Laura Escuredo rompe su silencio tras su tormentosa ruptura con Pitingo: "No hay marcha atrás, bajo ningún concepto"


El cantante ha dejado claro que no ha habido terceras personas


Hombre y mujer con gafas de sol en un avión, sonriendo para una foto.© @pitingo
14 de julio de 2026 a las 19:31 CEST

La historia de Pitingo y Laura Escuredo parecía el guion de una película romántica. Estuvieron juntos hace 30 años y sus vidas se volvieron a cruzar por completa casualidad después de que el nombre de la empresaria saliera en una conversación del cantante con sus amigos. Una charla tras la cual se le ocurrió contactar con ella por redes sociales, un gesto que lo cambió todo. Retomaron el contacto y la chispa surgió de inmediato. Dieron una segunda oportunidad a su relación, pero el final no ha sido el esperado. Tras cinco meses comprometidos, han roto y ambas partes han dado su versión de los hechos.

La última foto juntos de Pitingo y Laura Escudero© @pitingo

La versión de Laura

Laura, que es community manager, ha dejado claro que la ruptura es irreversible. "No hay marcha atrás bajo ningún concepto", ha confesado en Y ahora Sonsoles, donde ha explicado además que la razón es "algo que lleva pasando tiempo" y que no está dispuesta a permitir. "No voy a dar ningún detalle por respeto a lo nuestro, quien tiene que darlos en tal caso sería él", ha señalado.

"Él decidió irse a su casa y yo decidí no volver a contactar", ha relatado. Después de esos movimientos que han marcado el final de su historia, tiene una "sensación de paz y liberación" y ha roto el contacto que tenía con Pitingo: "No tengo ninguna relación ni creo que la tenga ni quiero tenerla, se ha acabado y se ha acabado, es lo mejor que ha podido pasar, para mi hijo y  para mi desde luego. Le deseo que sea muy feliz y viva acorde a los principios y valores de cada uno".

Ha sido menos de un año en el que han compartido, pero lo han vivido con intensidad ya que casi desde el principio iniciaron una convivencia de la que han formado parte sus respectivos hijos e incluso querían convertirse en marido y mujer. Pero al echar la vista atrás Laura define esa relación como "unos meses muy duros, tremendamente complejos, en lo que se ve claro que los valores y principios de cada uno no son los mismos".

Cierra las puertas a reconciliarse con Antonio Manuel Álvarez Vélez, como se llama el cantante, pero no a que aparezca otra persona: "Tengo muchísimas ganas de enamorarme. De tener una relación sana, un amor maduro, real y que realmente sepa sostener".

Hombre y mujer con gafas de sol en un avión, sonriendo para una foto.© @pitingo

Las palabras de Pitingo

El creador de la soulería también ha roto su silencio en el citado espacio presentado por Sonsoles Ónega. Ha negado rotundamente la existencia de terceras personas, dejando claro que en su vida solo han existido dos mujeres, Laura y Verónica Fernández, la madre de su hijo Manuel. "Nos hemos dejado y ya está, como millones de parejas en el mundo, no pasa nada más. Esto no ha sido fácil para ninguno de los dos. Lo he pasado muy mal también. En todas las rupturas hay dolor, la vida está llena de dolores. No me ofende que Laura busque la paz, porque yo busco lo mismo y le deseo lo mejor", ha señalado.

Hasta ahora, sus palabras no habían sido explícitas, pero sí muy significativas. El artista, que ha sido jurado en  El número uno e Insuperables y ha popularizado adaptaciones como Killing Me Softly With His Song y A puro dolor, compartía una frase muy reveladora que muchos han interpretado como una indirecta a su expareja: "El mayor lujo no es tenerlo todo. Es que ya nada te quite la paz".

Pitingo, en una imagen de archivo© GTRES

La música, la familia y su círculo de amistades son el refugio de Pitingo en estos momentos agridulces. Y es que su ruptura sentimental coincide con una etapa de ilusiones profesionales, con el gran éxito que está cosechando con la gira gira Pitingo y punto y también de alegría por la buena recuperación de su último susto de salud. En abril pasó por el quirófano de forma urgente por una colecistitis aguda que obligó a quitarle la vesícula, pero afortunadamente se encuentra bien y asegura tener "más ganas que nunca de comerme el mundo".