images

Las redes sociales no sustituyen una amistad

Otro aspecto en el que debemos insistir es que nunca habíamos tenido tantas formas de comunicarnos y, sin embargo, la soledad sigue creciendo.

En este sentido, otro trabajo de la Universidad Estatal de Oregón, realizada con más de 1.500 adultos, observó que las relaciones exclusivamente digitales no sustituyen el contacto personal. Intercambiar mensajes o acumular seguidores puede mantenernos conectados, pero no genera el mismo efecto protector que una conversación cara a cara, un paseo o un café. Y es que un vículo estrecho se construye con tiempo, presencia y experiencias compartidas.

Amigas caminando y riendo© Getty Images

La importancia de los amigos a partir de los 50 años

Con el paso de los años solemos perder contactos, pero las amistades que permanecen adquieren todavía más valor.

Nueve de cada diez personas mayores de 50 años que tienen al menos un amigo íntimo y conservan esas relaciones afrontan mejor los problemas de salud, hablan con más facilidad de sus preocupaciones y disfrutan de un mayor bienestar emocional, según un estudio de la Universidad de Michigan. 

Por ello, debemos tener en cuenta el trabajo de Harvard y las sugerencias del Robert Waldinger. Así como reflexionar sobre este punto: pasamos años preocupándonos por cuidar nuestro cuerpo y olvidamos dedicar tiempo a quienes también cuidan de él sin que apenas nos demos cuenta.

Llamar a un amigo, quedar para dar un paseo o mantener viva una relación es más importante de lo que creemos. Y la ciencia lo ha demostrado: después de casi noventa años de investigación, pocas decisiones tienen un impacto tan grande sobre nuestra salud y nuestra felicidad.

tres chicas sonrientes en bicicleta haciéndose un selfie junto al Coliseo© Adobe Stock

Referencias 

Waldinger, R. J., & Schulz, M. S. (2023). The Good Life: Lessons from the world's longest scientific study of happiness. Simon & Schuster.

University of Arkansas. (2024, 5 de diciembre). Quality friendships improve self-esteem and reduce loneliness, study finds. EurekAlert! https://www.eurekalert.org/news-releases/1066062

Oregon State University. (2026, 18 de junio). Online friendships do not replace real-world social connections, study suggests. EurekAlert! https://www.eurekalert.org/news-releases/1125539

University of Michigan. (2024, 17 de diciembre). Close friendships support health and well-being among older adults. EurekAlert! https://www.eurekalert.org/news-releases/1067991